Rafael Sabé, misionero en Guinea Conakry y miembro del Grupo de Prevención Anti-ébola

Rafael Sabé, misionero español en Guinea Conakry, es miembro del Grupo de Prevención Anti-ébola de la región de Siguiri, grupo que reúne a los representantes de las autoridades civiles, sanitarias, empresariales y religiosas de la zona. Misionero desde 1992, vive de primera mano la epidemia del ébola en uno de los países contagiados. En esta entrevista da las claves para entender el virus, y explica cómo se ve desde África la reacción de España. El salesiano afirma que en Siguiri rezan por Teresa Romero, y reivindica que el amor puede superar el miedo.

 

¿Por qué escogió ser misionero?

Yo creo que es gracias a la educación recibida de mis padres. En los años sesenta era normal ver a pobres mendigando por un plato para comer o un lugar para dormir. Yo me acuerdo de que en casa, cuando un pobre llegaba, mi madre Maria Colom, los acogía, preparaba un bocadillo. Hubo un día por la mañana que se presentó un pobre pidiendo algo de comer. Mis padres no estaban en casa. ¿Qué hacer? Mi hermana y yo nos miramos. Yo tenía cinco años, ella dos. Con mi hermana Carmen, que actuablemente es religiosa salesiana, cogimos un largo cuchillo, levantamos un jamón que pesaba muchísimo, cortamos con dificultad unos trozos de jamón y preparamos un bocadillo ofreciéndolo con alegría. Aprendimos de manera espontánea a transformarnos en caridad.

 

¿Desde cuándo trabaja en África, y en concreto en Guinea Conakry?

Una vez cursado los estudios de Derecho sentí en mi corazón el deseo de seguir los pasos de San Juan Bosco como salesiano. Y es en 1992 cuando fui destinado a Abijan. Hasta 2006 estuve en costa de Marfil, en las ciudades de Abijan, Duékoué et Korhogo- En 2006 fui destinado a Kara (Togo). Y finalmente en 2012 llegué a la Guinea Conakry trabajando en Kankan y Siguiri.

 

¿Puede explicarnos qué es el ébola?

Se trata de un virus que tiene la capacidad de burlar nuestro sistema inmunitario, lo que hace que nuestro organismo no lo detecte y pueda reproducirse fácilmente. El virus del ébola causa una fuerte fiebre hemorrágica viral, ocasionando una enfermedad infecciosa, altamente contagiosa y muy severa que afecta tanto a animales como a seres humanos. Fue descubierto en 1976 y se considera que los murciélagos son los portadores naturales del virus del ébola. Estos murciélagos lo transmiten a los animales y al hombre. Una vez que te contagias se conviertes en transmisor del virus.

Los síntomas son variables; el comienzo suele ser, generalmente, súbito y caracterizado por fiebre alta. Y a los pocos días aparecen en todo el cuerpo hemorragias de sangre y diarreas con abundantes pérdidas de sangre. Finalmente la presión sanguínea disminuye lo que hace que los órganos vitales como el corazón o los riñones fallan causando la muerte.

 

¿Cómo se transmite? ¿Quiénes son los que tienen más riesgos de sufrir esta enfermedad?

El ébola se transmite por contacto directo con líquidos corporales infectados como la sangre, la saliva, el sudor, la orina o los vómitos del enfermo. No se transmite por el aire. Y para transmitirse con un apretón de manos es necesario que el enfermo sufra una fiebre de 38º. El período de incubación varía de 2 a 21 días, aunque lo más normal es de 5 a 12 días. Como el contagio es por relación directa con el enfermo, los que tienen más riesgos son los familiares, los vecinos, amigos más próximos y el personal sanitario.

 

¿En qué consiste el Grupo de Prevención Anti-ébola? ¿Cuáles son las claves para que Guinea Conakry sea uno de los países afectados que mejor está controlando el virus?

En la región de Siguiri, el Prefecto ha creado un grupo de prevención contra el virus del ébola. Hay que prevenirlo creando las condiciones que dificulten su transmisión, como informando y facilitando el lavado de las manos por toda la ciudad. Este grupo lo forman las fuerzas vivas de una región: las autoridades locales (alcaldes, diputados), las autoridades sanitarias (doctores, enfermeros), los representantes de la policía, representantes de empresas y las autoridades religiosas -como son el Iman para los musulmanes y un sacerdote para los cristianos-. En este sentido yo soy el representante cristiano en la región de Siguiri. Este grupo sigue directamente la evolución del ébola en la región. Tenemos reuniones periódicas para reflexionar conjuntamente las soluciones a adoptar.

En este país empezó el último brote del ébola y esto ha permitido que la población haya tenido más tiempo para darse cuenta que el virus existe, es real y mata.

 

¿Por qué es difícil que la población acepte la realidad del virus del ébola?

Para atacarlo hay que detectar a los enfermos, aislarlos totalmente y en caso de fallecimiento, hay que enterrarlos directamente. Y esto provoca una oposición en la población. En la tradición africana la muerte es un uno de los momentos más importantes de la vida del hombre. Es necesario honorar a nuestros difuntos. Conozco una familia que en las ceremonias funerarias perdió a nueve miembros por el ébola y varios se contagiaron, pero se han curado. Es por esto que el Grupo de Prevención hace su trabajo de sensibilización. Pero a pesar de todo aún hay contagios, aquí en dos semanas hemos tenido cinco casos. Desde mediados de agosto no habíamos tenido ningún caso. Parecía que se había dominado, pero el desplazamiento de la población ha provocado un volver a comenzar.

¿Cómo se ve la reacción de Europa desde allí?

En primer lugar, desearía transmitir el deseo de los guineanos de que Teresa Romero se restablezca rápidamente. Hoy en la Eucaristía han rezado por ella. Como dice el slogan, «Teresa somos todos». A ella, queremos decirle: «Teresa: desde Siguiri recibe nuestro apoyo».

La gente en África se sorprende de la reacción de pánico que existe en España. Aquí en Guinea se cuenta con unos 778 fallecidos, pero no ha estallado el pavor español. Es cierto que en África se vive muy de cerca el sufrimiento y esto crea carácter. Hace unos días enterré a una niña de cinco años muerta de paludismo. Los hermanos de la niña estaban todos presentes. Había lágrimas de dolor en el entierro, lágrimas de amor, pero no desesperación.

 

¿Qué les diría a los españoles ante el primer caso de ébola detectado en nuestro país?

En primer lugar diría que hay que superar el miedo. Yo comprendo que haya médicos que tengan miedo al ébola. El miedo te bloquea y hace que te equivoques. En el abril 2003 en la guerra de Costa de Marfil los rebeldes nos cogieron a los tres salesianos que estábamos en Korhogo y nos pegaron toda una tarde. Incluso me pusieron la pistola en la cabeza. Cuando nos liberaron, un mes más tarde, experimenté el miedo. Y el miedo me bloqueaba. Tuve que aprender a gestionar el miedo. Cuando el amor es más fuerte que el miedo a la muerte todo cambia.

Admiro a los médicos africanos que con poca protección se acercan a los enfermos. Hoy mismo le he dicho a un médico responsable de la lucha contra el virus, «cuídate, no te fíes». Si yo tuviera miedo ya hace tiempo que estaría fuera de Guinea. Eso no quiere decir que sea imprudente. Yo me lavo las manos muchas veces al día, no saludo dando las manos… La vida es un don y por esto hay que cuidarla. En nuestro centro de primeras curas les digo siempre al enfermero, a la enfermera y a la comadrona: atención a los enfermos que tienen fiebre. No se te ocurra tocarlos sin guantes y si crees que es ébola llama al equipo de médicos especialistas de inmediato.

 

¿Cómo cree que debe un cristiano afrontar esta situación desde su fe?

La fe no es fruto de mi imaginación. La fe es una experiencia real. Cuando vives la fe como una experiencia real liberadora, entonces delante una angustia inquietante, no tienes miedo en abandonarte en los brazos del Padre que te hace sentirte hijo y que te da fuerza para amar a todos como hermanos, especialmente a los más pobres.

Yo creo que el testimonio de los misioneros que han fallecido del ébola es admirable. El hombre no puede vivir sino es capaz de darse, y en el caso que no lo consiga a causa del egoísmo, entonces su persona, su ser personal es un misterio para sí mismo, ya que su vida está privada de sentido. La vida dada hace que el hombre pueda relacionarse con los demás haciendo posible la aparición del amor. Solamente una relación gratuita hace posible que experimentemos en el fondo de nosotros mismos el gozo de vivir para amar y ser amados.

Semana de movilización contra la pobreza

Del 13 al 19 de octubre la Alianza Española contra la Pobreza, organizará  la Campaña “CONTRA LA RIQUEZA QUE EMPOBRECE, ACTÚA” cuyo objetivo es  incidir en la erradicación de la pobreza y combatir sus causas para lo cual es necesario un reparto justo de la riqueza.

Desde 2005, la Alianza trabaja para movilizar al conjunto de la ciudadanía y reclamar medidas urgentes en la lucha contra la pobreza global y sus causas. Para ello se dirige a la población en general a través de la comunicación y de acciones de sensibilización y a la clase política a través de la incidencia política.  . En torno al 17 de octubre (Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza) la Alianza lidera la Semana contra la Pobreza con cientos de acciones en todo el territorio español que recuerdan a nuestros y nuestras representantes políticos que las promesas deben cumplirse.

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¿Por qué?

La persistencia de la pobreza y la desigualdad en el mundo de hoy no se puede justificar. Contamos con los medios, tecnología y capacidad suficientes para conseguir un modelo económico y social justo.

Tan sólo se necesita voluntad política real por parte de los Estados, que deben cumplir los compromisos adquiridos para erradicar la pobreza y sus causas. En concreto, deben aumentar la cantidad y calidad de la ayuda a los países empobrecidos, cancelar la deuda externa y fijar nuevas normas comerciales y de inversión que permitan a los países acabar con la injusticia, la inequidad y la discriminación.

12 respuestas contra la pobreza

  1. Aportar el 0,7% antes de 2015.
  2. Respetar los Derechos Humanos.
  3. Luchar contra el Cambio Climático y el deterioro del Medio Ambiente.
  4. Promover el Derecho al trabajo digno.
  5. Crear un impuesto a las transacciones financieras internacionales y eliminar los paraísos fiscales.
  6. Promover unas relaciones comerciales justas entre los Estados.
  7. Condonar la Deuda Externa Ilegítima.
  8. Abandonar los subsidios y presiones comerciales que impiden una competencia comercial justa entre los productos del norte y del sur.
  9. Mejorar la Eficacia de la Ayuda al Desarrollo.
  10. Promover una coherencia de políticas para el desarrollo.
  11. Reformar la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
  12. Promover otro modelo de desarrollo y el valor de la cooperación frente a la competitividad.

¿Qué puedo hacer yo?

  •  Informarme e informar. Conoce y difunde las razones que hacen que este mundo sea tan desigual e injusto.
  • Participar en la promoción de iniciativas y campañas. Enwww.alianzacontralapobreza.org  encontrarás materiales de difusión y campañas que puedes hacer tuyas.
  • Ciberactuar. Utiliza las redes sociales y las nuevas tecnologías para cambiar el mundo
  • Movilizarme contra la pobreza.  En torno al 17 de octubre, Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, únete a los millones de personas en todo el mundo que rebelan contra la pobreza.  Y a todas las campañas que a lo largo del año apuestan por acabar con la pobreza.
  • Cuidar el medio ambiente y promover un consumo responsable. Infórmate sobre  movimientos como la agricultura ecológica, las cooperativas de consumo consciente, vida simple, banca e inversión ética, economía social y solidaria.
  • Exigir a mis representantes políticos que cumplan lo prometido. Porque uno más uno suman dos, y así sumamos fuerzas.
  • De la protesta a la propuesta. Propón alternativas a las medidas que se adopten. Recomienda formas de actuar que sean coherentes: nuestras acciones tienen un impacto en el resto del mundo.

 

Quedada en twitter para rendir homenaje a los misioneros

 Te esperamos en Twitter el martes 14 de octubre de 21:30 horas para rendir homenaje a los misioneros.

Los misioneros son esas personas capaces de dejar todo atrás para ir donde los demás les necesiten, donde haga falta una palabra que lleve la alegría y la vida. Aunque muchas veces su labor queda en un segundo plano, ellos son verdaderos testimonios del valor de la fe y la fuerza del amor.

Para ayudar a que la tarea de los misioneros sea conocida por todos, OMP España e iMisión se han unido para lanzar una quedada en Twitter el día 14 de octubre, martes, a las 21:30h. La conversación se vivirá en torno al hashtag #iDomund, recordando que el domingo 19 de octubre se celebrará la Jornada Mundial de las Misiones (Domund). Solo utilizaremos este hastag a partir del comienzo de la jornada.

Si conoces la historia de algún misionero, si tú mismo has vivido esa experiencia, si quieres agradecerles su entrega, rendirles un homenaje, contar a todos que los misioneros son un bien para la humanidad, o simplemente informarte, ¡no lo dudes! Únete a la fiesta. Muchos te estarán esperando el martes en la Red, ¡y muchos más en los otros cinco continentes!

Por ahora, puedes ir pensado qué te sugiere el lema de este año: “Renace la alegría”.
¡Nos vemos el 14!

Quedada organizada por:

http://imision.org/

@iMision20

http://www.domund.org/

@OMP_ES

 

FELIZ DÍA DE COMBONI

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Quiero hacer causa común con cada uno de vosotros, y el día más feliz de mi existencia será aquel en que por vosotros pueda dar la vida

S. Daniel Comboni

 

Feliz día de Comboni.

Que siguiendo su ejemplo, nos dejemos “tocar” por las urgencias de la misión en este momento de la historia y llevemos la alegría del Evangelio a los demás.

 

Domingo 28 TO(A). 12 de octubre de 2014

Mateo 22,1-14

En aquel tiempo, de nuevo tomó Jesús la palabra y habló en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo. Mandó criados para que avisaran a los convidados a la boda, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados, encargándoles que les dijeran: «Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas, y todo está a punto. Venid a la boda.» Los convidados no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios; los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos. El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados: «La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda.» Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: «Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta?» El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los camareros: «Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.» Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos.»

INVITACIÓN

 Jesús conocía muy bien cómo disfrutaban los campesinos de Galilea en las bodas que se celebraban en las aldeas. Sin duda, él mismo tomó parte en más de una. ¿Qué experiencia podía haber más gozosa para aquellas gentes que ser invitados a una boda y poder sentarse con los vecinos a compartir juntos un banquete de bodas?

Este recuerdo vivido desde niño le ayudó en algún momento a comunicar su experiencia de Dios de una manera nueva y sorprendente. Según Jesús, Dios está preparando un banquete final para todos sus hijos pues a todos los quiere ver sentados, junto a él, disfrutando para siempre de una vida plenamente dichosa.

Podemos decir que Jesús entendió su vida entera como una gran invitación a una fiesta final en nombre de Dios. Por eso, Jesús no impone nada a la fuerza, no presiona a nadie. Anuncia la Buena Noticia de Dios, despierta la confianza en el Padre, enciende en los corazones la esperanza. A todos les ha de llegar su invitación.

¿Qué ha sido de esta invitación de Dios? ¿Quién la anuncia? ¿Quién la escucha? ¿Dónde se habla en la Iglesia de esta fiesta final? Satisfechos con nuestro bienestar, sordos a lo que no sea nuestros intereses inmediatos, nos parece que ya no necesitamos de Dios ¿Nos acostumbraremos poco a poco a vivir sin necesidad de alimentar una esperanza última?

Jesús era realista. Sabía que la invitación de Dios puede ser rechazada. En la parábola de “los invitados a la boda” se habla de diversas reacciones de los invitados. Unos rechazan la invitación de manera consciente y rotunda: “no quisieron ir. Otros responden con absoluta indiferencia: “no hicieron caso”. Les importan más sus tierras y negocios.

Pero, según la parábola, Dios no se desalienta. Por encima de todo, habrá una fiesta final. El deseo de Dios es que la sala del banquete se llene de invitados. Por eso, hay que ir a “los cruces de los caminos”, por donde caminan tantas gentes errantes, que viven sin esperanza y sin futuro. La Iglesia ha de seguir anunciando con fe y alegría la invitación de Dios proclamada en el Evangelio de Jesús.

El papa Francisco está preocupado por una predicación que se obsesiona “por la transmisión desarticulada de una multitud de doctrinas que se intenta imponer a fuerza de insistencia”. El mayor peligro está según él en que ya “no será propiamente el Evangelio lo que se anuncie, sino algunos acentos doctrinales o morales que proceden de determinadas opciones ideológicas. El mensaje correrá el riesgo de perder su frescura y dejará de tener olor a Evangelio”.

José Antonio Pagola