FELIZ Y ACOGEDORA NAVIDAD

felicitacion navidad 2014

 

 Acogeré  a quienes vienen del mar o  saltan la valla 

jugándose la vida en el intento.

Perdidos, heridos, golpeados, ante la indiferencia globalizada

de quienes juegan al golf impasibles, inhumanos…

 

 Antes quienes legislan o acatan  leyes  

que pretenden  hacernos nuevos esclavos.

 

Acogeré Con abrazos y rebeldía cómplice

a quienes llegan  con mirada perdida,

pero con brújula en su corazón insomne

y se mantienen erguidos, pese a tanto …

Una a una acariciaré sus cicatrices

y su dolor y mi memoria será infinita

para quienes nunca regresarán

engullidos en las aguas o muertos a palos, mientras en la distancia

quedan los brazos vacíos de tanto esperar.

Acogeré a quienes llegan y portan sueños

de un mundo sin fronteras, como nosotras  a este lado…

para que sólo haya un lado.

Y nuestro abrazo será  cómplice

 y más poderoso que las alambradas

porque al grito de “Bossa” 

las desmantelaremos  para siempre….

 

Pepa, Maite, Carre

Domingo 4 Adviento (B). 21 de diciembre de 2014

Lucas 1,26-38 

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le podrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.» Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?»
El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.» María contestó: «Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y la dejó el ángel.

UN ANUNCIO SORPRENDENTE

Lucas narra el anuncio del nacimiento de Jesús en estrecho paralelismo con el del Bautista. El contraste entre ambas escenas es tan sorprendente que nos permite entrever con luces nuevas el Misterio del Dios encarnado en Jesús. El anuncio del nacimiento del Bautista sucede en «Jerusalén», la grandiosa capital de Israel, centro político y religioso del pueblo judío.

El nacimiento de Jesús se anuncia en un pueblo desconocido de las montañas de Galilea. Una aldea sin relieve alguno, llamada «Nazaret», de donde nadie espera que pueda salir nada bueno. Años más tarde, estos pueblos humildes acogerán el mensaje de Jesús anunciando la bondad de Dios. Jerusalén por el contrario lo rechazará. Casi siempre, son los pequeños e insignificantes los que mejor entienden y acogen al Dios encarnado en Jesús.

El anuncio del nacimiento del Bautista tiene lugar en el espacio sagrado del «templo». El de Jesús en una casa pobre de una «aldea». Jesús se hará presente allí donde las gentes viven, trabajan, gozan y sufren. Vive entre ellos aliviando el sufrimiento y ofreciendo el perdón del Padre. Dios se ha hecho carne, no para permanecer en los templos, sino para «poner su morada entre los hombres» y compartir nuestra vida.

El anuncio del nacimiento del Bautista lo escucha un «varón» venerable, el sacerdote Zacarías, durante una solemne celebración ritual. El de Jesús se le hace a María, una «joven» de unos doce años. No se indica dónde está ni qué está haciendo. ¿A quién puede interesar el trabajo de una mujer? Sin embargo, Jesús, el Hijo de Dios encarnado, mirará a las mujeres de manera diferente, defenderá su dignidad y las acogerá entre sus discípulos.

Por último, del Bautista se anuncia que nacerá de Zacarías e Isabel, una pareja estéril, bendecida por Dios. De Jesús se dice algo absolutamente nuevo. El Mesías nacerá de María, una joven virgen. El Espíritu de Dios estará en el origen de su aparición en el mundo. Por eso, «será llamado Hijo de Dios». El Salvador del mundo no nace como fruto del amor de unos esposos que se quieren mutuamente. Nace como fruto del Amor de Dios a toda la humanidad. Jesús no es un regalo que nos hacen María y José. Es un regalo que nos hace Dios.

José Antonio Pagola

Día de oración y sensibilización contra la Trata de Personas

El objetivo primordial del primer Día Internacional de Oración y Sensibilización contra la Trata de Personas, el 8 de Febrero de 2015, que está apoyado personalmente por el Papa Francisco, es sensibilizar a la gente sobre uno de los peores ejemplos de esclavitud en el siglo 21. Todos estamos invitados a unirnos en oración. Hoy son víctimas de la trata alrededor de 21 millones de personas, a menudo muy pobres y vulnerables.

 El Pontificio Consejo para la Pastoral de los Migrantes e Itinerantes ha anunciado  el lanzamiento de un Día 

Internacional de Oración y Sensibilización contra la trata de personas, marcado para el próximo 8 de febrero del 2015.

Respondiendo a los continuos llamado hechos por el Papa para combatir el flagelo del tráfico humano, el Pontificio Consejo para la Pastoral para los Emigrantes e Itinerantes, el Consejo Pontificio para Justicia y Paz y la Unión Internacional de Superiores Generales (UISG y USG) promoverá un «Día Internacional de Oración y Sensibilización contra el Tráfico Humano».

El primer Día Internacional se celebra en todas las diócesis y parroquias en el mundo, en los grupos y escuelas el 8 de febrero de 2015, el día de la Fiesta de Josephine Bakhita, una esclava sudanesa, liberada, que se convirtió en una monja Canosiana, y fue declarada santa en el año 2000.

 Tráfico Humano

De acuerdo a datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Crimen (UNODC), alrededor de 21 millones de personas, a menudo muy pobres y vulnerables, son víctimas de la trata con fines de explotación sexual, trabajo forzado y mendicidad, remoción ilegal de órganos, servidumbre doméstica y matrimonios forzados, adopciones ilegales y otras formas de explotación. Cada año, alrededor de 2,5 millones de personas son víctimas de la trata y la esclavitud: el 60% son mujeres y niños. A menudo sufren abusos y violencia indescriptible. Por otro lado, para los traficantes y proxenetas, esta es una de las actividades ilegales más lucrativas en el mundo, generando un total de $ 32 mil millones al año. Es el tercer «negocio» más rentable después de las drogas y el tráfico de armas.

III Domingo de Adviento (B). 14 de diciembre de 2014

Juan 1,6-8.19-28

Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz.
Y éste fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan, a que le preguntaran: «¿Tú quién eres?» Él confesó sin reservas: «Yo no soy el Mesías.» Le preguntaron: «¿Entonces, qué? ¿Eres tú Elías?» El dijo: «No lo soy.» «¿Eres tú el Profeta?» Respondió: «No.» Y le dijeron: «¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado, ¿qué dices de ti mismo?» Él contestó: «Yo soy al voz que grita en el desierto: «Allanad el camino del Señor», como dijo el profeta Isaías.» Entre los enviados había fariseos y le preguntaron: «Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?» Juan les respondió: «Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia.»
Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando.

 ALLANAR EL CAMINO HACIA JESÚS

«Entre vosotros hay uno que no conocéis». Estas palabras las pronuncia el Bautista refiriéndose a Jesús, que se mueve ya entre quienes se acercan al Jordán a bautizarse, aunque todavía no se ha manifestado. Precisamente toda su preocupación es «allanar el camino» para que aquella gente pueda creer en él. Así presentaban las primeras generaciones cristianas la figura del Bautista.

Pero las palabras del Bautista están redactadas de tal forma que, leídas hoy por los que nos decimos cristianos, provocan en nosotros preguntas inquietantes. Jesús está en medio de nosotros, pero ¿lo conocemos de verdad?, ¿comulgamos con él?, ¿le seguimos de cerca?

Es cierto que en la Iglesia estamos siempre hablando de Jesús. En teoría nada hay más importante para nosotros. Pero luego se nos ve girar tanto sobre nuestras ideas, proyectos y actividades que, no pocas veces, Jesús queda en un segundo plano. Somos nosotros mismos quienes, sin darnos cuenta, lo «ocultamos» con nuestro protagonismo.

Tal vez, la mayor desgracia del cristianismo es que haya tantos hombres y mujeres que se dicen «cristianos», en cuyo corazón Jesús está ausente. No lo conocen. No vibran con él. No los atrae ni seduce. Jesús es una figura inerte y apagada. Está mudo. No les dice nada especial que aliente sus vidas. Su existencia no está marcada por Jesús.

Esta Iglesia necesita urgentemente «testigos» de Jesús, creyentes que se parezcan más a él, cristianos que, con su manera de ser y de vivir, faciliten el camino para creer en Cristo. Necesitamos testigos que hablen de Dios como hablaba él, que comuniquen su mensaje de compasión como lo hacía él, que contagien confianza en el Padre como él.

¿De qué sirven nuestras catequesis y predicaciones si no conducen a conocer, amar y seguir con más fe y más gozo a Jesucristo? ¿En qué quedan nuestras eucaristías si no ayudan a comulgar de manera más viva con Jesús, con su proyecto y con su entrega crucificada a todos. En la Iglesia nadie es «la Luz», pero todos podemos irradiarla con nuestra vida. Nadie es «la Palabra de Dios», pero todos podemos ser una voz que invita y alienta a centrar el cristianismo en Jesucristo.

José Antonio Pagola

 

África necesita medidas de adaptación en el acuerdo climático

Hasta el 12 de diciembre, se celebra en Perú una nueva Conferencia sobre Cambio Climático de Naciones Unidas como parte del camino preparatorio hacia el encuentro de 2015 en París. Entonces, la comunidad internacional deberá adoptar un nuevo compromiso vinculante que sustituya el protocolo de Kioto a partir de 2020.
El encuentro de Lima se produce en un momento de moderado optimismo después de que Estados Unidos, China y Europa, hayan anunciado compromisos para reducir sus emisiones más rápidamente de lo que habían dicho anteriormente.
Sin embargo, el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos en el Cambio Climático de la ONU ha constatado la necesidad de una acción urgente para evitar daños e irreversibles. El documento, que señala a la acción humana como elemento inequívoco en el cambio climático, afirma que es indispensable limitar el aumento de la temperatura a dos grados centígrados para 2100, lo que supondrá hacer recortes de emisiones sustanciales y sostenidos durante las próximas décadas. El informe habla de reducciones de entre el 40 y el 70% hasta mediados de siglo y lograr acercarse a un valor próximo a cero a finales de siglo.
En este contexto de subidas de temperaturas garantizadas, el Grupo Africano en la Conferencia sobre el Cambio Climático insiste en los riesgos que supone para el continente esta subida de dos grados centígrados, un escenario de mínimos que se considera inevitable.
“El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático ha demostrado que el calentamiento de dos grados centígrados significa que se necesitan medidas sustanciales de adaptación en África si queremos garantizar la seguridad alimentaria y favorecer un desarrollo sostenible”, dijo Xolisa Ngwadla, principal negociador africano en el nuevo acuerdo legal.
Por ese motivo, el papel del grupo africano, –que no deja de recordar que el continente solo contribuye a un 3% de las emisiones que generan el cambio climático, aunque sufra sus mayores consecuencias–, se centra en que el acuerdo contemple, –además de la reducción de las emisiones–, la transferencia de recursos, financieros y tecnológicos, para que puedan adaptarse los lugares que sufren los mayores efectos del cambio climático.
“Las recientes promesas del Fondo Verde para el Clima son un pequeño primer paso, pero la financiación de 2.400 millones de dólares anuales no se acercan a la necesidad real. Está muy lejos de los 100.000 millones de dólares prometidos para 2020.”, dijo Seyni Nafo, portavoz del Grupo Africano.

 

fuente: Mundo Negro Digital