38º Encuentro África: «Migrar o quedarse. Fuga de talentos en África»

El pasado miércoles se presentó en Madrid el 38º Encuentro África, que se celebrará el próximo 31 de enero bajo el lema «Migrar o quedarse. Fuga de talentos en África». Un encuentro que invita a reflexionar sobre la migración, la pérdida de profesionales cualificados en el continente africano y la importancia de crear oportunidades dignas allí donde nacen las personas.

En el marco de este encuentro se entregará el Premio Mundo Negro a la Fraternidad 2025 al médico centroafricano Cédric Ouanekpone, en reconocimiento a su compromiso con una sanidad de calidad en su país. Tras completar su formación en África y en Francia, donde tuvo la oportunidad de quedarse a trabajar, decidió regresar a la República Centroafricana, consciente de que en su país no había ningún nefrólogo y de la enorme necesidad existente.

Ser médico también sirve para cambiar la sociedad”,afirmó Ouanekpone, una convicción que vive cada día como director médico del Centro Nacional de Hemodiálisis de Bangui, coordinador del proyecto Mama Ti Africa y docente en la Facultad de Medicina. Su trabajo cobra aún más valor en un contexto donde apenas hay 0,7 médicos por cada 10.000 habitantes y el gasto sanitario anual por persona no alcanza los 7 euros.

Durante la presentación, el obispo de Mbaiki y misionero comboniano Jesús Ruiz Molina subrayó la importancia de reconocer este tipo de testimonios, destacando que el trabajo de Ouanekpone nace del amor a su profesión y de una profunda vocación de servicio. Además, valoró positivamente la reciente regularización extraordinaria de migrantes en España, afirmando que “dar dignidad a las personas es siempre una buena noticia” y que este gesto es profundamente evangélico, venga de donde venga.

El obispo recordó también la importancia de iniciativas como Mama Ti Africa y las clínicas móviles en zonas remotas, que encarnan el carisma comboniano de «salvar África con África» y contribuyen a construir esperanza en los lugares con menos recursos.

Fuente: Mundo Negro

Encuentro Navideño de la Familia Comboniana en España

Ayer, vivimos un momento muy especial al reunirnos todas las comunidades de la Familia Comboniana en España para celebrar juntos el espíritu de la Navidad. Fue un encuentro lleno de alegría, fraternidad y esperanza, donde compartimos momentos de oración, cariño y solidaridad.

Después, en Granada, continuamos con la celebración de la Eucaristía, un hermoso tiempo de oración y unidad, seguido de una deliciosa cena en la que pudimos disfrutar de la compañía de todos y donde por supuesto, ¡no faltó la fiesta!

Damos gracias a Dios por la oportunidad de compartir este tiempo juntos, por la unión de nuestras comunidades y por la bendición de vivir la Navidad como familia. Que esta experiencia nos llene de esperanza y amor para el nuevo año.

Proyecto «Construyendo futuro: escuela primaria en Bassin»

Como cada año por estas fechas, los LMC de España, junto con nuestra ONG AMANI, estamos llevando a cabo la campaña de Navidad de venta de flores de Pascua para apoyar un proyecto misionero de una de nuestras comunidades en misión.

Durante todo el Adviento estaremos visitando parroquias, dando a conocer el trabajo misionero que realizamos y animando a vivir la misión con espíritu de solidaridad.

Este fin de semana hemos comenzado en numerosas parroquias de la provincia de Granada, donde hemos sido muy bien acogidos y donde hemos compartido las Eucaristías y la oración por la misión y por los misioneros y misioneras.

Este año, el proyecto estará destinado a la comunidad de Mongoumba, en la República Centroafricana, y lleva por nombre «Construyendo futuro: una escuela primaria en Bassin».

En la aldea de Bassin, a tres kilómetros del pueblo de Mongoumba, la vida transcurre de manera sencilla, entre la selva y el río. Allí, los niños y niñas Aka —un pueblo tradicionalmente nómada— recorren largos caminos cada mañana para asistir a la pequeña escuela parroquial, que funciona en una sola aula junto a la capilla del pueblo. Más de cien alumnos, divididos en cuatro grupos, aprenden entre cantos, pizarras desgastadas y una enorme ilusión por seguir creciendo.

Desde hace más de veinticinco años, los Laicos Misioneros Combonianos acompañamos a esta comunidad con el sueño de que cada niño tenga acceso a una educación digna que le permita descubrir su valor y construir un futuro diferente. El nuevo proyecto que impulsa la Misión de Mongoumba busca construir una escuela primaria con tres aulas, una oficina, un pequeño almacén y letrinas, para acoger mejor a todos los niños y garantizar condiciones adecuadas de aprendizaje. El terreno ya ha sido adquirido por la parroquia, y la comunidad se ha comprometido a colaborar en la limpieza y en el aporte de materiales locales.

El carisma de San Daniel Comboni sigue guiando nuestra misión: “Salvar África con África”. Por eso, educar aquí significa capacitar, abrir horizontes y hacer posible que los mismos Aka sean protagonistas de su propio desarrollo.

Te invitamos a sumarte a este sueño. Con tu apoyo, podremos transformar una capilla improvisada en un espacio de aprendizaje, encuentro y esperanza. Porque el Reino de Dios también se construye con pupitres, libros y sonrisas.

“El Reino de Dios se parece a una semilla de mostaza: la más pequeña, pero que llega a ser un gran árbol” (Mt 13,31-32).
En Bassin, esa semilla se llama educación.

Colabora el proyecto «Una escuela para Bassim»: ES55 1491 0001 2030 0005 9881

FORO DE LA FAMILIA COMBONIANA SOBRE ECOLOGÍA INTEGRAL – COP30. MENSAJE FINAL

“Respondiendo al clamor de la Tierra y de los pobres”

Sabemos que toda la creación gime a una y sufre dolores de parto hasta ahora. Y no solo ella, sino también nosotros mismos, que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos en nuestro interior, aguardando con ansias la adopción, la redención de nuestro cuerpo ( Romanos 8:22 ).

“ No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una única y compleja crisis socioambiental ” ( LS , 139).

Convocados por el clamor de los pobres y de la tierra, treinta y nueve representantes de la Familia Comboniana se reunieron en Belém (BR) con ocasión de la COP30 para vivir el Foro de Ecología Integral.

Del 11 al 18 de noviembre, participamos en todas las reuniones y debates organizados en torno a la COP30 y dedicamos tiempo a trabajar juntos, compartir momentos de espiritualidad y reflexionar sobre lo conmovedor que escuchamos y vimos en la COP30. Fueron días de encuentro y escucha del Espíritu presente en la lucha de los pueblos amazónicos y del mundo entero.

Nos hemos reunido en Belém con la convicción de que en este momento crucial se están escribiendo páginas importantes de la historia junto a las demandas y propuestas de las comunidades en apoyo al multilateralismo de los pueblos, contra todo negacionismo y contra los intereses de quienes defienden el lucro por encima de la vida.

La Amazonía, sede de la COP30, es una tierra de resistencia e inspiración, arraigada en la sabiduría ancestral y el misticismo de sus pueblos. Escucharlos confirma nuestra percepción de la grave crisis socioambiental que vivimos: una crisis civil que exige una profunda conversión de nuestros estilos de vida individuales y colectivos, de esa economía que mata y también de una espiritualidad cristiana que ha separado al Creador de sus criaturas.

La confluencia de aguas en la desembocadura del río Amazonas ha unido a pueblos de todo el mundo, con especial énfasis en un liderazgo indígena cada vez más consciente y organizado. Compartir las vidas y los sueños de estos pueblos nos da esperanza: en Belém, ¡sentimos con fuerza el espíritu de misión!

Nos sentimos parte de una Iglesia en movimiento, en busca de la transformación, unida al conocimiento ancestral y científico, en un diálogo ecuménico e interreligioso que abre mentes y corazones. Celebramos la vida de muchos mártires que han hecho y siguen haciendo causa común con el clamor de la Tierra y de las comunidades empobrecidas.

Participamos en numerosos debates, en los ámbitos institucionales de la COP, la Cumbre de los Pueblos y el Tapiri Interreligioso, y profundizamos una visión sistémica de la emergencia ambiental y climática que vivimos. Las comunidades de fe, las iglesias y la vida consagrada tienen el potencial y la responsabilidad únicos de ofrecer un camino de esperanza en este contexto, ¡y este camino se llama la espiritualidad de la Ecología Integral!

Como personas convencidas e inspiradas por el tesoro del carisma comboniano y el legado de la doctrina social de la Iglesia, que relanzamos la evangelización como promoción de la dignidad de la persona en todas sus dimensiones, renovamos nuestro compromiso como Familia Comboniana y proponemos las siguientes líneas de acción:

  • Promover y apoyar la conversión ecológica a nivel personal y comunitario para transformar todas las relaciones basadas en desigualdades e injusticias (colonialidad, racismo, género);
  • Desarrollar procesos de formación inicial y permanente en Ecología Integral y cultivar una espiritualidad encarnada y liberadora basada en el trabajo colaborativo en red, potenciando la vida litúrgica en nuestras comunidades;
  • Caminar como Iglesia, potenciando iniciativas en curso como la Plataforma de Iniciativas Laudato Si’, Sembrando Esperanza para el Planeta, el Tiempo de la Creación y la Semana Laudato Si’, profundizando nuestra comprensión de las enseñanzas de la Iglesia y, en particular, el Llamado de las Iglesias del Sur Global a la Justicia Climática y la Casa Común;
  • Mapear y visibilizar las prácticas de la Familia Comboniana para crear conciencia sobre el impacto de nuestro compromiso con la Ecología Integral, incluyendo estilos de vida simples y sobrios;
  • Recuperar el Pacto Comboniano por la Casa Común;
  • Colaborar con los medios de comunicación de la Familia Comboniana en el compromiso misionero de la Ecología Integral;
  • Incluir la Ecología Integral en la formación y educación popular de nuestras comunidades, con metodologías apropiadas para las diferentes edades y contextos;
  • Apoyar acciones de incidencia política a partir de las comunidades locales, con la participación activa de las comunidades, promoviendo también actividades que creen modelos económicos alternativos viables, inspirados en la Economía de Francisco y Clara;
  • Facilitar la colaboración entre las diversas ramas de la Familia Comboniana estableciendo una Comisión General, así como promover el intercambio sobre nuestras prácticas a través de seminarios web de formación semestrales.

Agradecemos a Dios y al pueblo que nos acogió y, de manera especial, a la coordinación que organizó el Foro y a todos aquellos que lo hicieron posible.

¡Que esta ulterior semilla plantada en el suelo de la Familia Comboniana dé frutos de renovado compromiso, en respuesta a la urgencia de los signos de los tiempos!

Belém, 18 de noviembre de 2025

Hermanas Misioneras Combonianas
, Misioneros Laicos Combonianos,
Misioneros Seglares Combonianos,
Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús