¿CONSUMO IRRACIONAL?

Hola amigos,

¡Estamos de vacaciones! Dos meses acá dan para que vayamos percibiendo cosas que nos llaman la atención.

Lo primero que me chocó al llegar fue la cantidad de gente mayor en nuestras calles. Sï. Y ahora con todo el debate de las pensiones, todo aparece relacionado. Hoy hemos visitado a un amigo abuelito de la parroquia, Faustino, y nos contaba las pruebas que le están haciendo del corazón, con cantiad de aparatos y doctores. Ángel trasteando ha apretado el botón de atención remota de los servicios sociales y ha salido la voz de la enfermera, o lo que sea. En España mimamos a los abuelos, gracias a Dios y al trabajo de todos.

Yo pensaba que Ángel tenía muchos juguetes en Arequipa, y ahora me han sorprendido las habitaciones de los niños acá. Son de verdad como museos de juguetes, preciosos, estupendos para mejorar el desarrollo de los chicos. Juguetes y juguetes y juguetes. Todos sabemos que son demasiados, pero no podemos parar la rueda. Nuestros niños estos meses han recibido más juguetes de los que pueden asumir, y de los que podremos llevar de vuelta a Arequipa. Sí que a veces nos entra la duda de si les estaremos quitando algo necesario a Ángel y Carmen al llevarlos allá. Sabemos las respuestas teóricas, académicas, pero el deseo es fuerte.

Esa es otra constatación. Feliz constatación: este sistema nuestro se basa en la sobre-producción. NO se produce para satisfacer necesidades, sino para satisfacer deseos. Los establecimientos rebosan literalmente de mercancías: leches con todos sus tipos, yogures de tantos sabores y con propiedades estupendas. Todo bueno. Qué bien que podamos consumir estos productos. Ahora voy confirmando que no necesitamos tantos de ellos. Podemos estar igual de sanos sin consumir tantas cosas. Pero no dejo de reconocer que sería muy bueno que nuestros vecinos de Arequipa pudieran comer carne todos los días, y proteínas en la noche. NI lo uno ni lo otro. Siento ahora en primera persona que acá nos sobran muchas cosas. Y allá faltan.

Ahora Ángel no quiere tomar la leche sin Cola Cao y sin pajita ¡La madre que lo parió! Hace dos meses cada mañana se tomaba un vaso grande de leche auténtica de vaca, sin añadidos, y se iba tan feliz a su cuna. Ahora hemos tenido que sucumbir al colacao y la pajita. Así está de atontado, que creo que cuando lo llevemos a la casa-cuna no nos lo van a  aceptar.

Estar de vacaciones con los niños no es estar de vacaciones como antes. Es más trabajo para nosotros. Y tienes además estos detalles de adapatación. Ángel ha chocado de repente con esta sociedad de consumo. Qué bueno darle caprichos, pero… ¿qué vamos a hacer dentro de un mes al regreso? Tomen nota los LMC de esta clara realidad familiar. Además de adaptarme yo tengo que cuidar de que mis niños no se choquen demasiado. Y ellos no razonan. Desean y desean, y nos les valen historias.

Y ¿dónde está Dios estos meses? Estamos también de vacaciones espirituales. Marisa dice que no encontramos a Dios acá. Siempre hay otro estímulo más fuerte que le roba su lugar. Pero ya empezamos a sentir la necesidad acuciante de estar en contacto con Él para tener luz ante esta adaptación tan grande. Muchas preguntas vuelven a alimentar nuestra inquietud. Sobre el trabajo que tendremos a la vuelta, sobre los colegios de los niños… sobre nuestras seguridades. El salto que dimos al marchar a Arequipa fue liberador, pero no fue la liberación definitiva. Fue el cruce del Mar Rojo, guiados por la mano poderosa del Señor. Y ahora estamos en la larga marcha por el desierto. Entonces fueron cuarenta años, como las cuarenta semanas para alumbrar a una nueva vida. Hicimos una opción, pero hay que revalidarla cada día. Confianza continua, escucha continua, esperanza continua. ¿Me dejé liberar para volver a caer en una vida sin sentido? ¿De qué valdría lo andado si de nuevo nos dejamos seducir por Mammon?

Leo la prensa, en contra de las advertencias de mi cuñada, y me deprimo. La crisis en España no tiene horizonte. Empiezo a calcular los años que llevo cotizados y los que me faltan para tener derecho al 100% de la pensión. ¿Se puede vivir mirando siempre a 30 años vista? Se supone que esta civilización es la del disfrute del momento. Es otro contrasentido que se nos cuela en las neuronas. Mis vecinos de Arequipa no piensan en su jubilación, que no la tendrán, ellos sí que viven el día. Ojalá ellos tuvieran lo que en justicia merecen y que hasta ahora se llevan las multinacionales.

Nuestro consumo es irracional. ¿Podremos ir poniendo cordura? Hay muchos que lo estamos intentando ¿no?

Gonzalo

(de vacaciones en España con su familia, antes de regresar a Arequipa)

ESCAPADA A CHAD

DE NUEVO POR TIERRAS DE MISIÓN

¿Cómo fue? Miguel A. Sebastian, Obispo de Laï en el Chad, me hizo una propuesta el pasado verano verano, tentadora y muy dificil de rechazar, pintar un Cristo Resucitado negro en  la catedral  que estan terminando de construir y se inauguró el 28 de noviembre. Un proyecto contemplado hace 10 años y puesto en marcha este curso.

Ir a Africa… me ha supuesto remover la vida en misión. Sabía que no tenía nada que ver con lo anterior. Esta vez se trataba de dar un servicio diferente, colaborar en algo puntual, relacionado directamente con mi profesión.
En Perú varias veces pensé en esta necesidad  al ver cómo se recuperaban capillas que había que restaurar o se levantaba alguna nueva. Por esto cuando me lo propuso no supe decir NO… Tambien es verdad que no sabía lo que nos esperaba.

El CHAD

Han sido tres semanas. De esta corta experiencia  me limito a compartir con vosotros algunos aspetos que me llamaron la atención y de los que disfruté junto a Jose, un amigo de nuestra comunidad granadina de LMC.

Empezaré por el trabajo pues a “toro pasao” creo que hicimos una buena reflexión. Fuimos a pintar un Cristo Resucitado, pero no teníamos muy claro qué ambientación o qué podríamos poner junto a su figura.
Ya allí, nos quedamos asombrados del tamaño tan grande de la pared. A partir de esta realidad comenzamos a pensar y fueron surgiendo ideas. Fue entonces cuando vimos la posibilidad de pintar los elementos que permiten “dar vida” a éste pueblo: el agua y la pesca en sus hermosos ríos, el arroz, el mijo, sus poblados, la música que alegra sus celebraciones… Todo esto les permite vivir y les da esperanza, y esto lo relacionaba y pensaba en cómo la figura de Jesús Resucitado, así mismo, da sentido y VIDA a la de cualquier creyente. Miguel A. también nos animó en la idea y ya no nos paró nada.
El representar todo esto supuso 5 metros de alto por 9 de ancho. El trabajo de pintar fue una gozada, lo malo era andar subiendo y bajando del andamio cada triquitraque, y el calor que pasábamos pegados a la pared.

Nos sentimos a gusto pintando junto a los obreros de la construcción. Creo que un poco les hicimos perder su tiempo de trabajo pues se paraban a mirar, se asombraban y celebraban lo que hacíamos. Nos ayudaban a mover el andamio, a poner puntos de luz al caer el día, u otras cosas, y a cualquier favor nos atendían; incluso alguno le sirvió a Jose como modelo.. A ellos les pedimos opinión sobre detalles para pintar el mijo o los poblados, y realmente fueron los primeros en disfrutar de todo lo que íbamos representando. Al final cuando estábamos terminando venían con sus familias, como si de un espectáculo se tratase.

Algo muy interesante fue la oportunidad que tuvimos de conocer  el trabajo diocesano desde dentro. Hay una gran labor de su obispo Miguel A. Sebastián que con gran empeño, humanismo y coraje, hace el seguimiento, y lleva adelante el Programa pastoral y social  organizado y fijado en asamblea con las “fuerzas vivas” de la Iglesia de Laï, del 2003 al 2013.  Busca, recursos materiales, ayudas y subvenciones económicas, y  para los proyectos un personal idóneo al que cuida y alienta..
Aunque desde las 7’30h estábamos currando, al mediodía y al caer la tarde conocimos a bastantes personas que por su labor pasaban por la diócesis: misioneros/as de diferentes congregaciones, voluntarios, responsables de proyectos, etc. Los  fines de semana le acompañamos en sus visitas pastorales a las parroquias y a los actos programados, con la posibilidad de encontrarnos con los catequistas y ver su labor entre jóvenes, niños, familias cristianas…. Estas jornadas supusieron para nosotros un descanso y a la vez conocer la forma de celebrar que tienen estas comunidades. La verdad es que era una gozada oirles cantar, escuchar los ritmos de la música, disfrutar del colorido de sus trajes, y en general poder compartir la alegría que transmite este pueblo chadiano.

Hemos dado un servicio pero hemos conocido y disfrutado un montón de las personas, y de este rinconcito del Chad .


 

 

 

 

 

 

 

Mª Carmen Polanco

Experiencia misionera en familia

Villa Ecológica. Al fondo, el Misti.

Hola amigos/as, somos una familia de  Laicos Misioneros Combonianos (LMC) de Granada formada por: Esther, Isidro  y nuestras tres hijas: María, Elena  y Belén. Este verano hemos tenido la oportunidad de tener una pequeña experiencia misionera como familia en Arequipa (Perú). Allí hemos acompañando a un matrimonio de LMC: Gonzalo e Isabel y sus dos hijos: Ángel y Carmen, que llevan dos años y medio trabajando y compartiendo sus vidas con la gente de allá.  Nuestra experiencia la hemos vivido como un servicio a la misión. No se trataba de “hacer” o realizar un trabajo específico, sino acompañar a unos compañeros  en su vida y trabajo diarios, propiciando momentos de encuentro, de compartir experiencias, etc…

Toda la familia hemos vivido este tiempo como un gran regalo de Dios, ya que nos ha permitido conocer a nuevas personas, hacer amigos y amigas, aprender  de ellos, sus costumbres, modos de vida… A veces nos hemos encontrado con realidades bastantes fuertes y difíciles, sobretodo para las niñas, ya que el choque ha sido muy fuerte, pero ahí es donde hemos intentado estar con ellas para ayudarles a comprender lo que han visto y vivido y para darles las herramientas necesarias para que puedan analizar e interiorizar todo lo que han experimentado. Quizá, una de las cosas que más nos ha llegado al corazón  ha sido la sencillez de la gente, su amabilidad  y su hospitalidad. A pesar de que no nos conocían nos recibieron con los brazos abiertos y pronto nos sentimos como en casa.

La parroquia de Cristo Rey, donde están trabajando los laicos misioneros combonianos,  abarca una gran extensión y se encuentra a las afueras de la ciudad de Arequipa. Sigue leyendo «Experiencia misionera en familia»

Nacho y Mª Dolores, Mongoumba-Rep. Centroafricana

Estuvimos en el corazón de Africa, en la República Centroafricana, desde junio de 1999 hasta mayo de 2002. Nuestra misión se encuentra en un pueblo de unos 3.000 habitantes, Mongoumba, donde hicimos comunidad cuatro LMC: Tere Monzón, Montse Benajes y nosotros dos.

Esta misión depende de una comunidad de combonianos que está a unos 37 km de distancia, pero en su funcionamiento cotidiano es autónoma a todos los niveles, lo cual no es ninguna tontería, pues el mantenimiento de la casa en sí con sus almacenes y su parcela da mucho trabajo y reclama tiempo, lo cual no ocurre en donde la comunidad LMC está acogida o integrada en una misión comboniana. Sigue leyendo «Nacho y Mª Dolores, Mongoumba-Rep. Centroafricana»

Ginés y Carmen, Ciudad de los Muchachos Esmeraldas-Ecuador

Hola, somos Ginés y Carmen. Nuestro compromiso como LMC nos llevó durante tres años al Vicariato Apostólico de Esmeraldas en Ecuador, exactamente a la Ciudad de los Muchachos (Cimu).

La Cimu es un centro que acoge a cerca de 120 muchachos (repartidos entre internos y externos) que se encuentran en situación de riesgo por diversas causas: violencia doméstica, violencia en las calles, precariedad económica, dogras, etc. En él los muchachos reciben una formación integral (humana, profesional, moral y religiosa) que les permita afrontar su futuro con unas mínimas garantías. Sigue leyendo «Ginés y Carmen, Ciudad de los Muchachos Esmeraldas-Ecuador»