Un octubre muy misionero…

???????????????????????????????A “caballo” entre Barcelona – Teruel; Teruel – Barcelona, empezamos a caminar en este mes de Octubre,  misionero por excelencia.

El día 5 empezamos la catequesis familiar con los padres y madres de los niños/as de primera comunión. Este primer encuentro lo dedicamos a presentarnos y empezar a conocernos un poquito. Aprovechamos este momento para presentar brevemente el movimiento LMC.

El día 10 no pudimos celebrar con la comunidad de Barcelona el día de Comboni al encontrarnos en el pueblo.

El sábado 12 participamos, en Madrid, en el encuentro del grupo de jóvenes de la pastoral juvenil vocacional. Fue muy gratificante poder compartir con estos jóvenes la alegría y entusiasmo con que viven este camino de discernimiento por seguir los pasos de San Daniel Comboni.

Poco a poco llegamos al viernes 18 donde el grupo misionero preparamos la Oración del Domund en nuestra parroquia de San Joan d’Horta. Fue una velada bonita donde tuvimos presentes a todos/as los misioneros/as  del mundo y muy especialmente a nuestros LMC.

Continuando con este itinerario misionero llegamos al sábado, donde pudimos dedicar todo el tiempo de la catequesis a la animación misionera, pasando el  DVD de misiones en los Andes de Perú, donde están trabajando los MCCJ y los LMC estos últimos en Rondos y Huarín. Ello dio lugar a dar nuestro testimonio y de esta manera dar a conocer un poco más el movimiento LMC.

Después de todo esto seguimos caminando y trabajando en la preparación para la celebración de  los 20 años de la creación del grupo misionero de la parroquia. Ya os iremos contando

Un abrazo.

Félix y Antonia

El sueño de Dios en nosotros

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“La posición de un discípulo misionero no es el centro sino la periferia.”

Papa Francisco

Me encuentro hace seis meses en esta inmensa periferia de Contagem continuando la misión que Jesús nos confió como LMC. Cuando llegué aquí, me asusté pensando en que podría ayudar, porque me di cuenta de que la comunidad caminaba pastoralmente bien, cada área con su coordinador, todo funcionaba bien.

“Pero cuando silenciamos el corazón, ¡Dios habla!”

Claro, estaba el acompañamiento vocacional de los candidatos a ser LMC, pero como sabemos los vientos no son de muchas vocaciones, sobre todo en este nuevo contexto por el que pasa nuestra economía brasileña. Pero cuando silencianos el corazón ¡Dios habla! Hay un dicho del pueblo Macua de Mozambique que dice: “Yakhala enokhala mmurimani, ekoma khoniwa” (Cuando hay ruido en el corazón no se oye el latido). Entonces, un bonito día de oración, me puse en manos de Dios y le pedí al Espíritu Santo, con mi permiso, que me pusiera al servicio de los hermanos de las afueras de Minas Gerais.

Por consiguiente, era necesario formarse en algo nuevo. Estudié Masaje terapéutico y adquirí algunas nociones de Biomagnetismo con el padre Jorge y Regina que me ayudaron con alegría.

“En los pequeños gestos me voy encontrando con la realidad de este pueblo…”

Ahora atendiendo a las personas en la Casa Comboniana y en el Centro de Estudios de las Hermanas de Pampulha, siento que sólo es necesario entregarse y el resto le corresponde a Él. La Pastoral del niño también hace parte de esta llamada, en estos días estamos terminando un curso de capacitación para los nuevos líderes, esta vez no tan preocupada por los niños malnutridos (como en Mozambique) sino por los niños con obesidad de cero a seis años de edad. En este momento estamos trabajando con 8 grupos, ayudando a 200 familias y alrededor de 300 niños que son acompañados por la Pastoral del Niño, aquí en el área de la parroquia. En los pequeños gestos, me voy encontrando con la realidad de las personas que buscan felicidad, salud y seguridad, ¡vida en abundancia!

La misión de hoy ya no es sólo el deseo de ser misionero, sino también la necesidad de formación para los rápidos cambios que están sucediendo y no siempre estamos dispuestos a abrir de nuevo la cabeza sentarnos en los bancos de una escuela para servir mejor a los hermanos y hermanas.

Por supuesto, no podía dejar de hablar del Papa Francisco. He estado en Aparecida do Norte para una reunión de la Pastoral del Niño y pude verle de cerca, a los pies de la patrona de Brasil, y en la emoción de las palabras de nuestro pastor recé por todos los que se pierden en las drogas, las familias y por tener más vocaciones en la Iglesia. Así continuamos en esta camino, ¡juntos!

Por María de Lourdes Vieira – LMC Brasil Ipê Amarelo

¡Nuestro modo de vivir la misión!

Una reflexión – oración de nuestros amigos Maria Grazia y Marco Piccione, Laicos Misioneros Combonianos de Italia.

FamilywebLos Piccio (como les llamamos sus amigos) son… papá Marco (el Piccione original), mamá Maria Grazia y sus dos hijos Francesco (de cuatro años) y Samuel (de dos años y medio).

Son una familia de Laicos Misioneros Combonianos de Milán y pertenecen al grupo de los LMC de Venegono Superior (VA)

Viven en Aber (Uganda) desde agosto del 2011, dónde fueron enviados como LMC, fidei donum, de la Archidiócesis de Milán a la Diócesis de Lira (Uganda).

Maria Grazia trabaja como médica en el hospital de Aber, y Marco es educador en el orfanato Santa Clara, trabaja en escuelas y en diversas actividades en los campos social y educativo.

Francesco va a la guardería de la parroquia Santa Josefina Bakhita y Samuel es un niño ugandés que están adoptando. Vive con ellos desde que tenía 10 meses.
Su proyecto en misión es compartir su día a día – trabajo y familia- con la gente que se encuentran cada día, siendo testimonio de responsabilidad, compromiso y cercanía.

Esta reflexión y muchas más cosas podéis encontrarlas en el blog de Piccio, instrumento que utilizan para compartir sus experiencias cada semana con sus amigos italianos (y más gente) que los apoyan y hacen posible su sueño: http://picciouganda.blogspot.it/

MISIÓN ES…

Misión es… reconocer quien soy (con mi historia, mi cultura, mis habilidades) y este “ser yo” quiero compartirlo con vosotros;
Misión es… compartir una revelación que me hace feliz;
Misión es… cuando me levanto de la cama cada día para renovar el “sí” que dije (como marido, padre, educador, cristiano) y prometo hacerlo lo mejor posible;
Misión es… no esperar cambios en los otros;
Misión es… no tengo ganas pero lo hago de todas formas;
Misión es… no tengo fuerzas, pero sé que puedo tener una reserva extra;
Misión es… no tengo la capacidad, pero lo haré lo mejor posible;
Misión es… tengo miedo pero confío;
Misión es… me cuesta entenderte (y entenderTe) pero me esfuerzo;
Misión es… hacer que los profetas de todos los tiempos continúen viviendo, testimoniando todo lo que hemos aprendido de ellos;
por todo esto, la misión es… crecer desafiándonos a nosotros mismos;
por todo esto, la misión es… con todos;
por todo esto, la misión es… en todas partes;
por todo esto, la misión es… siempre.

Los rostros de la misión

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Con motivo de la celebración de la pasada jornada del DOMUND, la revista Vida Nueva se ha sumado a la campaña “YO SOY DOMUND”  publicando una entrevista en la que participan el director nacional de Obras Misionales Pontificias, Anastasio Gil ; Magdalena Rivas , misionera comboniana con 35 años de trabajo misionero en Chad; y Carmen Aranda, Laica Misionera Comboniana que se está preparando para partir próximamente a República Centroafricana.

Tres rostros que nos acercan a la misión y nos invitan a compartir la alegría de sentirnos llamados a anunciar el Evangelio.

Gracias a los tres por vuestro testimonio de entrega generosa a favor de la misión.

leer entrevista

Contemplando a Dios…

Siento que Dios me invita a vivir en su casa hoy, en cada instante, en cada amanecer, para siempre…Siento que soy una peregrina que camina con la esperanza del encuentro con Dios, ese encuentro verdadero que nos lleva a darnos cada día, a cada instante con alegría… Y así fue cómo llegué a Mozambique el 20 de mayo. Una vez más me encontré en la casa del Señor, en su templo santo.

 Aquí hay un sol que me anima el cuerpo y una dulce brisa que lo besa. Una brisa que me inunda y que casi parecer que llega al fondo de mi ser. Hay un cielo azul y nubes que se deslizan por él, silenciosas, tranquilas…Hay montañas allí, al fondo, y baobabs que perfilan la puesta de sol, pintada de tonos anaranjados; está el ruido de los cuervos que irrumpen en danzas y de repente se transforman como si fueran la más bella criatura de Dios…Y está el pueblo de Dios. El pueblo macua. Sencillo y acogedor. Está la Escuela Profesional de Carapira, con sus “mis” niños, que me invitan a un encuentro apasionado con Dios cada día. Con ellos y con este pueblo es imposible no sentir la presencia de Dios.

 Desde que llegué aquí he tenido la oportunidad de experimentar en la sencillez la contemplación. Una contemplación que genera vida y me invita a hacer de mi vida un continuo cántico de alabanza a Dios.

 Contemplo a Dios en los alumnos, apasionados por la vida, llenos de sueños por realizar y esperanzas que vivir. Contemplo a Dios en las esteras extendidas debajo de un mango donde nosotros, el pueblo de Dios, nos reunimos junto con una mamá en una oración de acción de gracias a Dios por haberla ayudado durante su enfermedad, y por todos los amigos y familiares que la han ayudado todo este tiempo.

 Todos juntos, hablando la misma lengua. La lengua del Amor, de aquel que le habla a Dios para agradecerle su presencia, los dones recibidos.

 Contemplo a Dios en los jóvenes, en las comunidades, que anuncian la vida como un regalo que viene del Padre.

 Aquí, en Mozambique, Dios está en todo…y hasta me dan ganas de llorar, embriagada de tanta belleza.

Márcia Costa, LMC portuguesa en Mozambique

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