Campo de Trabajo Combojoven. Agosto 2018

El grupo Combojoven organizado por la Familia Comboniana ha compartido una semana en la Fundación Escuela de Solidaridad (FES).
Si te quieres sumar al grupo Combojoven (a partir de 17/18 años en adelante) empezamos el nuevo curso el fin de semana 13-14 de octubre de 2018 en Madrid!!
Para participar o pedir más información escríbenos a: combojovenes@hotmail.com (Hna. Marisela / P. Daniel Villaverde).

Os dejamos con un video de la experiencia del campo de trabajo y  el testimonio de Íñigo, uno de los jóvenes que han participado en él. Gracias a todos/as por vuestra ilusión y entrega. Nos vemos el curso próximo.

 

Andecha

Al día siguiente de volver del campo de trabajo de Combojoven en Fundación Escuela de Solidaridad (FES), Sierra Elvira-Granada, me puse a leer textos que tenía pendientes. Uno de ellos era el publicado por L. Boff el mes pasado en su blog, una entrada titulada Está confuso pero yo sueño (en la entrada original Está confuso mas eu sonho). La escribía en relación a la situación sociopolítica que vive Brasil, su tierra. Pero nos vale para cualquier ámbito. Al final rescataba las palabras de Zé Vicente de Crateús, “Sonho que se sonha só pode ser pura ilusão, mas sonho que se sonha junto é sinal de solução. Então vamos sonhar companheiros e companheiras, sonhar ligeiro, sonhar em mutirão”. Me puse a buscar el significado de mutirão, y encontré una palabra astur que recoge el mismo concepto, andecha. De tal manera que estas palabras se pueden traducir como: «Sueño que se sueña solo, puede ser pura ilusión. Pero el sueño que se sueña juntos es señal de solución. Vamos, compañeros y compañeras, a soñar ligero, soñar en andecha«.

“Desde el punto de vista jurídico, se puede definir la andecha como <<la ayuda recíproca, voluntaria y gratuita que se prestan los vecinos de un pueblo o pueblos limítrofes para hacer frente a determinados trabajos que son acuciantes, resultan muy laboriosos o exceden las posibilidades de la familia campesina, a cuyo fin la casa convoca o ‘llama a andecha’ a las casas vecinas para que envíen, según sus posibilidades, uno o más representantes>>.”  Ése espíritu es el que precisamente se respira en FES: Andecha.

Un año más he tenido la oportunidad de participar de la vida en la Fundación Escuela de Solidaridad durante una semana. Es una vida diferente, algo que se mueve en otro plano, ese plano de los sueños imposibles y las utopías inalcanzables. Mucho podría escribir sobre lo aprendido esta semana, otro tanto sobre la historia de Ignacio (fundador de este proyecto) siempre tan ejemplificante, debería tirar de diccionario y metáforas para acercarme a intentar explicar los valores que desprende ese pequeño lugar a pocos kilómetros de Granada. En cualquier caso las palabras nunca llegarían a cubrir todo esos sentimientos, dejo aquí la invitación a ser partícipes de este proyecto. Hoy quiero centrarme en la andecha, aprovechando esa ilusión que despierta el descubrir una palabra que es capaz de poner en tinta las ideas desperdigadas en la mente. Es verdad que la andecha no difiere de la fraternidad y la solidaridad, en el fondo son conceptos sinónimos. Pero mientras que éstos son conceptos abstractos, de ese mundo de las ideas, la andecha tiene la fuerza de la materialidad, de aterrizar en la realidad conceptos tan complejos como son solidaridad y fraternidad. Aunque siguiendo la filosofía platoniana, el concepto material no deje de ser limitado por ser simplemente una sombra del concepto ideal.

Durante toda su trayectoria FES ha acogido bajo su techo a cientos de personas, solas o en familia, en situación de exclusión y olvido. Ese sueño se ha ido construyendo en comunidad, con el trabajo de todos los acogidos, quienes pasan varios meses o años hasta que pueden encontrar una oportunidad de independencia, y quienes pasan varios días de forma voluntaria. Con el trabajo de todos los que ceden parte de sus ganancias y materiales para su sostenimiento. Con el trabajo de Ignacio y Dora para sacar adelante proyectos y mantener unida la familia de Sierra Elvira. FES se ha soñado en andecha.

Muy interesante es también el hecho de que “la andecha se ajusta al esquema de la reciprocidad equilibrada y solo funciona en un contexto de igualdad socioeconómica”. Si queremos alcanzar ese contexto de igualdad socioeconómica, es decir, un mundo de justicia y paz, debemos inevitablemente cambiar nuestro modo de vida. De otro modo nos viciaremos en la ayuda caritativa, y el sueño de la andecha, ayuda solidaria, quedará lejos. Si queremos soñar en común, no solo debemos soñar con los que tenemos al lado. Como dice Galeano, siempre hay que tener un ojo en el microscopio y otro en el telescopio. Estando en un sistema global, debemos soñar con todos los habitantes de la Tierra. Y como nos recordaría San Francisco, ese sueño debería abarcar a todos los seres con los que nos une la hermandad de la Vida, el hermano sol y la hermana luna, el hermano pájaro y la hermana planta. Si queremos este sueño común donde todos entremos debemos replantearnos desde los cimientos muchas cuestiones ¿Qué estamos dispuestos a dar (y recibir)? ¿Qué estamos dispuestos a sacrificar? ¿Qué estamos dispuestos a aceptar y rechazar? ¿Qué sueño queremos perseguir? No hay soluciones milagrosas que permitan un nivel de vida similar al español para todos los habitantes de este Planeta. El “sueño americano” ha resultado ser una pesadilla. El sueño de Jesús de Nazaret, de San Francisco de Asís, de Mandela o de Martin Luther King, parece ser difícil de aceptar. La pregunta que nos lanza Mujica es reveladora, ¿Hasta dónde llega nuestra fraternidad?.

Íñigo Vitón García

 

Programa Iglesia en Misión: Laicado Misionero

Compartimos el podcast del programa de radio «Iglesia en misión» emitido ayer sábado en  Radio María. En  él conoceremos más de cerca el trabajo de la Coordinadora de Asociaciones de Laicos Misioneros (CALM) y tendremos la oportunidad de  escuchar varios testimonios de laicos misioneros. Entre ellos, una entrevista a  Xoan Carlos Sánchez, LMC español en Brasil  y el testimonio misionero de la LMC española de Carmen Aranda.

Gracias a todos/as por vuestra entrega y servicio.

Semana Española de Misionología: «Misión y Redes»

Del 2 al 5 de julio se ha celebrado en Burgos  la 71 Semana  Española de Misionología  bajo  el título «MISIÓN Y REDES».

Han sido unos días  intensos en los que se ha reflexionado sobre la necesidad de formarse bien para llevar la belleza del Evangelio al mundo digital.  Las redes sociales y el mundo digital ha creado nuevas formas de pensar, estructuras de mentes diferentes.  Por ello, la Iglesia tiene que aprender a comunicar en estos códigos, y cambiar las forma de producir la información.

A lo largo de la semana participaron numerosas personalidades del mundo que trabajan en el mundo de la comunicación, además del testimonio de varios testimonios misioneros que explicaron cómo establecen comunicación misionera a través de las redes sociales.

Como no podía ser de otra manera,  la Semana Española de Misionología, ha predicado con el ejemplo: por primera vez, todas las ponencias y mesas redondas se han retrasmitido por streaming, y se han contado en directo en las redes sociales. Se ha llegado cerca de los 6 millones de impresiones en Twitter, y se han multiplicado por cinco las visitas en el perfil de Facebook.

Para ver las fotografías de la Semana de Misionología de Burgos: https://www.flickr.com/photos/130054684@N03/albums/72157698627018725

Para ver todas las ponencias y mesas redonda: https://www.youtube.com/watch?v=gCM5sZrh5rc&feature=youtu.be.

 

 

La Vida por la Amazonía (I)

“…Pienso en nuestros mártires, en los mártires de nuestros días, los hombres, las mujeres, los niños que son perseguidos, odiados, expulsados de sus hogares, torturados, masacrados. Y esto no es una cosa del pasado: esto sucede hoy. Nuestros mártires, que terminan sus vidas bajo la autoridad corrupta de gente que odia a Jesucristo. Nos hará bien pensar en nuestros mártires”. (Papa Francisco 6-02-2015)

Los territorios Pan-amazónicos están regados con sangre de mártires. Mujeres y hombres que dieron su vida para que la utopía del Reino se encarne entre nosotros. Enmarcada en el compromiso por la defensa de la vida  y el servicio a los pueblos de la Pan-Amazonía en  defensa de sus sabidurías ancestrales y de sus territorios,  la REPAM (Red Eclesial Panamazónica) presenta una serie de videos que procuran acercarnos a las acciones, el pensamiento y el espíritu que animaba sus vidas y que de alguna manera explican su martirio. En un contexto de marginación, desprecio por la vida de los indígenas y de explotación inmisericorde de los recursos naturales, las y los mártires panamazónicos anunciaban a un Dios fraterno, promovían la justicia y buscaban una vida en plenitud para estos pueblos.

La voz de los profetas sigue resonando aún en el silencio de las selvas, la valentía de los pastores ha enfrentado y sigue enfrentando los intereses privados, y la sangre de los mártires ha bañado y sigue bañando la tierra y los ríos de la Amazonía. Con el papa Francisco afirmamos que “la Iglesia no está en la Amazonía como aquellos que tienen las maletas listas para partir después de haberla explotado. Desde el inicio, la Iglesia está presente en la Amazonía con los misioneros, congregaciones religiosas, sacerdotes, laicos y obispos, y ella continúa presente, y es determinante para el futuro de aquella región”. Hoy la Iglesia de la Amazonía es “una Iglesia pobre para los pobres” (EG -Evangelii Gaudium- no. 198).

La sangre de los mártires, y la presencia de la iglesia, sigue inspirando y comprometiendo a quienes trabajan en la promoción integral de las poblaciones amazónicas, para que ellas sean sujetos de transformación en la sociedad y en la Iglesia. La vida de los mártires nos ayuda a amar las culturas, tradiciones, costumbres, creencias, organizaciones y ritmos de la gente de la Amazonía; acompañando los procesos de liberación de las poblaciones amazónicas, signo del Reino de Dios.

La vida de los mártires amazónicos nos convoca también a unir esfuerzos y trabajar para incidir en políticas públicas de carácter local, nacional e internacional a favor de los que viven en la pan-amazonia y de sus diversos desafíos. Esta serie audiovisual nos facilita una lectura de la vida de los mártires y su contexto, una reflexión sobre la realidad de este bioma (sistema vivo), con el fin de buscar, junto a nuestras comunidades y pueblos, soluciones que dignifiquen sus vidas.

Estos reportajes intentan ser una ayuda a la conversión ecológica a la que nos convoca el Papa Francisco en su encíclica Laudato Si: “Una mirada distinta, un pensamiento, una política, un programa educativo, un estilo de vida y una espiritualidad que conformen una resistencia ante el avance del paradigma tecnocrático. De otro modo, aún las mejores iniciativas ecologistas pueden terminar encerradas en la misma lógica globalizada.”

 

El primer capítulo de la serie «La Vida por la Amazonía» nos cuenta, a través de quienes lo conocieron y siguen su ejemplo de lucha y entreha, la vida y martirio de mons. Alejandro Labaka.