Una Buena Noticia de Fraternidad

Los LMC hemos celebrado la Pascua en la Fundación Escuela de Solidaridad (Sierra Elvira-Granada), compartiendo esta experiencia de fraternidad. Además hemos tenido una presencia misionera en la vecina Parroquia de los Remedios del pueblo de Puerto Lope.

La Fundación es una casa abierta que desde hace más de 25 años vive en clave de acogida. En la actualidad más de 140 personas de 30 países conviven compartiendo los trabajos necesarios para el sostenimiento. Se trata de una rica diversidad de edades y situaciones personales que, en un momento de sus vidas, necesitan un hogar de paz desde el que volver a comenzar. Entre ellas destacan las madres en situación de vulnerabilidad. Y no paran de llegar peticiones de personas que necesitan este tipo de hogares.

Esta casa abierta se sostiene con donativos y la venta de los productos de sus talleres de cerámica, vidrio, velas y mermeladas. Y han ido tejiendo alianzas con otras entidades sociales como Fiare o Som Energia, de la que han obtenido financiación dentro del programa de Germinador Social para poder disponer de energía solar.

La comunidad parroquial de Puerto Lope, a pocos kilómetros, nos acogió también para las celebraciones del triduo pascual. Con ella pudimos compartir la vida, las necesidades y anhelos, de una comunidad que ve cómo desciende la participación de los jóvenes en la parroquia. Nos agradecieron mucho haber compartido la alegría de la Resurrección del Señor, que nos invita a soñar nuevos horizontes.

La Misión es la Fraternidad Universal

Hoy estamos de fiesta, es 15 de marzo, día en que nació San Daniel Comboni, en 1831. Precisamente ayer celebré con las Misioneras de Cristo Jesús la fiesta por los 79 años de su fundación. Un 14 de marzo de 1944, en Javier (Navarra), tres mujeres constituyen la primera comunidad misionera. En ese tiempo duro de posguerra en España, y Guerra Mundial fuera, Camino, Concha y Teresa sueñan con la Fraternidad Universal. Para cenar esa noche, cenan lo que tenían: patatas y huevos. La tortilla de patata es hoy un símbolo de la comunidad, y en todas sus misiones (Japón, China, Vietnam, Latinoamérica, Congo…) las hermanas saben preparar ese plato con los ingredientes a su alcance (yuca, boniato…). La fraternidad universal es descubrir nuestra identidad en la diversidad de culturas.

Cuando era jovencito, Isabel y yo (¿estábamos ya casados?), buscábamos la misión. Llamamos a la encargada de misiones de nuestra Vicaría, y nos invitó a su casa, y directamente nos metió en la cocina; era de noche, y nos sacó lo que había en la nevera, y cenamos juntos. Era Loli Gómez, Misionera de Cristo Jesús. En los meses que hablamos entonces, siempre queriendo aprender y escuchar, nos decía Loli que la misión es la Fraternidad Universal.

Con el tiempo seguimos buscando, encontramos a San Daniel Comboni y entramos en su familia como laicos, vivimos la misión en Arequipa-Perú y al regresar a España, nos volvemos a encontrar con estas misioneras, que siguen con sus puertas abiertas y la misma ilusión. Celebramos la misa con cantos en vietnamita, inglés, francés, lingala… y en el compartir después, comemos tortilla de patata.

Estamos otra vez en tiempo de crisis y guerras… Qué regalo es la vocación misionera, que te lleva a vivir la Fraternidad Universal.