Categoría: Animación Misionera
Solidaridad en el Sacromonte
Después de la caminata en subida hasta la Abadía de Sacromonte, muchas personas se acercaron a comer y a beber para reponer fuerzas. Fue también ocasión para reencontrar amigos, hacer nuevas amistades y regarlo todo con simpáticas conversaciones.
Enhorabuena a todos por esta divertida y solidaria iniciativa.
Teresa Monzón en «Otras Miradas»
Hola a todos y todas.
Os dejamos la entrevista que han realizado a nuestra compañera Tere en la Televisión diocesana de Toledo con motivo de la campaña de Manos Unidas de este año.
CON JESÚS A EGIPTO, ¡EN MARCHA! Jornada Infancia Misionera 2020
Infancia Misionera es una Obra del Papa que promueve la ayuda recíproca entre los niños del mundo. Infancia Misionera promueve actividades misioneras en colegios y catequesis con las que educar a los niños en la fe y la solidaridad con la misión. También invita a los niños a colaborar personalmente con sus ahorros para los niños de las misiones. Los niños ayudan a los niños.
Porque los niños son capaces de Dios, y lo son desde su más temprana edad. Desde esta capacidad de conocer y encontrar a Dios en sus vidas, nace otra capacidad intrínseca: los niños son capaces de la misión. Despertar el sentido misionero en los niños es primordial, ya que, desde que recibimos el bautismo, todos somos misioneros. La misión hace que crezca en los niños un espíritu de amor al prójimo, de generosidad, solidaridad y entrega que les acompañará para toda la vida.
La Infancia Misionera contribuyó con más de 19 millones de euros a los niños del mundo en 2018. Se ejecutaron 2.943 proyectos agrupados en tres grandes campos de acción.
LEMA DE ESTE AÑO: CON JESÚS A EGIPTO, ¡EN MARCHA!
“Con Jesús a Egipto”. Este año vemos a Jesús Niño refugiado en Egipto, viviendo en carne propia el sufrimiento y la injusticia que afligen a los más débiles. Desde el principio Jesús conoce la oposición y la persecución, y también desde estos primeros momentos manifiesta cómo Dios opta por los pequeños y nos libera del mal (cf. CCE 530). Esta es la gran esperanza que nos mueve a quienes somos enviados a transmitir al mundo el amor de Dios, como hacen los misioneros.
“¡En marcha!”. La Sagrada Familia se ve obligada a ponerse en camino, como tantos migrantes, refugiados y desplazados forzosos de nuestros días. “En marcha” se ponen los misioneros para anunciar a Jesús a quienes no lo conocen. Y este grito es también para todos nosotros, para que no nos quedemos quietos, sino que salgamos al encuentro del otro y de Dios.
Día de los catequistas nativos
Vivimos tiempos apasionantes, tiempos de descubrimientos en el camino misionero. En estos últimos años estamos cambiando nuestra forma de pensar y de ver la misión, atentos a la nueva realidad en que vivimos y sintonizados con el proyecto de Jesús, el gran misionero; el papa Francisco también nos anima en esta dirección.
Años atrás, se pensaba que ser misioneros en tierras lejanas debía ser cosa de las congregaciones religiosas; nunca se pensaba que también fuese tarea de los sacerdotes diocesanos, y mucho menos, tarea de los laicos y del pueblo en general. En España, 100 años atrás, se sintió que la llamada a la misión era también para los sacerdotes diocesanos; los misioneros diocesanos del IEME, junto con otros, nacíamos en esa época. Este año celebramos nuestro Centenario, dicho sea de paso.
La urgencia misionera se fue extendiendo cada vez más en toda la Iglesia; el pueblo de Dios se va sintiendo cada vez más misionero. Los laicos también deben salir en misión a otras tierras (a esto lo llamamos misión “ad gentes”). La misión es tarea de toda la Iglesia. ¿Por qué es tarea de todos? ¿De dónde viene esta tarea? La misión nace del corazón del Padre, que ama a todos los hombres; por amor envía a su hijo Jesús, el gran misionero, y Jesús envía a sus discípulos, dándoles su Espíritu, a todos los pueblos. Nosotros somos discípulos de Jesús y, por tanto misioneros por el bautismo.
El papa Francisco nos lo recuerda continuamente: “la Iglesia tiene que ser una Iglesia en salida”. ¿Para dónde tenemos que salir? Esta es la otra gran novedad descubierta hoy. Antes ser misionero era salir para otras tierras, y eso debe continuar siempre, ya que nuestra Iglesia debe tener un corazón universal, también los laicos.
Hoy, la situación ha cambiado mucho, tenemos muchas situaciones misioneras también aquí en España. Hoy entendemos que debemos ser misioneros “en todas las direcciones”: yendo a otras tierras y anunciando el evangelio también aquí.
La solemnidad de Epifanía –día de Reyes– nos hace pensar en esta misión universal, el anuncio debe llegar a toda las tierra, los Magos son la representación de ello, y al mismo tiempo nos llevan a ver nuestra misión aquí, donde vivimos. No podemos separar estas dos direcciones de la misión; todos somos misioneros en ambas direcciones y cada uno tendrá que descubrir qué dirección le pide el Señor.
Nosotros, que hemos estado muchos años en tierras lejanas, vemos como muchos laicos de esas tierras son misioneros entre sus gentes; en el cartel vemos ese compromiso misionero de los laicos en los países de misión en los que trabajamos. Ellos ayudan y estimulan a los laicos de aquí, a ser también ellos verdaderos misioneros en España. El Bautismo nos hace a todos misioneros.





