Sudán, una guerra más contra las mujeres

La guerra de Sudán, que ha dado lugar a la mayor crisis de desplazados internos del mundo, tiene efectos catastróficos para las mujeres y las niñas, según informó recientemente ONU Mujeres en una alerta de género titulada: Mujeres y niñas de Sudán: Fortalezas en medio de las llamas de la guerra.

De acuerdo con la agencia de Naciones Unidas, el número de personas que necesitan servicios relacionados con la violencia de género ha aumentado en un 100% desde que estallaron los enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF, por sus siglas en inglés) y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) a mediados de abril de 2023. En los últimos meses, un nuevo grupo se ha unido a los combates contra las RSF, the Armed Struggle Movements (Join Forces) que defiende los intereses de los grupos zaghawa en Darfur Norte. Lo que ha provocado nuevas olas de civiles desplazados internos y refugiados.

Unos 6,7 millones de mujeres y niñas están afectadas por este conflicto. Pero se estima que la cifra sea mayor. Si bien los hombres y los niños también son víctimas de la violencia de género, la mayoría de estos casos involucran a mujeres y niñas. La violencia registrada, en particular en los estados de Jartum, Darfur y Kordofán, ha exacerbado los riesgos a los que se enfrentan las mujeres y las niñas: explotación sexual y abuso se han convertido en un arma más de guerra en esta situación.

Como siempre, las guerras son cosa de hombres y las mujeres y los niños son sus principales víctimas. Las desigualdades de género se incrementan durante los conflictos y por ello las mujeres sufren más durante ellos. Según Naciones Unidas, las niñas tienen un 90% menos de posibilidades de tener acceso a la educación que los niños en zonas de conflicto. También son víctimas de matrimonios infantiles, de trabajo esclavo o, incluso, pueden ser reclutadas como niñas soldados.

Las labores domésticas, las normas sociales, normalmente restrictivas de la movilidad, y otros factores pueden hacer que las mujeres tengan, por lo general, menos capacidad de huida cuando la población civil es atacada, afirma Amnistía Internacional. Si lo consiguen, muchas se convierten en desplazadas internas o refugiadas, lo que las puede exponer a peligros como el tráfico de personas y la trata con fines de explotación sexual. Además, las mujeres detenidas o encarceladas pueden ser recluidas en instalaciones inadecuadas y, a menudo, corren el riesgo de ser sometidas a torturas basadas en el género, como la violación y otras formas de abuso sexual, a manos de sus carceleros o incluso otros reclusos.

Al partir muchos hombres al frente a luchar, durante los conflictos son las mujeres las que tienen que hacerse cargo de la familia. La alimentación y el cuidado básico de niños y ancianos recae, mucho más, sobre ellas, que se convierten en cabezas de familias monoparentales.

En Sudán, casi 5.8 millones (54%) de los desplazados internos sudaneses, son mujeres y niñas. Y, aproximadamente 3 millones de ellas son menores de 18 años que enfrentan riesgos de protección específicos. Ellas son particularmente vulnerables. Y muchos casos de abuso no se denuncian debido a la falta de apoyo adecuado y al temor al estigma y las represalias.

Además, Sudán se enfrenta a los peores niveles de inseguridad alimentaria jamás registrados en el país. El 84% de las mujeres en Sudán no pueden satisfacer la dieta mínima aceptable, lo que supone un aumento del 5% con los números del año pasado. Al menos el 80% de las mujeres desplazadas internamente en Sudán tienen dificultades para acceder a agua potable segura debido a razones de seguridad, de calidad y de distancia de las fuentes.

ONU Mujeres también alerta de que 1.2 millones de mujeres embarazadas y lactantes en los estados de Jartum, Darfur y Kordofán sufrirán desnutrición este año y se enfrentarán a graves complicaciones de salud durante el parto y después de él. Y más de 7.000 nuevas madres y 220.000 niños gravemente desnutridos, en las mismas zonas, corren el riesgo de morir en las próximas semanas y meses si no pueden acceder a servicios de salud materna y apoyo nutricional.

Igualmente, la crisis de la educación en Sudán es otro de los resultados devastadores del conflicto. Más de 2,5 millones de niñas, lo que representa el 74% de las menores en edad escolar, no asisten a la escuela. Circunstancia que aumenta el riesgo de que sean sometidas a prácticas nocivas como el matrimonio infantil y la mutilación genital femenina.

Por todo esto, ONU Mujeres demanda que se tomen medidas urgentes para garantizar la protección física de las mujeres y las niñas, así como el acceso seguro a alimentos, agua potable y servicios de salud sexual y reproductiva.

Estas acciones deberían realizarse en colaboración con grupos locales y organizaciones dirigidas por mujeres, con el fin de fortalecer la resiliencia y garantizar el acceso a servicios humanitarios esenciales para mujeres y niñas, pero también para hombres y niños afectados por la crisis. No se puede dejar a estos fuera si se quiere atender a la población.

Sin embargo, para poner en marcha estas medidas y paliar la situación de los sudaneses, hace falta dinero. Y el conflicto de Sudán es una más de esas guerras olvidadas y solapadas por otras crisis que no dejan de copar las primeras páginas de los medios de comunicación, como puede ser la de Ucrania, la invasión de Gaza por Israel o la creciente tensión en Oriente Próximo. De ahí que a las agencias internacionales les sea difícil recaudar fondos. En consecuencia, poco variará la situación actual de las mujeres y las niñas de Sudán. Es un conflicto que queda lejos y a nadie parece importar.

Publicado por Chema Caballero en Mundo Negro| octubre 2024

Chad: testimonio de Alejandro Canales

En esta segunda semana del Domund, compartimos el reciente testimonio de Alejandro Canales, misionero comboniano que ha pasado el verano por su tierra de Cantabria, donde ha celebrado sus 50 años de sacerdote. Su lengua, su mirada, habla siempre de Chad, donde acaba de regresar, con «licencia» de su médico que preferiría que estuviera más tiempo por acá.

Dos días antes del viaje, los LMC de la zona centro compartimos un rato en la casa comboniana de Madrid. Alejandro fue el formador de los LMC en su último ciclo en España, allá por 2008. Después de haber participado como formador también con los religiosos en Chad, ahora está de nuevo en una parroquia. Ya es el comboniano de mayor edad del país, y eso significa experiencia y profundidad.

Cuando le preguntamos por su país lo primero que cuenta es que están preocupados por las lluvias anómalas, que están causando muchas muertes, daños y la pérdida de cosechas. «El cambio climático está arruinando la agricultura». Y nos habla de los jóvenes de sus comunidades, que tienen la tentación de abandonar sus pueblos seducidos por el espejismo de las minas al norte del país. Es fácil ganar dinero allá, y es fácil perder la vida, pues las explotaciones forman parte de un negocio oscuro y sin ley, que no deja testigos.

Precisamente la semana anterior habíamos conversado con Railson, joven indígena brasileño de la zona de Maranhão donde vive nuestro compañero LMC Xoán Carlos Sánchez. Railson forma parte de la III Caravana por la Ecología Integral que en estos días concluye su paso por Europa. Junto a 8 compañeros han venido a denunciar la situación de sus comunidades, afectadas por la contaminación a causa de la minería, que promete «desarrollo», pero deja contaminación, muerte, y gran des beneficios para los inversores internacionales.

La Casa Común y sus habitantes está sufriendo, en África, en la Amazonía… en todo el mundo. Y los misioneros, como Alejandro, nos lo recuerdan.

La Iglesia de Austria, un ejemplo para la Iglesia Universal

Inversiones que no generen más violencia y despojo en el Sur Global: Conferencia Episcopal de Austria emite una directriz con lineamientos éticos

La  Conferencia de Episcopal Austriaca ha publicado recientemente una directriz sobre inversiones éticas titulada “Inversiones financieras como cooperación. Directriz para las inversiones éticas”(según su título en inglés), que supone un avance importante en acciones concretas, en materia del cuidado de la Casa Común, así como un aporte fundamental para la Iglesia universal  en las reflexiones de los relacionamientos del Norte y el Sur Global.

Entre algunos postulados, esta directriz prohíbe inversiones en empresas que extraigan oro.   Desde la Red Iglesias y Minería – RIM celebramos este acuerdo y se reconocemos y agradecemos todo el esfuerzo que se ha hecho durante años, para construir un documento consensuado, que prioriza la búsqueda de la justicia, con énfasis en las relaciones financieras, que en el sentido más amplio comprometen al sistema económico en el que estamos inmersos, como indica la misma directriz. En este proceso han participado de manera comprometida la Coalición Católica de Austria (KOO), en la que participan DKA Austria y Horizon3000, con quienes desde la RIM venimos construyendo una agenda de reflexiones y encaminamientos sobre teología, ecología y extractivismo.

“Invertir dinero no es éticamente neutro” invoca el documento de la directriz aprobada, lo que tiene una implicación directa con las decisiones financieras y de inversiones que toman las organizaciones de fe.

“«Comprar es siempre un acto moral -y no simplemente económico». (Papa Francisco, Encíclica Laudato si’#206, citando al Papa Benedicto XVI,Encíclica Caritas in veritate #66). La riqueza no solo crea la base económica para las instituciones y las personas, sino que también ejerce influencia en las estructuras de una sociedad. Porque te da la capacidad de hacer cosas, tienes la obligación de utilizar esta capacidad de manera responsable. Invertir dinero es una palanca importante para dirigir los procesos económicos y provocar cambios sistémicos.”

La directriz aprobada por la Conferencia Episcopal, pretende ser vinculante en general para todas las diócesis en Austria, órdenes religiosas, parroquias y otras entidades jurídicas eclesiásticas que si están bajo la autoridad de un obispo en asuntos financieros, también están llamado a aplicarla.

Iniciativas que van de la mano en las iglesias

La red Iglesias y Minería promueve desde hace varios años la Campaña de Desinversión en Minería, que está muy relacionada con la directiva que han emitido los Obispos austriacos. La Campaña es una respuesta concreta a los postulados de la Encíclica Laudato Si, a las mociones del documento Querida Amazonía y a la reciente Laudate Deum, que llaman a ser conscientes de las implicaciones políticas, económicas, sociales y culturales, para trabajar en favor de la ecología y el cuidado de la Casa Común.

Quién financia la destrucción de la madre tierra? Cómo se enfrenta un modelo económico extractivista que socava a algunos en beneficio de otros? Son las preguntas que generan la Campaña de Desinversión para provocar reflexiones internas de las Iglesias, que se ligan a los postulados éticos de cómo se manejan las finanzas, y a quienes benefician y perjudican.

La extracción de minerales, como el oro, en América Latina ha estado vinculado a la violencia, violación de derechos y despojo. Esta situación es reconocida en la directriz para la iglesia de Austria. Extraer más oro, por ejemplo, supone la radicalización de estas violencias. Invertir en empresas que extraen minerales, genera la misma violencia, de maneras menos directas y es esto lo que se pone en juego en la directriz de inversiones éticas.

La directriz aprobaba en la Iglesia de Austria abre los ojos y las miradas a la iglesia universal

En América Latina, la ruta del oro está cada vez más marcada por la violencia y el despojo. Cada vez a mayor velocidad vemos territorios absolutamente devastados, territorios que son hogares de miles de familias.  El oro que se extrae deja una estela de contaminación, enfermedad y muerte. Los  casos son escandalosos son territorios enteros tomados por la minería de oro, enfrentando con violencia al pueblo contra el pueblo.  El oro que sale de manera ilegal de muchos ríos y  territorios, termina siendo una mercancía “limpia” en la compra y venta internacional de este mineral.

La directriz aprobada por la Conferencia Episcopal de Austria representa un modelo para otras conferencias episcopales alrededor del mundo, conferencias de religiosos, congregaciones, organizaciones internacionales vinculadas a las iglesias y todas las organizaciones de fe. Nos abre la puerta a un diálogo ineludible para la Iglesia, ¿De lado de quien estamos en el sistema económico que, como denuncia el Papa Francisco, genera descartados y descartables?

Además provoca reflexiones sobre las relaciones que se tejen entre Iglesias, ésta directriz excluye inversiones en oro o en minería de oro, por lo que profundiza implicaciones que tiene el Norte Global, sobre los territorios del Sur Global. El documento habla de la cooperación, pensar en las inversiones como una manera interrelacionada de construir posibilidades de inversiones en las que las preocupaciones de las organizaciones de fe en estos temas, no se vean afectadas, pero que irrestrictamente tomen en cuentan a los derechos humanos y medio ambientales.  Una cooperación capaz de brindar futuro para todas las partes involucradas.

Con esta directriz sobre inversiones éticas, la Iglesia de Austria plantea alternativas claras a las organizaciones católicas y ecuménicas. Cada año, desde el 2022, la red Iglesias y Minería realiza la Caravana por la Ecología Integral para sensibilizar, visibilizar y actuar respecto a los impactos en los territorios afectados por la minería en América Latina.  En conjunto con organizaciones vinculadas a la iglesia en Europa, se hace incidencia política en diferentes espacios como la Unión Europea, la ONU, y otros y también se hacen propuestas sobre cómo generar lazos entre las iglesias para la defensa de la Casa Común y los pueblos victimizados. Este año 2024, la Caravana por la Ecología Integral  tendrá como una gran apuesta, proponer más iniciativas como la de la Conferencia Episcopal de Austria,  en respuesta concreta a la crisis climática y a la injusticia socio ambiental.

Una directriz consecuente con el evangelio y realista con las necesidades de sostenibilidad

La directriz que guía la inversiones éticas en la Iglesia de Austria es un gran avance en materia del respeto a los derechos humanos y cuidado de la Casa Común, promovido por la iglesia católica, con un propuesta sólida y fundamentada sobre la importancia de las inversiones en la sostenibilidad de las iglesias y la relación con los principios evangélicos y éticos.

Por eso mismo, reconoce la dificultad de mediar entre los impactos de las decisiones tomadas en el ámbito económico financiero y la responsabilidad y consecuencia evangélica, frente a los más vulnerables, que debe primar en las decisiones internas.

“ La Iglesia actúa con aversión al riesgo, ya que el objetivo primordial de la inversión es preservar el valor del capital invertido. En este sentido, la Iglesia inversor no difiere de muchos otros inversores. Sin embargo, hay una diferencia: La Iglesia es consciente de que puede dar ejemplo y tener un impacto a través de sus inversiones.

En consecuencia, pretende contribuir a mejorar la sociedad y el medio ambiente.

Por lo tanto, las inversiones de la Iglesia se caracterizan por la inclusión de principios de inversión éticos y sostenibles junto con principios de inversión puramente financieros.

Además, la Iglesia tiene claro que los beneficios financieros no deben generarse a expensas de las personas y el medio ambiente.

Numerosos estudios científicos han demostrado ya que dar prioridad a criterios sociales y

medioambientales no conlleva automáticamente una menor rentabilidad, un mayor riesgo o una menor liquidez y que, por tanto, la rentabilidad de las inversiones éticamente sostenibles está asegurada.”

El documento de la Directriz sobre inversiones éticas, que entró en vigencia en Austria,  significa una avance trascendental para la defensa de la vida y de los derechos humanos, así como en relación a las cuestiones económicas y financieras en las organizaciones fe, que producto de investigaciones y experiencias, logra consensuar aspectos sensibles en la vida cotidiana de las Iglesias.

P. Ezequiel Ramín, mártir por la justicia

Un día como hoy 24 de julio de 1985, el misionero comboniano P. Ezequeil Ramín era brutalmente asesinado en Brasil por su compromiso en la defensa de la Vida y los derechos de de los indígenas y pequeños campesinos. 39 años después, su mensaje y martirio siguen animando en la lucha por la justica a las comunidades cristianas de Rondonia y hacen de Ezequiel Ramin un profeta de ayer y hoy.

Su historia

Nacido en Italia en 1953, Ezequiel Ramin, aprendió desde temprano a vivir la fe con autenticidad y compromiso. Estudió, creció y vivió su juventud soñando con soluciones a algunos problemas de los países más pobres. No se contentó con teorías, se involucró directamente en el movimiento “Manos extendidas”, hasta asumir el liderazgo. La manera de ser de Ezequiel asociaba gran sensibilidad por los pobres junto a una personalidad fuerte. Poco a poco maduró su vocación misionera. Entendió que no era suficiente dedicar unas horas a la semana en beneficio de los excluidos. Su corazón le pedía algo más. Sentía que Dios lo llamaba a ir en misión más allá de las fronteras, y por eso, decidió ser misionero.

El P. Ezequiel tenía un hermoso sueño: amar sin fronteras. Su sueño no incluía solamente a sí mismo, pero en él estaban muchas personas. En 1984, llegó a él la oportunidad de vivir ese sueño misionero. Con 31 años de edad, el P. Ezequiel fue enviado a Brasil.

El Gobierno Federal había iniciado en aquella región un proceso de colonización a gran escala. La gente venía a los miles de los cuatro rincones del país, cargando sus cosas y tratando de dejar atrás sus sufrimientos. Pero los lotes preparados por el Gobierno no eran suficientes para tanta cantidad de familias que llegaban constantemente. Gran parte de ellas acababan viviendo de favores o trabajando en la tierra de otros, pero bajo la condición de dar parte de la producción al propietario del lote.  De ese modo, en Cacoal, como en toda Rondônia, había muchísimas familias sin tierra. Los Conflictos de tierra eran, y aún hoy, resueltos a precio de bala. Matar a la gente, para algunos, era una profesión que rendía.

Al llegar a Cacoal, a mediados del año 1984, el P. Ezequiel abrazó con garra y espíritu de comunión el proyecto eclesial de la diócesis de Ji-Paraná y el trabajo pastoral realizado en la parroquia de Cacoal por los Combonianos. Encontró comunidades eclesiales en el interior y en la ciudad que contaban con líderes con un buen grado de compromiso y madurez. No tuvo dificultad para insertarse. Sus constantes visitas le permitieron ver y experimentar el sufrimiento vivido por las familias pobres y los indígenas. La dura realidad que encontró le tocaba profundamente. Sufría con el sufrimiento del pueblo: “Cada cinco días, un líder de las Comunidades Eclesiales de Base es asesinado. Aquí la gente tenía tierra, pero fue vendida. Tenían casas pero fueron destruidas. Tenían hijos pero murieron. Habían abierto las carreteras pero fueron cerradas.”

Se colocó valientemente en defensa de los indígenas y de los agricultores pobres, en la lucha por el derecho a la tierra ya la vida digna. Hizo causa común con los pobres de la Amazonia. Comprendió que ser misionero era servir a los que más sufrían: “Mi trabajo aquí es de anuncio y denuncia. No podría ser diferente considerando la situación del pueblo. Necesitamos apoyar decididamente los movimientos populares y las asociaciones sindicales. La fe necesita caminar junto con la vida … ”

No tardaron en llegarle amenazas de muerte. Había quien se sentía incómodo por su solidaridad con las familias pobres sin tierra. Para algunos, su amistad y apoyo a los indios Suruí se había convertido en una amenaza.

En una de sus últimas homilías declaró: “El sacerdote que les habla ha recibido amenazas de muerte. Querido hermano, si mi vida le pertenece, también le pertenece mi muerte. Pero si queremos encontrar la verdadera razón para su actuación como misionero y su entrega, aquí la tenemos en primera persona: Liberemos a las personas del hambre, de las enfermedades, hagamos de ellas personas libres, testimoniando de este modo al Cristo que está dentro de nosotros. A este punto, amigos, si no formamos parte de la solución, formamos parte del problema. ¡Piensen en eso y hagan las cuentas!«

Relanzar la pastoral comboniana de emigrantes en Europa

Imagen de la publicación
En un documento publicado en mayo de este año, los Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús en Europa denuncian las políticas injustas e ineficaces, las campañas de odio y discriminación y la utilización de las personas migrantes como «moneda de cambio» con fines políticos. 

Además de apostar por la inclusión social de las personas migrantes, «situándolas al centro de nuestro futuro común», el documento hace propuestas concretas para relanzar la pastoral comboniana de emigrantes en Europa. Estas son algunas de esas propuestas:

-Elaborar un plan de comunicación que tenga una narrativa diferente y más positiva sobre las personas migrantes.

Crear espacios de encuentro y desarrollar itinerarios de información, formación y sensibilización, conferencias y workshops que favorezcan el diálogo intercultural y el conocimiento mutuo.-Incluir en la formación básica de los jóvenes combonianos del Instituto estudios y cursos de información sobre la movilidad humana y las experiencias con las personas migrantes.

-Asumir al menos un compromiso específico con las personas migrantes en cada provincia comboniana de Europa.

Acoger a las personas migrantes en nuestras casas, adaptándose a las diversas situaciones, para relacionarse y construir relaciones amistosas y horizontales con ellos.