Compromiso Misionero con los inmigrantes y refugiados

VIVAT International”, Organización No Gubernamental (ONG) de la cual hacen parte los misioneros combonianos, ha organizado del 19 al 23 de octubre su primer taller sobre Justicia y Paz, en Madrid (España). Los objetivos del taller han sido comenzar con una delegación de “VIVAT International” en España, fomentar el encuentro y el conocimiento de los miembros de VIVAT en España e identificar problemas relacionados con la Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC) en la sociedad española. Después de los 5 días del taller, el grupo de misioneros y misioneras se comprometió a continuar trabajando con los inmigrantes y refugiados.

 

El nombre de VIVAT deriva del latín “vivere”, cuyo significado es “que tengan vida”. Expresa el deseo profundo de que todo cuanto existe, tenga vida: que toda persona tenga vida; que toda la creación tenga vida. Evoca la oración programática de San Arnoldo Janssen, fundador de las congregaciones de las Misioneras Siervas del Espíritu Santo y los Misioneros del Verbo Divino, de la cual la Organización tiene su origen: Vivat Deus Unus et Trinus in Cordibus Nostris (“Viva Dios Uno y Trino en nuestros corazones”); es el símbolo carismático de ambas congregaciones. VIVAT es una ONG con Estatus Consultivo en el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas.

Entre los temas que trata VIVAT International están entre otros los derechos humanos, la erradicación de la pobreza, el desarrollo sostenible, el empoderamiento de la mujer, la cuestión de la cultura y paz , migración, indígenas, y refugiados.

La que en el origen fue iniciativa de dos congregaciones, hoy en día es una ONG que abarca varias Congregaciones religiosa femeninas y masculinas. En total son 12 Congregaciones Religiosas, de las cuales 9 están en España y han participado en el encuentro. Éstas son las Congregaciones que han participado en el taller organizado en Madrid: Misioneros del Verbo Divino, Misioneras Siervas del Espíritu Santo, Misioneras Combonianas, Misioneros Combonianos, Misioneros Oblatos de María Inmaculada, Misioneros Espiritanos, Adoratrices de la Sangre de Cristo, Religiosas de la Asunción y Hermanitas de la Asunción.

Después de los 5 días del taller, el grupo está dispuesto a empezar una sucursal de VIVAT International en España con sede en Madrid. Han producido el siguiente manifiesto:

«VIVAT International, ONG (Organización No Gubernamental) formada por doce congregaciones y acreditada en ECOSOC (Consejo Económico y Social) de Naciones Unidas, ha organizado un taller en Madrid, al cual hemos sido convocadas las Congregaciones Religiosas que, de diversas maneras, somos miembros. Hemos participado cuarenta religiosos/as de nueve Instituciones distintas y de dieciocho nacionalidades.

El taller ha tratado cuestiones de JPICS (Justicia Paz, Integridad de la Creación y Solidaridad) compartiendo información sobre situaciones particulares y aprendiendo cómo integrarnos en los procesos de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) para transformar la sociedad en una comunidad mundial que respeta los derechos humanos y vive fraternalmente con justicia y paz.

Nos duele la violación de los derechos humanos que ultraja la dignidad de las personas, las empuja a vivir en la pobreza, a padecer la violencia, al desarraigo y destruye la integridad de la creación. En seguimiento de Cristo, reflexionamos sobre el mensaje del Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia, para descubrir caminos que hagan posible la plenitud de vida para todos.

Reconocemos y valoramos el trabajo en red con otras organizaciones que, desde hace tiempo, nuestras congregaciones van realizando en favor de los migrantes. Como miembros de VIVAT Internacional y en coherencia con este trabajo, queremos realizar acciones conjuntas de denuncia y defensa, ante las instancias de ámbito local, nacional e internacional.

Nos comprometemos como miembros de VIVAT presentes en España a:

  • Continuar trabajando con los inmigrantes y refugiados y apoyarlos cuando sus derechos humanos son violados.
  • Realizar acciones conjuntas de defensa y denuncia de la violación de los derechos humanos de los inmigrantes y refugiados.

Para ello nos hemos dado medios, buscando una forma concreta y eficaz de organización a nivel nacional.

El Reino de Dios nos urge a trabajar por los más desfavorecidos “para que todos tengan vida y la tengan en plenitud”. (Jn. 10,10). Ponemos nuestra confianza en la acción del Espíritu que nos precede y acompaña». 


Participantes del Taller en Madrid: Misioneros del Verbo Divino; Misioneras Siervas del Espíritu Santo; Misioneros Espiritanos; Misioneras Combonianas; Misioneros Combonianos; Misioneros Oblatos de María Inmaculada; Adoratrices de la Sangre de Cristo; Hermanitas de la Asunción; Religiosas de la Asunción.

P. John Converset, comboniano, che ha hablado sobre los cambios climáticos.

Festividad de todos los Santos. 1 de noviembre de 2015

Mateo 5,1-12a 
En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles: «Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.»

CREER EN EL CIELO

En esta fiesta cristiana de «Todos los Santos», quiero decir cómo entiendo y trato de vivir algunos rasgos de mi fe en la vida eterna. Quienes conocen y siguen a Jesucristo me entenderán. Creer en el cielo es para mí resistirme a aceptar que la vida de todos y de cada uno de nosotros es solo un pequeño paréntesis entre dos inmensos vacíos. Apoyándome en Jesús, intuyo, presiento, deseo y creo que Dios está conduciendo hacia su verdadera plenitud el deseo de vida, de justicia y de paz que se encierra en la creación y en el corazón da la humanidad.

Creer en el cielo es para mí rebelarme con todas mis fuerzas a que esa inmensa mayoría de hombres, mujeres y niños, que solo han conocido en esta vida miseria, hambre, humillación y sufrimientos, quede enterrada para siempre en el olvido. Confiando en Jesús, creo en una vida donde ya no habrá pobreza ni dolor, nadie estará triste, nadie tendrá que llorar. Por fin podré ver a los que vienen en las pateras llegar a su verdadera patria.

Creer en el cielo es para mí acercarme con esperanza a tantas personas sin salud, enfermos crónicos, minusválidos físicos y psíquicos, personas hundidas en la depresión y la angustia, cansadas de vivir y de luchar. Siguiendo a Jesús, creo que un día conocerán lo que es vivir con paz y salud total. Escucharán las palabras del Padre: Entra para siempre en el gozo de tu Señor.

No me resigno a que Dios sea para siempre un «Dios oculto», del que no podamos conocer jamás su mirada, su ternura y sus abrazos. No me puedo hacer a la idea de no encontrarme nunca con Jesús. No me resigno a que tantos esfuerzos por un mundo más humano y dichoso se pierdan en el vacío. Quiero que un día los últimos sean los primeros y que las prostitutas nos precedan. Quiero conocer a los verdaderos santos de todas las religiones y todos los ateísmos, los que vivieron amando en el anonimato y sin esperar nada.

Un día podremos escuchar estas increíbles palabras que el Apocalipsis pone en boca de Dios: «Al que tenga sed, yo le daré a beber gratis de la fuente de la vida». ¡Gratis! Sin merecerlo. Así saciará Dios la sed de vida que hay en nosotros.

José Antonio Pagola

 

Dios entre los Dinkas

«¿Qué voy a hacer yo aquí? Yo llevo cuarentaitantos años allí… Yo ya tengo que vivir allí».

Sudán del Sur ha sido y es el hogar de José Javier Parladé.

En esta entrevista, de ritmo lento y repleta de autenticidad, el misionero relata su experiencia en medio de un pueblo que casi no conoce la paz.

A pesar de llevar más de cuatro décadas en el país, cada jornada es una oportunidad para el aprendizaje, para la humildad y el reconocimiento del otro. “Al principio tú llegas pensando que vas a hacer muchísimo por ellos, tú te sientes algo. Pero después te vas dando cuenta de que ellos pueden vivir perfectamente sin ti, que tampoco eres absolutamente necesario para nada. Cada vez eres más consciente de que eres tú el que los necesitas a ellos. Yo ya no sabría vivir en otro sitio”. En ese caminar junto a los sursudaneses, el P. Parladé se ha hecho consciente de que “tampoco he pensado que les voy a transmitir a Dios en el sentido religioso, porque a Dios lo tienen ellos muy dentro. Ellos creen en un Dios único, en un Dios creador. Ellos tienen muy claro que el primer hombre es Garam y la primera mujer es Abuk. Los dinkas dicen que la creación fue allí y que Dios creo también las vacas para ellos. Con ellos vas descubriendo a un Dios que ya está allí….

 

 

 

 

 

«LLAMADOS A LA MISIÓN», una propuesta de Animación Misionera de la Familia Comboniana

Como Familia Comboniana, nos sentimos llamados a trabajar en la evangelización y animación misionera de las Iglesias locales donde nos encontramos. De este compromiso, nace el proyecto «Llamados a la misión» que se está realizando en la diócesis de Granada y  que ahora os presentamos.

Sin duda, un gran trabajo como Familia Comboniana.

Campaña del Domund por los colegios y parroquias de Sevilla

LMCUn año más el mes misionero nos permite visitar algunas parroquias y colegios de Sevilla y sus pueblos para sensibilizar sobre la realidad del mundo y la Iglesia.

Este año pudimos pasar un buen rato con la parroquia de El Coronil donde representantes de los varios grupos de la parroquia se reunieron en la tarde del sábado para compartir un rato en torno a las misiones. Fue un momento bonito donde pudimos acercar la realidad de Mozambique y conversar sobre las misiones y la perspectiva laical de la misma.

La tarde la concluimos con la misa de jóvenes donde coincidimos con el grupo de confirmación que comenzaba ese día. ¿Quién sabe? igual nos volvemos a encontrar durante el año para trabajar con este grupo de confirmación.

LMCPor otro lado también hemos tenido la oportunidad de compartir esta campaña del Domund con el Instituto de secundaria Martínez Montañez donde durante dos días hemos ido pasado por distintas clases de secundaria y bachillerato. Un rato para sensibilizar a los jóvenes de cómo está el mundo, de por qué funcionan las cosas de un manera muy injusta y de la necesidad de dar un paso al frente para cambiarlo.

Otro día compartimos la mañana con alumnos de primaria y secundaria del colegio marista de Sanlúcar la Mayor. Dar a entender la plenitud de la campaña del Domund que además del recoger fondos nos ayuda a recordar a los muchos hermanos nuestros que viven alrededor del mundo, la forma en la que lo hacen y celebran su fe. Presentar la realidad de las comunidades cristianas nuevas que van naciendo en los países del Sur y la necesidad de rezar los unos por los otros y acordarnos de los misioneros durante todo el año.

LMCEntender que los misioneros no son los que parten sino los que son enviados. El Señor llama y la escucha en comunidad hace que algunos den un paso al frente para salir, en nombre de la comunidad, a anunciar la Buena Nueva, a llevar la misericordia de Dios por todos los rincones del mundo. Por eso esta comunidad que envía también es misionera en la medida que apoya, reza y sostiene a los misioneros, misioneras y las comunidades donde ellos y ellas sirven.

Que el Señor siga llamando a religiosos, religiosas, sacerdotes y laicos a la misión. Hoy como antes siguen siendo necesarias las personas que salgan y se acerquen a los hermanos, escuchen, camine a su lado, abracen y compartan su vida.

Maricarmen y Alberto LMC