Pascua Juvenil Familia Comboniana: «Únete al Plan» (II)

«Es preciso abandonar el camino seguido hasta ahora, cambiar el antiguo sistema y crear un nuevo plan que conduzca más eficazmente al deseado fin.»   San Daniel Comboni.

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEste año he querido vivir la pascua diferente a como estaba acostumbrada últimamente. Los Laicos Misioneros Combonianos han celebrado el triduo en un pueblo de la sierra de Madrid, como de costumbre, pero yo este año he querido quedarme en mi ciudad, en mi parroquia, en mi familia…

Este año la Pascua Juvenil Misionera que organiza la Familia Comboniana se ha realizado aquí en Granada, en la casa de los Combonianos. Hemos sido alrededor de 35 personas las que nos hemos congregado para esta celebración. Gente de muchas nacionalidades distintas: Nigeria, Congo, Italia, México, Colombia, Guatemala… gente con una riqueza enorrrrme y aseso nos ha permitido vivir estos días muy intensos.

Durante estos días también hemos participado en los oficios de la Parroquia de Ntra. Sra. de las Mercedes en un barrio pequeño de Granada, donde los Combonianos tienen la parroquia desde hace dos años. Una parroquia muy acogedora donde nos hemos encontrado como en nuestra casa.

Como decía antes, han sido unos días muy ricos girados alrededor del 150 aniversario del Plan de Comboni. Cuestiones como ¿Cuál es el plan que Dios tiene para mí? ¿lo acepto? ¿no lo quiero?… han sido fundamentales en estos días.

 Hemos celebrado, hemos reído, hemos llorado, hemos bailado, hemos bautizado, hemos trabajado, hemos limpiado… días que se quedan marcados en cada uno de nosotros y os aseguro que volveríamos a repetir todos.

Gracias y FELIZ PASCUA

Ana Vidal. LMC

Pascua Juvenil Familia Comboniana: «Únete al Plan» (I)

Una de las actividades que se viene organizando como familia comboniana es la celebración de la Pascua. Este año se ha celebrado en Granada en la Parroquia de Nuestra Señora de las Mercedes donde están presentes los Misioneros Combonianos.
 Han sido unos días ricos en encuentros y vivencias.
Inma y Ana han participado como LMC y nos comparten su experiencia.

plan

¡ÚNETE AL PLAN!

 Al hilo de este tema: “Únete al Plan” hemos reflexionado, dialogado y compartido en la Pascua Juvenil Misionera. Empezamos el Jueves Santo en la Casa de los Combonianos en Granada, aunque gran parte del tiempo lo pasamos en la Parroquia Nuestra Señora de las Mercedes en el barrio de Casería de Montijo.
Nos reunimos 20 o 25 personas, la verdad es que no lo sé, no conté. A mi me pareció que estaba congregado el mundo entero: personas de todas las edades; mujeres y hombres; religiosos/as y laicas/os de diferentes etnias; de unos cuantos países, de cuatro continentes.

Rezamos juntos/as en el mismo idioma y también cada quien en su corazón, seguro que rezó en su propio idioma: swahili, lingala, italiano, inglés, francés, chino, catalán y castellano. Lo que digo, un mundo. Recordé que en uno de los libros que hemos leído sobre la figura de Comboni, el autor reflexionaba en cuanto a la razón de ser de los misioneros y las misioneras en le sentido de que la Biblia no estaría completa hasta que no se leyera en todos los idiomas de la Tierra, puesto que Cristo murió y resucitó para toda la Humanidad.

OLYMPUS DIGITAL CAMERANuestra Semana Santa ha tenido un poco de todo. Empezamos el Jueves Santo bajo el lema “Ver con la luz que viene de lo alto”, con una catequesis para el grupo. Por la tarde, en grupos de unas tres personas salimos a visitar familias del barrio; se trataba de compartir un rato con aquellas personas que abrieron las puertas de su casa para nosotras y nosotros. Celebramos la Última Cena del Señor con la comunidad parroquial. Cenamos allí mismo en la Parroquia, en el atrio de la Iglesia, gracias a la compañía del sol durante todo ese día radiante. Fue un momento muy bonito y divertido. Terminamos el día con la Hora Santa, rezando juntos alrededor del Monumento.

El Viernes Santo el lema que se trató fue: “Descubrir hermanos de la misma familia”. Por la mañana tuvimos una catequesis que se realizó en la Parroquia y así pudieron asistir más personas. Luego todos/as participamos en el Viacrucis del Arciprestazgo de Cartuja, al que pertenece la parroquia Ntra. Sra. de las Mercedes que nos acogió. Como Parroquia nos tocó preparar una de las estaciones. Fue un acto que nos impresionó y realmente nos sentimos unidos como cristianos y cristianas que, aunque sea en minoría, deseamos de corazón seguir a Jesús en nuestro mundo actual.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEse día comimos el “potaje” correspondiente, y así, preparados/as de cuerpo y espíritu, volvimos a la Parroquia para conmemorar la Pasión del Señor. El resto de la tarde la pasamos en visitas a las familias y por la calle, en procesión con el Crucificado rezando y reflexionando sobre las Siete Palabras de Jesús a la hora de su muerte. La propuesta fue salir, caminar juntos con Jesús por las calles y plazas donde estaba la gente tomando el fresco, jugando, conversando en una terraza… ser y estar en la calle, donde la vida late, llevando la buena noticia del Evangelio.

El Sábado Santo nuestro lema fue: “Acompasar los latidos del corazón”, acompasarlos al Corazón de Jesús que da la vida por amor a todos los seres humanos. La mañana tuvo su momento de catequesis y después desierto. Pero no un desierto triste y vacío, para mi que el agua estaba circulando por el subsuelo, por lo hondo, a ritmo del latido que estalló como una explosión de alegría y primavera en la vigilia pascual (no creáis que exagero, que fue así). Por la tarde dos de los participantes en el grupo compartieron su testimonio misionero. Esa noche fueron bautizadas dos chiquillas y dos hombres adultos: tres razas, tres idiomas distintos, tres continentes. Desde esa noche hay cuatro cristianos/as más en Casería de Montijo y así (pensaba yo) la Biblia está un poco más completa.

El Domingo de Pascua tuvimos el lema: “Abrazar a toda la familia humana”. Acudimos a la Parroquia para la celebración de la Misa y para despedirnos.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAPara mi han sido unos días muy hermosos de compartir, de encuentro conmigo misma y con el resto de personas en Dios. Se me han hecho presentes muchos sentimientos y hasta experiencias y situaciones de mi tiempo de misión en Perú. He recordado un montón a los LMC que ahora están trabajando en otros países y me he vuelto a ilusionar –como cada vez que lo pienso- con ese plan que Dios tiene para mi, para todos/as y cada uno/a de nosotros/as: que seamos felices, plenos/as y llenos/as de vida. Ni más ni menos. Ahora ya estamos de vuelta en Galilea, para vivir la vida cotidiana y alumbrar el mundo que Dios tiene pensado.

La pregunta sigue en el aire, la respuesta es tuya: ¿Te apuntas al plan?

¡Feliz Pascua!

Inma Monzón. LMC

Te confesamos como el Señor de la Vida

DSCF1049Queridos amigos,

¡qué alegría poder celebrar la Pascua con el pueblo en lucha!

Este año la comunidad de Villa Ecológica se siente más madura y crecida, y nosotros participamos en las celebraciones con más calma, menos responsabilidad y cierta distancia.

Ocurre que el Señor toca los corazones cuando quiere y como quiere. Ayer frente al Monumento me tocó esa canción Mi confianza eres Tú, Señor. Yo descansaba contemplando mi futuro en paz, en confianza. Aún en la noche del Jueves Santo, Jesús es Señor. Su sonrisa calma las tempestades. Como cuando Carmen tiene miedo en la noche y mi presencia a su lado la hace dormir en paz. Así me sentí anoche frente al Santísimo.

No sabemos lo que tenemos por delante y el temor me quiere agarrar, pero descanso en Jesús. Estos meses doy gracias en todo momento por estar vivo y por tener salud. Puedo caminar, puedo vestirme sólo, puedo tomar un carro para ir al centro, puedo cargar a mis hijos… El Señor me ha permitido seguir acá. Ojalá nunca se me pasara la claridad de esa certeza.

Al terminar la oración ante el Monumento, una vecina que sufre maltrato por su esposo desde hace demasiados años se arrodillaba ante el Señor, y yo me arrodillé con ella. Sentí clarito que ella estaba compartiendo la lucha de Jesús, víctima injusta. Ella y Jesús, Jesús y ella. Ella me muestra a Jesús y Jesús me señala a ella. Yo tenía que estar como ella, de rodillas ante el Señor. Adorándole, descansando junto a Él, el único que tiene palabras de Vida. Suplicándole que pase de ella el cáliz amargo que representa su esposo ¡Qué privilegio poder compartir, en la distancia, el camino con estas mujeres, protagonistas de la fe!

¡Qué alegría sentí por haber podido compartir estos seis años con este pueblo! El Señor me ha regalado muchas enseñanzas y ha obrado en mí.

Ayer en la mañana vino otra vecina que lleva a cuestas dieciocho años de maltrato. Tanto le pesa esta carga que la pobre va encorvada, flaquita, incapaz casi de mirar a los ojos. No puedo imaginar la carga del dolor que lleva encima, hasta ver a su hija intentando quitarse la vida. Vino a mi casa el Jueves Santo a preguntar cómo había progresado su última denuncia. Pero el poder judicial está en huelga. El Jueves Santo el mismo Jesús con su cruz a cuestas vino a mi casa. ¿Por qué Jesús ha querido manifestárseme de forma tan clara? Yo he podido abrazarla, tratar de fortalecerla y aumentar su esperanza de justicia. Me siento muy feliz por ello. Sufro con ella y me siento a la vez feliz. ¿Y si una noche de estas esta vecina se quita la vida? ¿Qué voy a hacer entonces?

Isabel y yo llevábamos semanas incómodos por el señor Juan, mi vecino de enfrente, enfermo desde hace seis meses que ha pasado dos operaciones y no sana, sino que empeora. Es un suspiro del hombre fuerte que era. ¿Por qué Dios nos pone esto delante? ¿Cómo he podido pasar delante de su puerta cada mañana sin conmoverme? Juntos nos dimos cuenta que el Señor nos llamaba a hacernos presentes con mayor intensidad. Lo primero pensamos en pagarle un doctor particular para que le diagnostiquen bien. Pero eso no es todo lo que necesita. Paulina llevó una tarde al padre y le administró la Unción. Porque Juan no está cerca de la Iglesia, no participa en la comunidad. Llamamos a Bety y Domingo, del equipo del padre Jaime, para que le rezaran. Y vinieron enseguida a evangelizarle. Y Juan y Yanet se pusieron contentos, lo agradecieron mucho y quieren casarse después de veinte años de convivencia. Si Dios quiere, Isabel y yo les vamos a preparar de emergencia. El Domingo de Ramos fueron a la misa juntos, no sé cuánto tiempo hacía que no iban, y el jueves el padre les lavó los pies en la celebración. ¡Quieren acercarse al Señor! El Señor está actuando, le está sanando. Así nos lo dijo Bety después de una misa de salud. El Señor trabaja los cuerpos y los corazones.

Yo he sentido que Juan es mi última enseñanza. ¿Creo o no creo que el Señor lo puede sanar? ¿Seré capaz de verlo morir poco a poco sin hacer nada, más que pagarle un doctor? Juan necesita la fuerza del Señor Jesús para levantarse de su postración. Sólo Jesús lo puede levantar.

¡Señor Jesús, salva a tu pueblo, que tanto te espera! Te confesamos como el Señor de la Vida, pero mi fe es tan débil…

Gonzalo Violero. LMC

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Ecos Encuentro Familia Comboniana (III)

Enc. Familia Comboniana, 5 y 6 Abr. 2014 (49)Solo a unos días de haber concluido el encuentro general de la FAMILIA COMBONIANA en Madrid, sigo haciendo memoria y eco de las palabras y mensajes que durante esos días hemos recibido. Teniendo como objetivo: mirar al Plan misionero de Comboni, nos hemos dado a la tarea de mirarnos. Mirarnos a nosotros mismos, mirarnos unos a otros, mirar nuestro camino misionero, mirar nuestros proyectos. Me llena de alegría constatar una vez más que hoy como ayer, no hay “varitas mágicas” para la puesta en marcha y el desarrollo de un plan misionero. Son la fe, la fraternidad y la constancia en el trabajo, los que le han permitido a nuestra familia ponerse en marcha, siguiendo las huellas de nuestro fundador.

Comboni inició en nombre de Dios una obra misionera y el progreso de dicha obra, lo hemos realizado cada comboniano y comboniana (laicos o religiosos). Juntos hemos escrito una historia que nos pertenece. Dios se ha encargado de colocar a cada miembro de la familia en el lugar que le corresponde y ha querido que hoy como ayer, se siga trabajando a favor de la aplicación del plan misionero de Comboni.

Soy consciente de haber participado a un evento sin precedentes en nuestra provincia y que nos coloca a la vanguardia en el camino de una profunda y sincera colaboración en la tarea misionera de la Iglesia. Aunque no se trata de un cambio de época, si estamos de frente a una nueva perspectiva de ver nuestra misión.

Sin duda alguna, yo como todos los presentes, apreciamos la valiosa intervención de P. Joaquim Valente quien a través de sus intervenciones, nos facilitó el trabajo de la reflexión. Fue justamente en el trabajo de grupos, en donde descendimos a nuestro caminar misionero comboniano en la provincia de España. La participación en la sala de parte de muchos de los presentes nos permitió percatarnos del interés que tiene cada miembro de nuestra familia por llevar a la práctica la misión comboniana en la Iglesia la cual sigue siendo nueva y urgente.

Terminamos nuestra asamblea con un buen sabor de boca pero sobre todo con el deseo de seguir dando pasos que nos permitan mirar con esperanza el futuro de nuestra misión. Hemos constatado que en todos está latente el deseo de continuar nuestra peregrinación misionera a favor de los mas pobres y abandonados: legado de Comboni.

Héctor Manuel Peña. MCCJ

Ecos Encuentro Familia Comboniana (I)

«CARISMA COMBONIANO: Las ramas del árbol»

 Enc. Familia Comboniana, 5 y 6 Abr. 2014 (139)Creo que cuanto más nos sentimos desafiados, mayor puede ser el convencimiento para aceptar tal desafío.

Siempre hemos sabido que la presencia de los laicos en la misión evangelizadora de Daniel Comboni fue una realidad desde los inicios de su apostolado. Sin embargo, sentir decir al ponente del “work shop” sobre el PLAN PARA LA REGENERACIÓN DE AFRICA, Joaquín Valente (misionero comboniano) que siendo una intuición fundamental del Plan la Familia Comboniana: Religiosas(os) y Laicos (as) el CARISMA es como un árbol con sus ramas que si alguna de éstas se separa de dicho árbol, deja de tener vida y el árbol entero es afectado.

 La fidelidad a nuestro Carisma Comboniano no deja de cuestionarnos e invitarnos a vivirlo cada vez más profundamente y el deseo de crecer en la unión entre las diferentes RAMAS de la Familia Comboniana nos lo vamos despertando mutuamente a través del conocimiento mutuo.

 Personalmente, y no he sido la única, he constatado con gran gozo que en este encuentro ya conocía a todos los Laicos (as) Combonianos, cosa impensable solo hace unos años. Este conocimiento crea lazos de amistad, cariño y comprensión de los diferentes estilos de vida que vive la Familia Comboniana.

 Enc. Familia Comboniana, 5 y 6 Abr. 2014 (163)Con gran alegría he vivido este encuentro; los 20 años vividos en Uganda me han enriquecido a nivel de colaboración con las demás fuerzas apostólicas y he experimentado la alegría de la unión. En la actual realidad española puede ser más fatigoso este camino de colaboración y unión, pero si en otros Continentes y contextos se puede colaborar aún sin tener el mismo CARISMA, ¿no vamos a conseguirlo entre los miembros de esta Familia Comboniana?

 Creo que la unidad nos desafía, tanto a las Misioneras Combonianas, como a los Misioneros Combonianos y a los Laicos(as) Misioneros Combonianos. Creo también que el camino a seguir sea la escucha de la Palabra de Dios, la escucha de la grandeza del legado de Comboni (Carisma) y la escucha de cada uno de nosotros, para comprender como debemos ser fieles y enriquecernos con la novedad que cada uno aportamos en el momento actual de nuestra historia.

El orgullo de tener un Fundador con intuiciones (PLAN) tan divinas y humanas, lo hemos experimentado y esto ha aumentado nuestros deseos de crecer en unidad. Lógicamente, primero siendo “EL CENÁCULO DE APOSTÓLES” que comboni quería de nosotros.

Personalmente creo que tenemos que enfrentarnos a un gran desafío: ¿Estamos llamadas (os) a abarcar todos los campos de apostolado que encontramos a nuestro alrededor? Hemos escuchado con satisfacción, que siendo el CARISMA un DON para implementación de un aspecto concreto de el Reino de Dio, cada Carisma tiene su tarea que complementa el TODO. Por lo tanto debemos seguir reflexionando para no querer abarcar todo cuanto hay que hacer en la Iglesia y en la Sociedad y así también dejar espacio a los   demás Carisma.

Encarnita Cámara Liébana. Misionera Comboniana

(Actualmente en España para el ministerio de la animación Misionera)