100 años del DOMUND

El próximo 18 de octubre de 2026 celebraremos los 100 años del DOMUND. Como Iglesia y como misioneros/as tenemos mucho que celebrar y agradecer por todo este tiempo y por toda la vida entregada a la misión durante estos 100 años.

Desde 1926, el DOMUND ha acompañado la misión de la Iglesia en todo el mundo, latiendo en el corazón de miles de comunidades cristianas diseminadas por todo el mundo.

Han sido100 años animando a seguir mirando más allá de nuestras fronteras, sosteniendo con la oración y la generosidad a quienes entregan su vida en la misión ad gentes.

Hoy queremos dar las gracias a la Delegación de Misiones de Córdoba por compartir con nosotros este bonito vídeo, en el que hacemos un recorrido por los carteles del DOMUND que, durante este siglo, han sido imagen y memoria viva del espíritu misionero de la Iglesia.

Cada cartel cuenta una historia. Cada año, una llamada renovada a la misión.

¡Feliz centenario, DOMUND!

100 años del DOMUND

Chad: testimonio de Alejandro Canales

En esta segunda semana del Domund, compartimos el reciente testimonio de Alejandro Canales, misionero comboniano que ha pasado el verano por su tierra de Cantabria, donde ha celebrado sus 50 años de sacerdote. Su lengua, su mirada, habla siempre de Chad, donde acaba de regresar, con «licencia» de su médico que preferiría que estuviera más tiempo por acá.

Dos días antes del viaje, los LMC de la zona centro compartimos un rato en la casa comboniana de Madrid. Alejandro fue el formador de los LMC en su último ciclo en España, allá por 2008. Después de haber participado como formador también con los religiosos en Chad, ahora está de nuevo en una parroquia. Ya es el comboniano de mayor edad del país, y eso significa experiencia y profundidad.

Cuando le preguntamos por su país lo primero que cuenta es que están preocupados por las lluvias anómalas, que están causando muchas muertes, daños y la pérdida de cosechas. «El cambio climático está arruinando la agricultura». Y nos habla de los jóvenes de sus comunidades, que tienen la tentación de abandonar sus pueblos seducidos por el espejismo de las minas al norte del país. Es fácil ganar dinero allá, y es fácil perder la vida, pues las explotaciones forman parte de un negocio oscuro y sin ley, que no deja testigos.

Precisamente la semana anterior habíamos conversado con Railson, joven indígena brasileño de la zona de Maranhão donde vive nuestro compañero LMC Xoán Carlos Sánchez. Railson forma parte de la III Caravana por la Ecología Integral que en estos días concluye su paso por Europa. Junto a 8 compañeros han venido a denunciar la situación de sus comunidades, afectadas por la contaminación a causa de la minería, que promete «desarrollo», pero deja contaminación, muerte, y gran des beneficios para los inversores internacionales.

La Casa Común y sus habitantes está sufriendo, en África, en la Amazonía… en todo el mundo. Y los misioneros, como Alejandro, nos lo recuerdan.

Campaña Domund 2022

Animacion misionera

Un año más hemos terminado la campaña de Animación Misionera con motivo del Domund.

El mes misionero es siempre una oportunidad para abrir una ventana al mundo. Y en particular una ventana diferente. Cuando en los medios de comunicación se centran en lo que pasa en las grandes potencias, el Domund nos permite centrarnos en la vida de la gente sencilla con la que compartimos nuestra vida como misioneros.

Es necesario entender el mundo con macro cifras peor sobre todo es necesario entender el mundo con las consecuencias de esas macro cifras y las consecuencias de nuestras opciones vitales.

Todo tenemos algo que decir frente a lo que pasa en nuestro mundo, en nuestro planeta tierra.

Cada uno de nosotros y nosotras tenemos una vocación. Somos llamados a poner nuestro granito de arena en la construcción de este mundo. Podemos dejarnos llevar por las modas o las grandes corrientes o escoger y tomar opciones en nuestra vida, en nuestra manera de consumir, de estar presentes para que este mundo sea diferente.

Animacion misionera

El Domund es una oportunidad para tener presentes a nuestros hermanos y hermanas de todo el mundo, conocer sus vidas, sus sueños, sus inquietudes. Solo podemos amar lo que conocemos, por eso siempre animamos a rezar por estas realidades que presentamos. Si tenemos presente en nuestra oración la vida de nuestros hermanos seremos sensibles a ellas y estarán presentes a la hora de tomar nuestras decisiones.

En este año, durante la campaña, además de la presencia en algunas misas de algunas parroquias he podido participar en el instituto de secundaria de Guillena, un pueblo de la provincia de Sevilla.

Es una realidad que a los jóvenes les resulta lejana, pero nada más lejos. Poder compartir un rato con ellos te permite dar a conocer otras realidades y espero que también ayude a sensibilizar que ellos y ellas tienen una palabra que decir.

Todos y cada uno tenemos algo que decir, nosotros cristianos tenemos una responsabilidad por nuestra casa común y por todos los seres humanos que habitamos este planeta.

Ojalá cada semilla sembrada dé algo de fruto.

Un saludo, Alberto

Ecos del Domund: Dos pastores combonianos

Con motivo del Domund 2022, dos «obispos» combonianos españoles fueron entrevistados en medios. Se trata de Mons. Miguel Ángel Sebastián, obispo de Sarh (Chad) y Juan G. Núñez, que aunque no sea obispo, tiene encargada temporalmente la Administración Apostólica de Awassa (Etiopía).

En Trece Al Día, de Trece TV, P. Juan González Núñez destacó la extremadamente difícil situación política de Etiopía, donde se espera un nuevo estallido violento. El pueblo de las diversas etnias está acostumbrado a la convivencia, pero existen intereses particulares que amenazan nuevamente con enfrentarlas. La celebración del Domund nos acerca a este tipo de realidades donde las Iglesias jóvenes necesitan el apoyo de las más consolidadas para mantener la presencia misionera. El P. Juan recordaba que también sus veinte parroquias recogen la colecta en esta fecha, que es enviada a Roma para ser distribuida a toda la Iglesia.

Vídeo Entrevista al P. Juan Núñez

Audio entrevista al P. Juan Núñez

Por su parte, Mons. Miguel Ángel Sebastián fue entrevistado en La Voz de los Obispos, de Radio María. La situación en Chad es igualmente muy delicada, tanto por las circunstancias climáticas como políticas. La enorme extensión de la diócesis dificulta que el pastor esté cerca del pueblo, no solo del cristiano, sino de todo el que lo necesite. «Sufro bastante con el pueblo que está sufriendo…Si estoy aquí es por ellos. Cuando llegas, ves más los defectos de la gente, pero enseguida aprendes a conocer sus valores. La situación es dramática, pero aquí me quedo, porque me necesitan. Necesitamos ayuda para los problemas de Desarrollo Humano Integral, en los que nos ayudan muchas organizaciones, como Manos Unidas, Cáritas o Ayuda a la Iglesia Necesitada».

Audio entrevista al P. Miguel Ángel

Evangelio del Domingo Mundial de las Misiones

Lc 18, 9-14

En aquel tiempo, Jesús dijo esta parábola a algunos que se confiaban en sí mismos por considerarse justos y despreciaban a los demás:
«Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior:
“¡Oh Dios!, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos, adúlteros; ni tampoco como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo”.
El publicano, en cambio, quedándose atrás, no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo:
“Oh Dios!, ten compasión de este pecador”.
Os digo que este bajó a su casa justificado, y aquel no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».

Comentario de Romeo Ballán, Misionero Comboniano

El Señor Jesús convoca e involucra a todo bautizado en la misión. El cristiano sirve a la misión orando, saliendo y colaborando con quien parte. Ante todo rezando (I lectura). La oración insistente del pobre y del oprimido tiene una fuerza particular ante el Señor, el cual, aun acogiendo a todos, «escucha la oración del oprimido», del huérfano y de la viuda (v. 16-17). En su justicia, el Dios de la Biblia restablece la equidad poniéndose del lado del pobre. Jesús lo confirma con la parábola de los dos orantes del templo: el fariseo y el publicano, díptico exclusivo de Lucas (Evangelio). Tiene su lógica humana el fariseo, que se suponía justo: expone a Dios sus prácticas morales y las observancias ejemplares (v. 11-12), en virtud de las cuales, según él, merece ser recompensado. El fariseo no espera la salvación como un don, sino como un derecho adquirido por sus buenas obras. En la oración del fariseo no hay apertura a Dios, sino solo auto-ostentación y, en consecuencia, alejamiento y rechazo de los demás (v. 11-12); él se agradece a sí mismo, no a Dios. No ora a Dios, solo se contempla a sí mismo; su oración es sin Dios. Se siente autosuficiente; por lo tanto, juzga severamente a los demás.

Los misioneros que marcan la historia (como Pablo, Francisco Javier, Comboni, Libermann, Vénard, Chanel, Cabrini, Teresa de Calcuta y muchos otros) están convencidos de ser custodios y anunciadores de un Evangelio que viene del corazón de Dios para la vida del mundo. Siguiendo sus pasos, todo misionero y misionera, todo cristiano, en virtud del bautismo, está llamado a anunciar a otros el Evangelio. Porque el anuncio del Evangelio es un servicio prioritario y urgente a la familia humana: «es el primer servicio que la Iglesia debe a la humanidad de hoy, para orientar y evangelizar las transformaciones culturales, sociales y éticas; para ofrecer la salvación de Cristo al hombre de nuestro tiempo» (Benedicto XVI; RMi 2).

Para la difusión del Evangelio, el testimonio personal vale más que las palabras, como ya enseñaba el mártir S Ignacio de Antioquía (17 de octubre), al inicio del segundo siglo: «Es mejor ser cristiano sin decirlo, que proclamarlo sin serlo». Ya conocemos las formas de colaboración misionera (oración, sacrificio, vocaciones, información, obras de misericordia y otros gestos de solidaridad). Como parte de su testimonio misionero, hoy los cristianos están llamados a ofrecer signos de esperanza y a convertirse en hermanos universales, para hacer del planeta la casa de todos los pueblos, según el plan de Dios. ¡Desafío emocionante, para cada uno! ¡Desafío irrenunciable de la Misión!