La Casa Familiar Rural de Açailândia celebra sus 20 años

La noche del pasado viernes 26 de septiembre, la Casa Familiar Rural de Açailândia (CFR) celebró la 13.ª edición de su tradicional Noche de la Filosofía Campesina. Se trata de una fiesta anual cuyo objetivo es ensalzar los conocimientos y la conciencia del pueblo campesino.

El evento, organizado por la coordinación pedagógica, la dirección y el alumnado de la escuela, tuvo como tema este año «CFR, 20 años sembrando conocimiento y cosechando saberes: educación del campo, juventud y agricultura familiar». La noche estuvo llena de momentos memorables, como la mística inicial, la lectura del discurso del misionero comboniano del Congo, el padre Joseph Mumbere, la presentación artística de la clase de primer año y la entrega del título de técnico agrícola a los graduados, seguida de una apoteótica lluvia de fuegos artificiales regada con lágrimas y abrazos.

Las Casas Familiares Rurales, un modelo que nació en Francia y se trajo a Brasil a finales de la década de los 60, se estructuran en torno a la pedagogía de la alternancia, la formación general y técnica y la sucesión familiar. La CFR de Açailândia fue fundada por laicos misioneros combonianos en 2001, acogiendo a las primeras promociones de jóvenes del campo en 2005. A pesar de haber pasado por diversas dificultades, ya ha formado a más de 200 alumnos, hijos de la clase campesina de los más diversos municipios de la región.

Xoancar, LMC

MISIÓN EN KENIA

Primeros pasos en suelo keniano

A principios de junio aterricé en Nairobi, la capital de Kenia. Fue aquí donde comenzó mi viaje misionero, lleno de nuevos retos, aprendizajes y encuentros con personas que rápidamente se convirtieron en una segunda familia para mí. Pasé las primeras semanas en la Casa Provincial de los Misioneros Combonianos, donde inmediatamente experimenté la gran apertura y calidez de los Padres Combonianos y de la comunidad de Laicos Misioneros Combonianos. Gracias a su cordial acogida, me sentí como en casa, lo que me dio valor y esperanza para las siguientes etapas de mi misión.

Aprendizaje del idioma y primeros viajes

Uno de los primeros retos fue el estudio intensivo del inglés. Cada nueva palabra me abría las puertas para comprender mejor la cultura y establecer relaciones más profundas con las personas entre las que ahora vivo.

En junio, se unió a mí una misionera italiana, Giula. Juntas, ese mismo día, partimos hacia Kiteakapel, una pequeña comunidad misionera en el noroeste de Kenia. Este lugar, atendido por una comunidad internacional, me permitió ver la sencillez de la vida, las dificultades de la existencia cotidiana y, al mismo tiempo, la gran hospitalidad y apertura de la gente. Esta experiencia permanecerá en mi corazón durante mucho tiempo como un recordatorio de la gran fuerza de la comunidad y de los corazones sencillos y sinceros.

Kariobangi, el corazón de Nairobi

La siguiente etapa fue trasladarme a Kariobangi, uno de los distritos más pobres de Nairobi. Este lugar está lleno de contrastes: junto a las dificultades y la pobreza, también hay una energía y una esperanza extraordinarias entre los residentes. En la parroquia, los Padres Combonianos y las Hermanas Combonianas llevan a cabo su ministerio. Las Hermanas dirigen una escuela profesional para niñas y una guardería para los hijos de madres jóvenes, mientras que los Padres se dedican a la pastoral y a la animación juvenil.

El tiempo que pasé en Kariobangi fue muy valioso para mí, tanto en lo práctico como en lo espiritual. Vi cómo Dios obra en la vida cotidiana, en los gestos sencillos de bondad y en el compartir con los demás.

Una nueva etapa: Mikinduri

Desde septiembre, he comenzado la siguiente etapa de mi misión y ahora me encuentro en Mikinduri. Este nuevo lugar me plantea nuevos retos, pero también me aporta mucha alegría y esperanza. Cada día es una oportunidad para conocer la realidad local, aprender a ser paciente y abierta, y descubrir la belleza de la diversidad. Creo que cada paso de este viaje me lleva más lejos, hacia una mayor confianza, hacia una mejor comprensión y hacia el verdadero servicio a los demás.

Iza, LMC en Kenia

Encuentro Misionero Octubre 2025

Hay momentos que lo cambian todo… y este octubre puede ser uno de ellos.

👉 Si sientes inquietud,
👉 Si algo dentro de ti te empuja a ir más allá,
👉 Si crees que tu vida no es solo para tí…

Entonces este Encuentro Vocacional Misionero es para ti.

Del 24 al 26 de octubre te invitamos a un Encuentro Vocacional Misionero con los Laicos Misioneros Combonianos. Un momento especial para escuchar, discernir , mirar tu vida con ojos misioneros y preguntarte:  ¿Qué quiere Dios de mí?

🗓 CUÁNDO: 24 al 26 Octubre 2025

📍 DÓNDE: Misioneros Combonianos. C/Arturo Soria 101. Madrid

🧭 PARA QUIÉN: Jóvenes y adultos con inquietud por la vocación misionera laical.

🙌INSCRIPCIONES: https://cutt.ly/EncuentroMisioneroLMC2025 

📝MÁS INFORMACIÓN: 634281908 (Gonzalo)

Buenas noticias Domingo 21 T.O. 24/08/2025

Lucas 13, 22-30

En aquel tiempo, Jesús, de camino hacia Jerusalén, recorría ciudades y aldeas enseñando.

Uno le preguntó: «Señor, ¿serán pocos los que se salven?»

Jesús les dijo: «Esforzaos en entrar por la puerta estrecha. Os digo que muchos intentarán entrar y no podrán. Cuando el amo de la casa se levante y cierre la puerta, os quedaréis fuera y llamaréis a la puerta, diciendo: «Señor, ábrenos»;

y él os replicará: «No sé quiénes sois.»

Entonces comenzaréis a decir.

«Hemos comido y bebido contigo, y tú has enseñado en nuestras plazas.»

Pero él os replicará: «No sé quiénes sois. Alejaos de mí, malvados.»

Entonces será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abrahán, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros os veáis echados fuera. Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios.

Mirad: hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos.»

¿QUÉ TOLERANCIA?

La tolerancia ocupa hoy un lugar eminente entre las virtudes más apreciadas en Occidente. Así lo confirman todas las encuestas. Ser tolerante es hoy un valor social cada vez más generalizado. Las jóvenes generaciones no soportan ya la intolerancia o la falta de respeto al otro.

Hemos de celebrar este nuevo clima social después de siglos de intolerancia y de violencia, perpetrada muchas veces en nombre de la religión o del dogma. Cómo se estremece hoy nuestra conciencia al leer obras como la excelente novela El hereje, de Miguel Delibes, y qué gozo experimenta nuestro corazón ante su canto apasionado a la tolerancia y a la libertad de pensamiento.

Todo ello no impide que seamos críticos con un tipo de «tolerancia» que más que virtud o ideal humano es desafección hacia los valores e indiferencia ante el sentido de cualquier proyecto humano: cada cual puede pensar lo que quiera y hacer lo que le dé la gana, pues poco importa lo que la persona haga con su vida. Esta «tolerancia» nace cuando faltan principios claros para distinguir el bien del mal o cuando las exigencias morales quedan diluidas o se mantienen bajo mínimos.

La verdadera tolerancia no es «nihilismo moral» ni cinismo o indiferencia ante la erosión actual de valores. Es respeto a la conciencia del otro, apertura a todo valor humano, interés por lo que hace al ser humano más digno de este nombre. La tolerancia es un gran valor no porque no haya verdad objetiva ni moral alguna, sino porque el mejor modo de acercarnos a ellas es el diálogo y la apertura mutua.

Cuando no es así, pronto queda desenmascarada. Se presume de tolerancia, pero se reproducen nuevas exclusiones y discriminaciones, se afirma el respeto a todos, pero se descalifica y ridiculiza a quien molesta. ¿Cómo explicar que, en una sociedad que se proclama tolerante, brote de nuevo la xenofobia o se alimente la burla de lo religioso?

En la dinámica de la verdadera tolerancia hay un deseo de buscar siempre lo mejor para el ser humano. Ser tolerante es dialogar, buscar juntos, construir un futuro mejor sin despreciar ni excluir a nadie, pero no es irresponsabilidad, abandono de valores, olvido de las exigencias morales. La llamada de Jesús a entrar por la «puerta estrecha» no tiene nada que ver con un rigorismo crispado y estéril. Es una llamada a vivir sin olvidar las exigencias, a veces apremiantes, de toda vida digna del ser humano.

José Antonio Pagola

Jubileo de los jóvenes de la familia comboniana

Unos 270 jóvenes procedentes de África, Europa, América y Timor Oriental se dieron cita en la sede de la Curia comboniana en Roma para celebrar como familia comboniana el Jubileo de los Jóvenes. Antes del encuentro con el Papa en Roma, los grupos participantes, realizaron una experiencia previa en comunidades combonianas de Milán, Verona y Florencia donde tuvieron la oportunidad de reflexionar sobre la justicia social, la ecología integral y la dignidad de cada persona, valores que están en el centro de la misión comboniana.