Unidos en la oración por el Hno. Pepe Díaz

Hno_%20PepeQuerida Familia Comboniana

Desde este blog, nos sumamos en nombre de todos los LMC al dolor por la pérdida del hermano Pepe Díaz.´Él llevaba tiempo acompañando al grupo de LMC en Centro América y especialmente en Guatemala. También participó en nuestra pasada asamblea internacional en Maia.

 La semana pasada recibíamos una carta en la que nos contaba sus primeras impresiones y proyectos en su nuevo destino en nicaragua.

Rezamos por su eterno descanso y esperamos que su ímpetu misionero nos ayude a continuar con su sueño misionero.

Queridos amigos y amigas:
Nuevamente unas líneas de afecto y cariño desde la Parroquia Santa Cruz, en Casares de Nicaragua.

 

Hoy los misioneros combonianos celebramos el aniversario de San Comboni durante la Cuaresma, donde todo en la Palabra nos llama a la conversión, a despertar del sueño, a dedicarnos a las obras de la luz. Comboni, hombre de fe, supo despertar y dejarse iluminar por Cristo, y también supo despertar el mundo que le rodeaba con su incansable y apasionada animación misionera.

 

Hoy, en el contexto de la celebración del décimo aniversario de su canonización, les escribo una breve reseña de mi estadía e invocar al Dios de la luz sobre cada uno de ustedes y sobre todos los pueblos que viven en la “sombra de la muerte”debido a las guerras, la injusticia, la pobreza y la opresión.

 

Cerca ya de un mes desde que he llegado a esta gran misión, toco más de cerca la realidad de estas comunidades que si bien es cierto ya tenía información directa por parte de misioneros que ya habían trabajado pastoralmente aquí, veo la situación más clara, más real? o tal vez más oscura…? Visitando la mayoría de las comunidades te conmueve tanta pobreza, y es que son comunidades muy necesitadas de todo , y digo de todo, ya que no es solo de lo material que también, sino que con mucha pena debo decirles, adolece de lo espiritual, pues la vivencia en la mayoría de las comunidades deja mucho que desear, sobre todo en la participación de los sacramentos, en especial de la Eucaristía y en el mantenimiento de la propias pequeñas capillas… construidas muchas de ellas con mucho esfuerzo por comunidades y misioneros muy fervorosos, y que ahora están un poquito descuidadas con necesidades de un buen mantenimiento; quisiera creer por falta de recursos y no tanto por el desinterés de las propias comunidades.

 

Prácticamente he visitado todas las once comunidades que componen nuestra parroquia de la santa Cruz, donde viven muy precariamente en casitas muy… pero muy pobres, ya que no tienen fuentes de trabajo estable…, tan solo tres pueblos o comunidades que mal viven con la pesca artesanal y el cuidado de algunas “quintas” de gente que viene los fines de semanada desde Managua.

 

En este tiempo he podido visitar como les digo, prácticamente todas… pues en el tiempo de la lluvias a partir del mes de mayo… tres de ellas no será posible por la crecida de los ríos, y el mal estado de los caminos, pue no son carreteras asfaltadas ni tienen puentes en los ríos; esto me hace pensar y así lo hablé con el párroco P. Carlos, de la necesidad de la formación de los agentes locales para que en nuestra ausencia continúen con la formación religiosa de los Jóvenes y niños y la animación los domingo de la Celebración de la Palabra.

 

Les cuento también, como curiosidad y para que visualicen nuestra realidad y de los que ustedes disfrutan como normal…, que aquí el agua potable nos llega como mucho, dos días a la semana unas horas al amanecer, en cuanto a la luz eléctrica, ya hemos tenidos tres cortes desde que llegué, dando gracia a Dios ya que llegando la noche aparece como por encanto; y qué decir del Internet, no siempre está disponible y cuando esta es de manera intermitente… El transporte de la gente de las comunidades del interior es por carretas tiradas por bueyes o mulos, en fin…denle gracias a Dios de lo que tienen y alábenlo por tantas bendiciones…

 

Impresionante es la historia de los últimos tal vez 12 años, donde me cuenta el P. Carlos, mi compañero en la Parroquia, que pasaron grandes misioneros Combonianos, trabajando con entusiasmo, entrega y generosidad y que sin embargo, los frutos que se ven son muy pequeños, al menos estas son mis primeras impresiones… Ciertamente los “protestantes, evangélicos”se mueven mucho…, de manera agresiva contra los católicos… diciendo toda clase de “sandeces” y mentiras, que la gente poco instruida, con pocos recursos y sobre todo poca formación religiosa, se lo creen todo; junto a ello les entrega de ropa y alimentos logrando captar de manera proselitista a mucha gente buena.

 

Vislumbro pues, un trabajo apostólico muy árido y frio, comparado con el que viví en Guatemala…tan gratificante, y de tantas bendiciones… donde las mismas comunidades te empujaban a no dormirte en los ·”laureles”, donde los Movimientos Eclesiales llenos del fuego del Espíritu Santo desarrollan sus trabajos apostólicos de manera pujante y rico en expresiones, en métodos y ciertamente con gran ardor misionero.

 

Recuerdo las palabras del papa Francisco, cuando dice que transmitir la fe en muchas partes del mundo es arduo y arriesgado, y que debemos ponernos en actitud de misión «para llamar a quienes se han alejado y fortalecer la fe, especialmente en los jóvenes y niños. Se ha de prestar continua el Papa Francisco, una atención particular al proceso de iniciación a la vida cristiana. La fe no es una mera herencia del pasado sino un regalo, un don que nace del encuentro personal con Jesús y de la aceptación libre y gozosa de la nueva vida que nos ofrece».

 

Ninguna inercia pues me digo, sino el entusiasmo de quien vuelve a asomarse a una misión de vanguardia, a un mundo a veces entristecido por la falta de horizonte y por la precariedad de tantas dificultades… para anunciar con sencillez y creatividad la Buena Noticia que es capaz de encender la luz y avivar la esperanza, desde luego con el apoyo de sus oraciones y si Dios lo permite, también económicamente, ya que hay también que rehabilitar capillas y centros de catequesis.

 

Bueno termino por donde tal vez tendría que haber empezado; Dando gracias a cada uno de ustedes, por vuestra amistad, vuestra preocupación por mí estando de salud y animo en esta nueva misión, llena de desafíos y retos y sobre todo quiero darles las gracias por vuestras oraciones que ciertamente son lo más importante. De salud, diría que mejor que en Guatemala… ya que desaparecieron los dolores de cabeza y el malestar estomacal que de cuando en cuando sentía.

 

Los ánimos muy altos… ya que “no es mi obra”, como decía nuestro fundador San Daniel Comboni… es la mima obra de Dios y él sabe muy bien cómo llevarla adelante.

 

En cuanto el tiempo, me refiero al clima… es muy caluroso estamos un promedio de 22 a 35 grados… pero en la noche la brisita del mar lo hace más llevadero.
Finalmente, contad con mi gratitud y el recuerdo diario ante el buen Dios, para que les siga bendiciendo.
Fraternalmente,
Hno. José Díaz, Mccj.

 

«Soy la voz de mi pueblo». Una oportunidad de acercarnos a la realidad de Rep. Centroafricana

Solo soy la voz de mi pueblo es un libro que recopila escritos y fotos que Juan José Aguirre Muñoz ha ido guardando a lo largo de sus más de 30 años como misionero comboiano en la República Centroafricana.

PPC ha publicado la obra en colaboración con la Fundación Bangassou, creada en Córdoba en el año 2002 por un grupo de personas cercanas a él, sensibilizadas con los problemas de ese pueblo, que querían apoyar desde España al misionero en su labor de dignificar la vida de las personas de esa región tan olvidada.

Mañana 18 de marzo a las 19:30 tendrá lugar la presentación del libro en Madrid en la Parroquia de Nuestra Señora del Pilar, dónde intervendrán Miguel Aguirre Muñoz, presidente de la Fundación Bangassou; José Luis Restán, Director Editorial y adjunto a la Presidencia de la COPE, Luis Aranguren, director de ediciones de PPC y el propio autor, monseñor Juan José Aguirre.

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«El mundo al revés»

El pasado sábado 8 de Marzo se realizó la Pastoral Juvenil Vocacional en la casa de las Combonianas de Madrid a la cual asistí en representación de los laicos de la Familia Comboniana. Cuando llegué estaban empezando la oración de la noche sobre las 19h,y nada más entrar las felicité por ser el día de la mujer trabajadora, cosa que hacen muy bien «Las Combo», trabajar como las primeras. Las discirnientes eran cinco chicas jovenes con muchas ganas de conocer nuestra familia, aunque alguna de ellas ya había tenido algún contacto con nosotros.

Durante la oración di gracias por «ellas», ya que por desgracia no es normal ver en este mundo gente con tanto interés en la entrega personal al necesitado, sea cual sea su vocación.
Luego llegó la cena y tuve que contestar a preguntas lógicas sobre nuestras características laicales ¿Cómo una familia puede partir a misión? y ¿Qué tipo de trabajos realizamos allí? etc…Intenté contestar todo con la máxima sinceridad y realismo sin dejar atrás mi entusiasmo por la Misión.
Tras la Cena visionamos la película sobre el Santo Moscati «El médico de los pobres», un laico de entregada vida por sus próximos o prójimos más necesitados de sus cuidados, en este caso a los pobres del Barrio Español de Nápoles a principios del siglo XX, Tras la película nos quedamos en silencio, sin  saber que decir ya que estábamos conmovidos por el amor de ese médico.
Hablamos sobre como el santo cuidaba de cada enfermo y de como se le mostraba Dios en cada uno de ellos. También hablamos de las dificultades que encontramos al entregarnos a la voluntad del Señor y como él las transforma en ocasiones.
Normalmente mi hora de caer en coma por las noches suele acontecer a las once como muy tarde, pero el encuentro terminó a la una y media de la madrugada. Llegué a casa a las dos y no podía pegar ojo. Lola me dijo; ¿Que te ocurre? Yo le dije… Nada, solo que hoy he visto «Un mundo al revés» en el que la gente no se preocupa por ganarse, sino por entregarse.
Daniel LMC
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Cuando la guerra llegó a Mongoumba

Queridos LMCs, amigos, familiares, conocidos…

A todos PAZ y BIENRCA06-640x480

Aquí estoy otra vez para contaros un poco la situación del país y cómo intentamos dar continuidad a nuestras actividades a pesar del clima de inestabilidad en que vivimos. Hoy os escribo a título personal, sin Tere, pues no tuvimos tiempo de escribir entre las dos.

Cuando escribimos en enero, Teresa y yo hablábamos de nuestros miedos y angustias. Hoy el tema sigue siendo el mismo, sólo que de ser espectadoras lejanas hemos pasado a ser espectadoras cercanas de las escenas de violencia e incluso “víctimas de amenazas”.

Los protagonistas han cambiado, en vez de los “rebeldes” Seleka ahora están los “libertadores” Anti-balaka y también grupos de jóvenes que se autodenominan grupos de “autodefensa” que están presentes en todas las aldeas, y cuyo principal objetivo es destruir todo lo que es de los musulmanes.

Cuando la Seleka llegó a Mongoumba a la población no le pasó nada grave, en gran parte debido a la intervención del alcalde (que era musulmán). Con el avance de los Anti-balaka o Siriri, los musulmanes comenzaron a temer por su seguridad. Cuando las amenazas subieron de tono las mujeres y los niños se refugiaron en el país vecino, quedando apenas los hombres que resistieron algún tiempo a pesar de las amenazas, intentando mantener sus propiedades y bienes. Como no se sentían seguros en sus casas pidieron asilo y algunas noches durmieron en la misión, en casa de los misioneros. Al final también se han marchado y han dejado al cuidado de los padres dos motocicletas y algunos artículos personales.

Mientras que en la capital, Bangui, los mayores problemas y enfrentamientos eran entre la Seleka y los Anti-balaka, en Mongoumba y en otras aldeas cercanas fueron, y continúan siendo, grupos de jóvenes locales, incontrolables, que en nombre de los Anti-balaka comenzaron a crear confusión, destruyendo, robando y quemando todo lo que es de los musulmanes y amenazando a aquellos que de algún modo ayudaron o protegen los pocos bienes que dejaron. Son jóvenes adultos, pequeños bandidos que bajo el efecto de las drogas y el alcohol se dejan manipular por otros que de alguna manera intentan aprovecharse de la situación de caos para obtener beneficios personales. Tienen todo tipo de armas artesanales como lanzas, espadas, machetes, y armas de caza. Forman un grupo extraño vestido de forma extravagante, unos uniformados como verdaderos militares, otros pareciendo salidos de un cortejo carnavalesco, y todos usando y abusando de amuletos, no faltando entre ellos crucifijos y rosarios, pues casi todos se llaman cristianos.

RCA05-640x480Lo que más nos ha tocado en esta ola de violencia que asoló nuestro pequeño paraíso, ha sido la indiferencia y el silencio, tanto de las autoridades como de la población en general. El domingo siguiente a los primeros pillajes se hizo un llamamiento a todas las iglesias, para rezar junto a la mezquita con el objetivo de alertar y sensibilizar para evitar la profanación y la destrucción del templo. Pero la participación se redujo a una veintena de personas. Un llamamiento que cayó en el vacío. Unas horas más tarde los martillos comenzaron su acción destructora, que nadie intentó evitar. Un espacio que se podía haber utilizado para otros fines es hoy un montón de escombros.

De la indiferencia y el silencio una gran parte de la población pasó a aplaudir las acciones de las milicias como si se tratasen de héroes. Hecho que se confirmó cuando el grupo de “autodefensa” fue a presionar al primer teniente de alcalde para que entregase a un fugitivo, no musulmán, llegado de otra localidad donde era buscado bajo la acusación de haber denunciado cristianos a las fuerzas de la Seleka. E igualmente, aunque de una forma más discreta, cuando fueron a exigir que se les entregase las dos motocicletas que habían dejado los musulmanes en la casa de los Padres, donde estos jóvenes entraron armados, y de manera agresiva y arrogante. Las motocicletas, así como el resto de las pertenencias de los musulmanes, les fueron entregadas en presencia del comisario de la policía (que aunque no tiene poder real, al menos es una autoridad), y se les hizo firmar un documento de entrega. A pesar de la tensión el P. Jesús consiguió gestionar la situación de manera que el grupo no consiguió quedarse con ninguna de las pertenencias que ellos custodiaban, y que al día siguiente fueron entregadas a los Anti-balaka situados a 20 km de Mongoumba.

RCA04-640x480No entendemos esta ola de odio y violencia contra las personas con las que han crecido y vivido en armonía en una población donde hasta el momento no había ocurrido nada malo, de donde los musulmanes se marcharon de forma discreta… No comprendemos este odio. Es verdad que las historias de lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo en otras zonas del país influyen de forma negativa en la gente. Nadie dice una palabra a favor de los chadianos, sean de la Seleka, de la MISCA o simples civiles. Todos hablan contra el Chad y se olvidan de que no todos los musulmanes son chadianos.

Nuestra situación es precaria, no somos bien vistos, pues aunque hemos intentado actuar con la máxima discreción hemos tomado algunas medidas impopulares, como la suspensión, durante una semana, de todas las actividades de la parroquia (excepto la misa). No nos han acusado abiertamente de haber protegido a los musulmanes, pero han corrido rumores de que el P. Jesús era visto como pro-chadiano al haber estado varios años como misionero en el Chad. Pensamos que podemos sufrir amenazas, pero de momento no ha pasado nada.

Hace algún tiempo el silencio nocturno de Mongoumba se debía a que las personas habían salido a refugiarse en la selva, hoy también hay silencio, no porque las personas se marchen, sino porque al caer la noche se encierran en las casas para evitar confrontaciones en una tierra donde no hay autoridad y es rara la noche en la que no se oyen tiros.

Comparando lo que ha ocurrido en el resto del país e incluso en otros pueblos y aldeas de la región nuestra situación continúa siendo privilegiada. ¡Dios continúa protegiendo Mongoumba! Mbata, a 40 km, cuya parroquia fue acompañada hasta diciembre por los misioneros Combonianos de Mongoumba, ha sido destruida parcialmente, y hubo algunos muertos, musulmanes y no musulmanes. Hoy todavía hay mucha gente que continua a vivir en la selva porque al no tener medios no pueden reparar las casas que fueron totalmente quemadas.

Las situaciones más tensas en nuestra diócesis se han vivido en las parroquias de Ngoto y de Boda que han sido atacadas varias veces, incluso las misiones, y que en el último pillaje se quedaron sin coches, motos e incluso sin algunos móviles. En esas poblaciones hay conflictos frecuentes entre los musulmanes y no musulmanes, siendo nuestro Obispo D. Rino el principal mediador entre las dos partes.

Las tropas francesas y africanas han intentado desarmar y neutralizar a los rebeldes de la Seleka, que dejaron la capital, pero continúan activos en otras zonas del país. Por otro lado con la toma de poder de los “libertadores” Anti-balaka comenzó la persecución a los musulmanes, y han habido verdaderas masacres. Las milicias anti-balaka, que se dicen cristianos, son incitados y manipulados por hombres con sed de poder. D. Nzapalainga, arzobispo de Bangui, que desde el comienzo de los conflictos es acompañado por el Imán y por un Pastor representante de las iglesias protestantes, en un esfuerzo común por restablecer la paz, dijo hace unos días que, en conjunto, piden que se hagan responsables, a nivel nacional e internacional, a todos aquellos que han utilizado y manipulados a los jóvenes.

En medio de toda esa confusión surgen pequeñas señales de esperanza. El Obispo de Bangassou, D. Juan José Aguirre dice que en su diócesis las milicias de autodefensa han sido neutralizadas por las comisiones de mediación inter-religiosa y en que algunas parroquias se han iniciado cursos de formación en los que participan jóvenes católicos, protestantes y musulmanes.

A pesar de la inestabilidad y la tensión con la que vivimos hemos continuado trabajando en todos los proyectos de forma normal, intentando dar respuesta a esta misión a la que fuimos enviadas. A veces es difícil, hay momentos de desánimo, pero ¿quién dice que la misión es fácil?

Empiezan a escasear muchos productos (sal, azúcar, medicamentos…), los funcionarios no reciben los salarios y hay poco dinero en circulación, pero… siempre hay un pero… las ONG llegan con fuerza y con ellas llega dinero, medicamentos, alimentos, ropa, agua potable… y también trabajos bien pagados aunque sean temporales.

Para acabar solo deciros que vale la pena “sufrir” por la misión. Siempre es bueno saber que alguien piensa en nosotros, ¡que no estamos solos!

Contamos con vuestras oraciones.

Unidos en la paz, un abrazo.

Elia Gomes (LMC en Mongoumba).

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