Misioneros Combonianos “Servidores y Mensajeros del Evangelio”

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El mes de octubre se inicia hoy con la fiesta de la Patrona de las Misiones, santa Teresa de Lisieux. Con esta fiesta misionera vamos preparando la Jornada Mundial de las Misiones, en la que los católicos recordamos la urgencia de la misión de la Iglesia, que no es otra que llevar la Buena nueva de Jesús a todos los hombres y mujeres del mundo, y es que  no podemos olvidar que la humanidad tiene  necesidad del Evangelio, fuente de la alegría, la esperanza y la paz.

En este contexto, el Papa recibía hoy en la sala Clementina del Vaticano  a los participantes del Capítulo general de los Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús . Sus palabras son de aliento y de ánimo en la tarea evangelizadora son todo un reto para el instituto Comboniano y para todos los que formamos parte de la Familia Comboniana.

Durante su discurso, el Papa recordó a los misioneros que son “servidores y mensajeros del Evangelio, especialmente para quienes no lo conocen o lo han olvidado” y explicó que “el origen de su misión hay un don, que es la iniciativa gratuita del amor de Dios que les ha dado una doble llamada: estar con Él e ir a predicar”.

En la base de todo está la relación personal con Cristo, radicada en el Bautismo, confirmada en la Confirmación y, para algunos, reforzada en la Ordenación… este vivir con Cristo determina todo nuestro ser y nuestro actuar; y se vive y se alimenta sobre todo en la oración, en el permanecer en el Señor, en la adoración, en el coloquio de corazón a corazón con Él”.

Precisamente en este espacio orante es donde se encuentra el verdadero tesoro para donarlo a los hermanos mediante el anuncio. El misionero de hecho se hace servidor del Dios que habla, que quiere hablar a los hombres y las mujeres de hoy, como Jesús hablaba a aquellos de su tiempo, y conquistaba el corazón de la gente que venía a escucharlo de todas partes y quedaba maravillada escuchando sus enseñanzas”.

En esta línea, el Papa animó a los misioneros a “nutrirse siempre de la Palabra de Dios, para ser eco fiel, acogerla con alegría del Espíritu, interiorizarla y hacerla carne de su carne como María” ya que en la Palabra de Dios “está la sabiduría que viene del alto y que permite encontrar lenguajes, actitudes, instrumentos adecuados para responder a los desafíos de la humanidad que cambia”.

Además, el Obispo de Roma explicó que los Combonianos del Corazón de Jesús contribuyen “con alegría a la misión de la Iglesia, testimoniando el carisma de san Daniel Comboni, que encuentra un punto en el amor misericordioso del Corazón de Cristo por los hombres indefensos”.

“Aquel Corazón que ha amado a los hombres los empuja a las periferias de la sociedad para testimoniar la perseverancia del amor paciente y fiel… así podrán continuar a promover la justicia y la paz, el respeto y la dignidad de cada persona”.

Al finalizar, el Papa deseó a los misioneros que la reflexión de los temas del Capítulo ilumine el camino del Instituto en los próximos años “ayudando a redescubrir su patrimonio de espiritualidad y de actividad misionera” para “continuar con confianza su apreciada colaboración a la misión de la Iglesia” y que sea estímulo el ejemplo de tantos hermanos “que han ofrecido su vida a causa del Evangelio, dispuestos también al supremo testimonio de la sangre”.

Vigilia de Oración sobre la realidad de los refugiados y migrantes

refugees-1024x707Como Laicos Misioneros Combonianos, nos unimos a la invitación que diversas entidades de la Iglesia católica en España -Cáritas, la Comisión Episcopal de Migraciones, CONFER, el Sector Social de la Compañía de Jesús, y Justicia y Paz- han lanzado de celebrar una VIGILIA DE ORACIÓN el próximo sábado 12 de septiembre que sirva para abrir un espacio de oración y reflexión sobre la realidad de los refugiados y migrantes de cara a la cumbre extraordinaria que los líderes comunitarios de la Unión Europea (UE) celebrarán el próximo lunes, 14 de septiembre.

Como Iglesia, no podemos permanecer impasibles ante esta realidad y hemos de trabajar juntos y pedir unas políticas migratorias y de refugio más humanas, tanto dentro de nuestro país como en la Unión Europea.

Hoy más que nuca, es necesaria la movilización de todos para que los responsables políticos brinden una respuesta humanitaria generosa, que ponga la vida y la dignidad de las personas en el centro.

VIGILIA DE ORACIÓN

Entidades sociales de la Iglesia unen sus recursos por una acogida coordinada a los refugiados

leb03 2014 0314 jbeilvid andyash0009En una reunión celebrada ayer en Madrid, Cáritas Española, la Comisión Episcopal de Migraciones, CONFER, el Sector Social de la Compañía de Jesús y Justicia y Paz han acordado desarrollar una estrategia estatal conjunta como entidades de acción social de la Iglesia católica en España para organizar una respuesta generosa y coordinada al llamamiento que el Papa Francisco ha dirigido este domingo a las “parroquias, las comunidades religiosas, los monasterios y los santuarios de toda Europa” para acoger a los refugiados.

Propuesta conjunta de acogida

En ese encuentro, las entidades de iglesia han acordado ir de la mano en cada una de las respuestas que se vayan articulando para organizar la acogida en el marco del compromiso de protección internacional que asuma finalmente el Estado español. Para ello, se ha decidido poner a punto una propuesta conjunta cuando el proceso de acogida de refugiados en nuestro país esté definido en el seno de la Unión Europea. Esta propuesta tomará en consideración los generosos ofrecimientos que desde las distintas Diócesis, Parroquias, congregaciones religiosas y comunidades están llegando a cada una de nuestras entidades. Invitamos, en este sentido, a que en los diferentes espacios de la Iglesia se participe en este proceso de acogida a los refugiados de forma tranquila para garantizar una respuesta coordinada y común.

Nuestras entidades cuentan con una larga experiencia de trabajo sobre la realidad de la migración y el refugio, tanto en las regiones de origen como en los países de tránsito y de acogida. Conocemos tanto sus causas como las necesidades de acompañamiento y protección de cada una de las personas que abandonan sus hogares en busca de justicia, libertad y dignidad.

Cáritas Española, Comisión Episcopal de Migraciones, CONFER, Sector Social de la Compañía de Jesús y Justicia y Paz seremos generosos en la respuesta fraterna que articulemos a nivel estatal. Como entidades de Iglesia ofrecemos nuestra colaboración a los poderes públicos en aquellos aspectos de la acogida y el acompañamiento a los refugiados donde el Estado, como máximo garante de la protección de estas personas, no pueda asumir. Una vez definido cuál va a ser el itinerario de colaboración podremos concretar, con la mayor urgencia posible, el plan de actuación común que como Iglesia deberemos desarrollar a medio y largo plazo en cada uno de los ámbitos diocesanos.

No es sólo una crisis de refugiados

Como hemos señalado en nuestra nota de prensa del pasado 2 de septiembre, no estamos sólo ante una crisis humana, sino ante la evidencia de un fracaso absoluto de las políticas europeas de migración y de cooperación, que han estado más preocupadas en cerrar las fronteras a cualquier precio antes que ocuparse de la desesperada situación de miles de seres humanos o de la obligada protección de sus derechos humanos.

No se trata únicamente de una crisis de refugiados. Y no podemos ni debemos quedarnos sólo en una respuesta de emergencia a todas esas personas que, efectivamente, necesitan de nuestra protección.

Nos preocupa, en ese sentido, el riesgo para la convivencia que supone la consolidación del mensaje que se escucha estos días de “refugiados sí, migrantes no”. Debemos ser capaces de romper ese mensaje, trasladando a toda la opinión pública y a nuestros espacios y comunidades eclesiales la complejidad de las causas comunes que motivan la movilidad humana, ya se trata de refugio o de migración, como ámbitos inseparables e íntimamente relacionados. Urge, por ello, recordar la inspiración evangélica de nuestro compromiso, que ante la pregunta «Señor, ¿cuándo te vimos forastero, y te acogimos?», Dios Padre nos responde: «En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis» (Mt 25,31-46).

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Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación: una propuesta para la oración

Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación: una propuesta para la oración

El próximo martes 1° de septiembre, la Iglesia Universal celebrará la primera Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación. Siguiendo los pasos de la Iglesia Ortodoxa, el Papa invita a los católicos a organizar oraciones e iniciativas concretas para combatir la crisis ambiental que enfrenta nuestro planeta.

El Pontificio Consejo “Justicia y Paz” invita a organizar un momento de oración en las Iglesias particulares, para celebrar esta Jornada. Para ello el Dicasterio ha elaborado una propuesta  con la esperanza que esta sea de utilidad.  Enlace

 

El Papa Francisco instituye la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación

Con el telón de fondo de su Encíclica Laudato si’, el Papa Francisco – compartiendo con el Patriarca Ecuménico Bartolomé la preocupación por el futuro de la creación – ha decidido instituir también en la Iglesia Católica la «Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación», que, a partir de este año, será celebrada el 1 de septiembre, como hace la Iglesia Ortodoxa.

Así se lee en la carta pontificia – publicada este lunes – dirigida a los Cardenales Turkson y Koch, presidentes respectivamente de los Pontificios Consejos Justicia y Paz y para la Promoción de la Unidad de los Cristianos.

«Como cristianos, queremos ofrecer nuestra contribución para superar la crisis ecológica que está viviendo la humanidad», escribe el Papa, recordando luego la importancia de la conversión ecológica y del ecumenismo. Y haciendo hincapié en que «vivimos en un tiempo en el que todos los cristianos afrontamos idénticos e importantes desafíos, y a los que debemos dar respuestas comunes, si queremos ser más creíbles y eficaces».

 

Texto completo de la Carta del Papa Francisco, fechada el 6 de agosto de 2015, Fiesta de la Transfiguración del Señor:

«A los Venerables Hermanos  Cardenal Peter Kodwo Appiah TURKSON,  Presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz, Cardenal Kurt KOCH, Presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos

Compartiendo con el amado hermano Bartolomé, Patriarca Ecuménico, la preocupación por el futuro de la creación (cf. Carta Enc. Laudato si’, 7-9) y, acogiendo la sugerencia de su representante, el Metropolita Ioannis de Pérgamo, que intervino en la presentación de la Encíclica Laudato si’ sobre el cuidado de la casa común, deseo comunicarles que he decidido instituir también en la Iglesia Católica la «Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación», que, a partir del año en curso, será celebrada el 1 de septiembre, tal como acontece desde hace tiempo en la Iglesia Ortodoxa.

Como cristianos, queremos ofrecer nuestra contribución para superar la crisis ecológica que está viviendo la humanidad. Para ello debemos ante todo extraer de nuestro rico patrimonio espiritual las motivaciones que alimentan la pasión por el cuidado de la creación, recordando siempre que, para los creyentes en Jesucristo, Verbo de Dios hecho hombre por nosotros, «la espiritualidad no está desconectada del propio cuerpo, ni de la naturaleza o de las realidades de este mundo, sino que vive con ellas y en ellas, en comunión con todo lo que nos rodea» (ibíd., 216). La crisis ecológica nos llama por tanto a una profunda conversión espiritual: los cristianos están llamados a una «conversión ecológica, que implica dejar brotar todas las consecuencias de su encuentro con Jesucristo en las relaciones con el mundo que los rodea» (ibíd., 217). De hecho, «vivir la vocación de ser protectores de la obra de Dios es parte esencial de una existencia virtuosa, no consiste en algo opcional ni en un aspecto secundario de la experiencia cristiana» (ibíd.).

La Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que se celebrará anualmente, ofrecerá a cada creyente y a las comunidades una valiosa oportunidad de renovar la adhesión personal a la propia vocación de custodios de la creación, elevando a Dios una acción de gracias por la maravillosa obra que Él ha confiado a nuestro cuidado, invocando su ayuda para la protección de la creación y su misericordia por los pecados cometidos contra el mundo en el que vivimos. La celebración de la Jornada en la misma fecha que la Iglesia Ortodoxa será una buena ocasión para testimoniar nuestra creciente comunión con los hermanos ortodoxos. Vivimos en un tiempo en el que todos los cristianos afrontamos idénticos e importantes desafíos, y a los que debemos dar respuestas comunes, si queremos ser más creíbles y eficaces. Por esto, espero que esta Jornada pueda contar con la participación de otras Iglesias y Comunidades eclesiales y se pueda celebrar en sintonía con las iniciativas que el Consejo Ecuménico de las Iglesias promueve sobre este tema.

Le pido a Usted, cardenal Turkson, Presidente del Pontificio Consejo de Justicia y Paz, que ponga en conocimiento de las Comisiones de Justicia y Paz de las Conferencias Episcopales, así como de los Organismos nacionales e internacionales que trabajan en el ámbito ecológico, la institución de la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, para que, de acuerdo con las exigencias y las situaciones locales, la celebración se organice debidamente con la participación de todo el Pueblo de Dios: sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles laicos. Para este propósito, y en colaboración con las Conferencias Episcopales, ese Dicasterio se esforzará por llevar a cabo iniciativas adecuadas de promoción y animación, para que esta celebración anual sea un momento intenso de oración, reflexión, conversión y asunción de estilos de vida coherentes.

Le pido a Usted, cardenal Koch, presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, que se ponga en contacto con el Patriarcado Ecuménico y con las demás realidades ecuménicas, para que dicha Jornada Mundial sea signo de un camino que todos los creyentes en Cristo recorren juntos. Además, ese Dicasterio se ocupará de la coordinación con iniciativas similares organizadas por el Consejo Ecuménico de las Iglesias.

Esperando la más amplia colaboración para el buen comienzo y desarrollo de la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, invoco la intercesión de la Madre de Dios María Santísima y de san Francisco de Asís, cuyo Cántico de las Criaturas mueve a tantos hombres y mujeres de buena voluntad a vivir alabando al Creador y respetando la creación. Como confirmación de estos deseos, le imparto a ustedes, Señores cardenales, y a cuantos colaboran en su ministerio, la Bendición Apostólica.

Vaticano, 6 de agosto de 2015

Fiesta de la Transfiguración del Señor»