Día de las Familias en Granada

El pasado día 10 de mayo celebramos en Granada un año más la fiesta de los Familiares Combonianos. En concreto, en Andalucía somos 30 misioneros/as entre Misioneras Combonianas, Misioneros Combonianos y Laicos Misioneros Combonianos, y un total de 75 personas entre adultos y niños nos juntamos a celebrarlo y a tenerlos a todos presentes.

El día comenzó con una dinámica preparada por las Postulantes Combonianas para romper un poquito el hielo e ir conociéndonos entre todos los asistentes. Juegos de grupo, cantos, mímica… algo para empezar con buen pié el día. Posteriormente, Gonzalo e Isabel (LMC) compartieron con todos su bonita experiencia de 7 años en la ciudad de Arequipa al sur del Perú y más concretamente en Villa Ecológica. Ellos centraron también su exposición en el cómo ellos han ido haciendo familia con los allí cercanos (Combonianos, vecinos, parroquianos…), ya que la familia biológica estaba lejos. El ratito se hizo corto, y nos quedamos con ganas de preguntarles muchas cosas, pero el día continuaba.

Sobre las 13:00 h comenzamos la eucaristía presidida por el provincial P. Ramón Eguiluz, en ella el Hno. Francisco Carrasco (perteneciente a la comunidad de Granada) renovó sus votos como hermano, ya que ahora parte hacia Colombia a continuar con sus estudios de Teología. Desde aquí le damos mucho ánimo para su nueva etapa y agradecerle todo el servicio prestado por Granada, y concretamente en la Parroquia de Ntra. Sra. de las Mercedes donde tanto lo quieren.

En el altar para el ofertorio, como frutos, tuvimos presentes a cada uno de los Misioneros/as andaluces, con sus nombres y apellidos… de uno en uno, teniendo presente el fruto que cada uno da en el lugar donde se encuentra.

Claro está, este bonito día no puede terminar sin compartir la mesa y después un jueguecito de bingos para terminar con alegría.

Fue un día muuuy familiar, con mucho compartido y mucho celebrado.

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DÍA MUNDIAL DEL COMERCIO JUSTO

Jornada mundial comercio justo“Tira del hilo” es el lema del Día Mundial del Comercio Justo que se celebrará el próximo sábado 9 de mayo en más de 50 localidades españolas. La jornada destacará las injusticias que esconde la elaboración de artículos textiles, un sector muy potente económicamente –solo en España cada persona gasta al año 437 euros en ropa– y que ejemplifica de manera clara las consecuencias negativas de la globalización y en el que se producen numerosas violaciones de Derechos Humanos. La celebración está promovida en nuestro país por la Coordinadora Estatal de Comercio Justo (CECJ) y  cuenta con financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo.

“Mujer asiática, joven que trabaja entre 12 y 14 horas diarias es el perfil tipo de las personas que confeccionan casi toda la ropa que llevamos”, ha destacado Mercedes García de Vinuesa, presidenta de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo (CECJ) en la rueda de prensa, en la que se ha presentado un informe sobre el sector del textil, elaborado por Carro de Combate y la CECJ. “Salarios míseros que no cubren las necesidades básicas, jornadas extensas, condiciones laborales inhumanas y peligrosas, trabajo infantil o ausencia de sindicatos legalmente constituidos son algunas de las violaciones de derechos fundamentales que se producen en este sector, que mueve cada día 34.000 millones de euros solo en Europa” ha añadido García de Vinuesa.

En la rueda de prensa también ha intervenido Ángel Sánchez, director del Instituto Municipal de Consumo, quien ha declarado “La ciudad de Madrid está comprometida con el Comercio Justo. El pleno del Ayuntamiento aprobó hace unos años por unanimidad la declaración de Madrid como ciudad por el Comercio Justo. Seguiremos trabajando en este compromiso porque todavía queda mucho por hacer.” 

Además esta mañana, tras la rueda de prensa, se ha inaugurado en el Centro Cultural Galileo la exposición “Tira del hilo del algodón más justo, que consta de 24 imágenes del fotógrafo Sean Hawkey, a través de las que se da a conocer el trabajo de 10.000 personas que cultivan algodón bajo los criterios del Comercio Justo. La muestra explica su laborioso proceso de producción y los impactos positivos del Comercio Justo. Los trabajadores y trabajadoras, además de obtener un salario digno, destinan los beneficios extra a iniciativas que deciden democráticamente (material escolar, construcción de una clínica, etc.). Solo el hecho de que las mujeres participen en estas votaciones genera un cambio importante en cuanto a su papel en la sociedad. La exposición puede visitarse en el centro Cultural Galileo (c/Galileo, 39) hasta el día 24 de mayo.

Pero esta realidad dista mucho de lo que ocurre en gran parte de la industria textil convencional. Según el informe presentado hoy, este sector esconde muchas situaciones de esclavitud moderna. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) calcula que 21 millones de personas realizan trabajo forzoso. El textil y la agricultura son los dos sectores donde esta explotación extrema se encuentra más generalizada.

El pago de sueldos miserables es otra de las realidades del sector. Bangladesh ostenta el triste record a la baja: el salario mínimo es de 50 euros, incluso tras la subida de un 77% producida tras el derrumbamiento del edificio Rana Plaza, en el que fallecieron 1.138 personas y más de 1500 resultaron heridas. En Camboya el salario mínimo es de 128 dólares mensuales, que quedan lejos de los 238 dólares que la Asian Floor Wage Alliance calcula son necesarios para cubrir las necesidades básicas. Gran parte de los trabajadores del textil forman parte de los 910 millones de “trabajadores pobres” según la OIT, es decir, personas que aún teniendo un empleo viven con menos de un dólar diario.

Se trata además de un sector mayoritariamente femenino.

El 80% de los trabajadores del textil son mujeres.

A los sueldos ya bajos, se une la brecha salarial existente entre hombres y mujeres, especialmente marcada en la confección. Se calcula que ellas cobran entre un 10% y un 50% menos que ellos por realizar trabajos similares. Este es uno de los motivos por los que el sector está tan feminizado, unido a otros factores como su menor organización sindical y la facilidad para contratarlas por periodos de tiempo más cortos y en peores condiciones.

Además, la explotación laboral infantil está presente a lo largo de toda la cadena de producción.

A pesar de que se ha reducido, en India en la recogida de algodón participaron casi 400.000 menores en la campaña de 2010. La mitad tenía menos de 14 años. En Marruecos, miles de niñas se incorporan durante sus vacaciones a talleres, supuestamente como aprendices. Sin embargo, realizan la misma labor que las adultas aunque cobrando un 40% del salario mínimo.

En la actualidad, el textil de Comercio Justo es poco representativo tanto en volumen de producción como en ventas.

En el cultivo del algodón “justo” trabajan 73.400 personas,

una cifra pequeña comparada con los casi 100 millones de hogares que participan en la cosecha mundial de esta materia prima. Sin embargo para quienes trabajan en este sector significa mucho cualitativamente, ya que tienen garantizadas unas condiciones de vida digna.

 Actos festivos y reivindicativos en toda España

Conferencias, conciertos, pasacalles, actividades infantiles, puestos informativos y de venta, son algunas de las actividades que se celebrarán en más de 70 localidades de 14 comunidades autónomas, convocados por las 29 organizaciones miembro de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo. La lectura del manifiesto será uno de los momentos principales de las celebraciones.

El Día Mundial del Comercio Justo se celebra en más de 50 países, convocados por la World Fair Trade Organization (Organización Mundial del Comercio Justo). El Comercio Justo tuvo su origen en los años 60, y hoy cuenta con 2,5 millones de productores y productoras, 500 organizaciones importadoras y más 4000 tiendas especializadas en Europa, además de instituciones internacionales que avalan el cumplimiento de sus diez principios.

Comienza el Foro Bangui por la reconciliación

Rashida es musulmana. El día de la inauguración d.el Foro de Bangui leyó un mensaje en nombre de la Asociación de Mujeres Centroafricanas pidiendo que no se conceda ninguna amnistía para los autores de las violencias sexuales contra las mujerescometidos desde que empezó la últimacrisis de la República Centroafricana, en diciembre de 2012. Michel es cristiano. Viene de Boda, una pequeña ciudad del sur que el año pasado quedó dividida en dos y donde durante meses cristianos y musulmanes se mataron con saña.Durante su intervención, cogió de la mano a su compañero, musulmán y al borde de las lágrimas gritó a la asamblea que han decidido reconciliarse: “Y la prueba es que hemos venido juntos al Foro”.

La República Centroafricana es uno de los países azotados por oleada tras oleada de violencia que intenta poner en marcha una conferencia nacional de diálogo y reconciliación para salir del atolladero. Tras varios meses de retraso, el pasado lunes 4 de mayo empezaron las sesiones del que se conoce como el Foro de Bangui, una semana larga de discusiones a la que acuden algo más de 600 delegados procedentes de las 16 prefecturas del país, los campos de refugiados de países vecinos y algunas representaciones de los centroafricanos en la diáspora. Presiden las sesiones el historiador y antiguo político senegalés Abdoulaye Bathily, representante del secretario general de la ONN para África Central, y el arzobispo de Bangui Dieudonne Nzapalainga. Ministros, líderes locales, militares, representantes de grupos religiosos, de partidos políticos, de la sociedad civil o de grupos profesionales… y a la cita no podían faltar delegaciones de los dos grupos armados principales: los musulmanes de la Seleka y las milicias anti-balaka.

Edouard Ngaissona, líder de los anti-balaka, fue uno de los muchos oradores que subieron a la tribuna el segundo día, el 5 de mayo. Con su masiva figura y su voz potente reivindicó para sus milicianos el honor de haber sido héroes de la resistencia popular y liberadores contra los que llamó “los mercenarios extranjeros”, en referencia a la Seleka (muchos de cuyos combatientes son chadianos o sudaneses). Al fondo del hemiciclo, sus incondicionales jaleaban sus palabras. Tras él, dos líderes de la Seleka reivindicaron también la legitimidad de su rebelión por la discriminación que, según ellos, han sufrido los musulmanes en Centroáfrica desde los años 1990. Una buena parte de las zonas rurales siguen bajo el control de las dos milicias, que siguen manteniendo a la población como rehén. Pero ambos grupos están cada vez más divididos e incluso enfrentados entre sí, y sobre sus líderes planea la amenaza de la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra. Tal vez por eso intentan ganarse el favor de la asamblea durante esta semana, esperando que pasen una moción a favor de una amnistía total, algo que tiene muy pocas posibilidades de salir adelante.

Durante los días sucesivos, los participantes deberán debatir en grupos más reducidos sobre cuatro grandes temas: la paz y la seguridad, la justicia y la reconciliación, la gobernanza, y finalmente el desarrollo económico. Al final, cada grupo deberá someter a la plenaria sus propuestas, que tras ser debatidas y aprobadas quedarán reflejadas en un documento final. El problema es que en Centroáfrica no han faltado en el pasado otras conferencias de diálogo nacional similares, pero siempre se han quedado en papel mojado, lo cual explica el escepticismo de mucha gente ante el Foro de Bangui. Para evitar repetir los errores del pasado, se prevé que la asamblea pedirá al Parlamento de transición que dé valor jurídico a las propuestas finales, para que ningún gobierno venidero pueda desentenderse de llevarlas a la práctica.

Tras el Foro, todos esperan que los grupos armados se desarmen y sus combatientes entren en un programa de reinserción, y que dentro de pocos meses tengan lugar las elecciones que pongan fin a la etapa de la transición para que el país se dote de un gobierno legítimo. La misión de Naciones Unidas en Centroáfrica –conocida como laMINUSCA– tendrá un papel decisivo que desempeñar para que tanto el desarme como las elecciones se desarrollen sin sobresaltos. Mientras tanto, los habitantes de Bangui parecen haber pasado del escepticismo a un interés creciente en las deliberaciones del Foro y todos siguen con atención las intervenciones que la radio transmite en directo todos los días.

La prensa internacional, hasta la fecha, dice muy poco sobre el Foro, lo cual parece demostrar una vez más que los africanos son noticia cuando se matan entre ellos pero no cuando intentan reconciliarse. Además, durante la última semana la actualidad internacional en Centroáfrica ha estado dominada por las acusaciones de que soldados franceses habrían supuestamente abusado de menores en Bangui, y esta noticia ha eclipsado la actualidad sobre el Foro. Sería injusto que un esfuerzo de tal calibre pueda pasar desapercibo a los ojos del mundo. (JCR)

Domingo VI Pascua (B).10 de mayo de 2015

Juan 15,9-17
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud. Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros.»

 

NO DESVIARNOS DEL AMOR

El evangelista Juan pone en boca de Jesús un largo discurso de despedida en el que se recogen, con una intensidad especial, algunos rasgos fundamentales que han de recordar sus discípulos a lo largo de los tiempos para ser fieles a su persona y a su proyecto. También en nuestros días.

«Permaneced en mi amor». Es lo primero. No se trata solo de vivir en una religión, sino de vivir en el amor con que nos ama Jesús, el amor que recibe del Padre. Ser cristiano no es en primer lugar un asunto doctrinal, sino una cuestión de amor. A lo largo de los siglos, los discípulos conocerán incertidumbres, conflictos y dificultades de todo orden. Lo importante será siempre no desviarse del amor.

Permanecer en el amor de Jesús no es algo teórico ni vacío de contenido. Consiste en «guardar sus mandamientos», que él mismo resume enseguida en el mandato del amor fraterno: «Este es mi mandamiento; que os améis unos a otros como yo os he amado». El cristiano encuentra en su religión muchos mandamientos. Su origen, su naturaleza y su importancia son diversos y desiguales. Con el paso del tiempo, las normas se multiplican. Solo del mandato del amor dice Jesús: «Este mandato es el mío». En cualquier época y situación, lo decisivo para el cristianismo es no salirse del amor fraterno.

Jesús no presenta este mandato del amor como una ley que ha de regir nuestra vida haciéndola más dura y pesada, sino como una fuente de alegría: «Os hablo de esto para que mi alegría esté en vosotros y vuestra alegría llegue a plenitud». Cuando entre nosotros falta verdadero amor, se crea un vacío que nada ni nadie puede llenar de alegría.

Sin amor no es posible dar pasos hacia un cristianismo más abierto, cordial, alegre, sencillo y amable donde podamos vivir como «amigos» de Jesús, según la expresión evangélica. No sabremos cómo generar alegría. Aún sin quererlo, seguiremos cultivando un cristianismo triste, lleno de quejas, resentimientos, lamentos y desazón.

A nuestro cristianismo le falta, con frecuencia, la alegría de lo que se hace y se vive con amor. A nuestro seguimiento a Jesucristo le falta el entusiasmo de la innovación, y le sobra la tristeza de lo que se repite sin la convicción de estar reproduciendo lo que Jesús quería de nosotros.

José Antonio Pagola

II Encuentro Familia Comboniana en España

Los días 18 y 19 de abril tuvo lugar en Madrid el II Encuentro Nacional de la Familia Comboniana presente en España.

Bajo el lema “Familia Comboniana: compartiendo la alegría de la misión”, tuvimos la oportunidad de reflexionar y profundizar juntos/as en cómo podemos compartir nuestra misión desde la diversidad y la alegría de la fe.

En esta ocasión contamos con la presencia del P. Pascual Piles, Hermano de San Juan de Dios, que nos animó a seguir trabajando en la línea de la Misión Compartida que ya inició Comboni, y es que la misión sólo se construye si trabajamos juntos/as como comunidad.

Uno de los momentos más ricos fue el trabajo en grupo donde surgieron ideas e iniciativas que sin duda habrá que ir dando forma a partir de ahora para hacer realidad el sueño de Comboni: “Salvar África con África”.

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