Comunidad de formación en Portugal: experiencia e ilusión

Los dones de cada una pueden enriquecer a la otra.
Este tiempo que pasamos en comunidad, lo vivimos como un período de preparación para la misión.
La ruptura con la rutina diaria, el trabajo, el compartir con los amigos, la familia, las prioridades que nos marcan desde la sociedad de consumo, etc. Todo cambia para llegar a una sociedad de subsistencia. Haciéndonos repensar lo que de hecho son prioridades y/o necesidades de verdad.
Estando siempre enfocadas, en la misión y con ojos fijos en Jesús, nuestra planificación comunitaria comienza cuando nos damos cuenta de la riqueza que tenemos, la experiencia de una y la ilusión de la otra, que nos permite superar los retos a los que nos enfrentamos.
Miedo, desánimo en el aprendizaje de la lengua, inseguridad de no responder a las expectativas y necesidades de la misión, dificultad de adaptación y todos otros pensamientos que muchas veces nos asoman, rápidamente se superan con momentos de respeto mutuo, de oración y de compartir.
Con nuestro intento de entendernos las carcajadas se hacen presentes, pintando de muchos colores nuestros corazones, de amor y alegría.

Tere Monzon y Cristina Soussa. Comunidad de formación internacional en Portugal.

 

CALENDARIO DE ADVIENTO DE MANOS UNIDAS

Queremos hoy compartir con vosotros una iniciativa de Manos Unidas para este tiempo de Adviento.

Se trata del Calendario de Adviento que tiene como objetivo acompañarnos durante los días de preparación a la venida de Jesús, sin olvidar a todas esas personas, que estando físicamente muy lejos, llevamos en el corazón con la intención y el deseo de acercarlas a nuestras vidas, para poder sentirlas más cerca durante este tiempo de espera.

Puedes descargarlo en este enlace: http://bit.ly/advientomanosunidas

 

Domingo 1º Adviento (B) 03 de diciembre de 2017

Marcos 13,33-37
En aquel tiempo, dijo Jesús sus discípulos: «Mirad, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento. Es igual que un hombre que se fue de viaje y dejó su casa, y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando al portero que velara. Velad entonces, pues no sabéis cuándo vendrá el dueño de la casa, si al atardecer, o a medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer; no sea que venga inesperadamente y os encuentre dormidos. Lo que os digo a vosotros lo digo a todos: ¡Velad!»

UNA IGLESIA DESPIERTA

Jesús está en Jerusalén, sentado en el monte de los Olivos, mirando hacia el Templo y conversando confidencialmente con cuatro discípulos: Pedro, Santiago, Juan y Andrés. Los ve preocupados por saber cuándo llegará el final de los tiempos. A él, por el contrario, le preocupa cómo vivirán sus seguidores cuando ya no lo tengan entre ellos.

Por eso, una vez más, les descubre su inquietud: «Mirad, vivid despiertos». Después, dejando de lado el lenguaje terrorífico de los visionarios apocalípticos, les cuenta una pequeña parábola que ha pasado casi inadvertida entre los cristianos.

«Un señor se fue de viaje y dejó su casa». Pero, antes de ausentarse, «confió a cada uno de sus criados su tarea». Al despedirse solo les insistió en una cosa: «Vigilad, pues no sabéis cuándo vendrá el dueño de la casa». Que, cuando venga, no os encuentre dormidos.

El relato sugiere que los seguidores de Jesús formarán una familia. La Iglesia será «la casa de Jesús» que sustituirá a «la casa de Israel». En ella, todos son servidores. No hay señores. Todos vivirán esperando al único Señor de la casa: Jesús, el Cristo. No lo han de olvidar jamás.

En la casa de Jesús nadie ha de permanecer pasivo. Nadie se ha de sentir excluido, sin responsabilidad alguna. Todos somos necesarios. Todos tenemos alguna misión confiada por él. Todos estamos llamados a contribuir a la gran tarea de vivir como Jesús. Él vivió siempre dedicado a servir al reino de Dios.

Los años irán pasando. ¿Se mantendrá vivo el espíritu de Jesús entre los suyos? ¿Seguirán recordando su estilo servicial a los más necesitados y desvalidos? ¿Le seguirán por el camino abierto por él? Su gran preocupación es que su Iglesia se duerma.

Por eso les insiste hasta tres veces: «Vivid despiertos». No es una recomendación a los cuatro discípulos que le están escuchando, sino un mandato a los creyentes de todos los tiempos: «Lo que os digo a vosotros os lo digo a todos: velad».

El rasgo más generalizado de los cristianos que no han abandonado la Iglesia es seguramente la pasividad. Durante siglos hemos educado a los fieles para la sumisión y la obediencia. En la casa de Jesús, solo una minoría se siente hoy con alguna responsabilidad eclesial.

Ha llegado el momento de reaccionar. No podemos seguir aumentando aún más la distancia entre «los que mandan» y «los que obedecen». Es pecado promover el desafecto, la mutua exclusión o la pasividad. Jesús nos quería ver a todos despiertos, activos, colaborando con lucidez y responsabilidad en su proyecto del reino de Dios.

J.A. Pagola

 La actitud vigilante del adviento cristiano nos pide también vivir con las puertas de la esperanza abiertas. Una vida sin esperanza es como una casa sin ventanas. Dios está en medio de nosotros y su presencia y venida no está ligada a momentos privilegiados y lugares especiales. Para acogerlo hay que vivir hoy en plenitud. ¡Estad en vela!

ADVIENTO MISIONERO 2017

Como cada año Obras Misionales Pontificias, presenta este material para que los niños puedan vivir un Adviento Misionero.

El Adviento es una escuela de esperanza. Un Dios que no teme el riesgo de hacerse hombre viene a salvarnos. Este «Adviento misionero» quiere leer dicho misterio salvador en su auténtica clave: la misión nace de un Dios enviado desde el Padre al Mundo. Desde este «salto» de Dios al mundo se entiende el salto de los discípulos a la misión.

¡Atrévete a ser misionero! Es la invitación que nos hace desde ya la Infancia Misionera. Con los niños queremos expresar nuestro “Sí” a esa invitación, superando miedos, reticencias y dificultades. Les ofrecemos esta propuesta, a la que se pueden incorporar, con creatividad, cambios y adaptaciones en función de las realidades y necesidades de los grupos.

Proponemos cuatro actitudes necesarias para la aventura del encuentro con el Mesías, ese Jesús valiente que sigue invitándonos a seguirle. ¡Vivamos juntos, pues esta “gran aventura” misionera!

Descargar material Adviento Misionero 2017

ALERTA ANTE EL DÍA UNIVERSAL DEL NIÑO: «NIÑOS Y NIÑAS ESTÁN PERDIENDO SU INFANCIA»

Derecho a la salud y servicios básicos, derecho a la educación, derecho a la protección y el cuidado, derecho a la familia y a vivir con los padres, derecho al juego, derecho a la supervivencia y al desarrollo… son algunos de los derechos de los niños y niñas que se vulneran diariamente en el mundo.

Todavía hoy más de 200 millones de niños, niñas y jóvenes no tienen acceso a la educación; 50 millones ni siquiera son inscritos al nacer, por lo tanto no existen; 24.000 menores mueren cada día por falta de atenciones básicas; 1 millón de ellos cae en redes de prostitución cada año; más de 200 millones trabajan o son explotados en el mundo; millones de niños son víctimas de algún tipo de violencia, alrededor de 300.000 se ven envueltos en conflictos armados… y así una larga lista de cifras donde los derechos de los niños y niñas son vulnerados una y otra vez.

En el Día Universal del Niño,  pedimos más protección para los menores que se encuentran en situación vulnerable en el mundo. La comunidad internacional ha de comprender que hoy más que nunca millones de niños y niñas necesitan que sus derechos sean protegidos.