LMC España

Laicos Misioneros Combonianos y ONGD AMANI

Familia Comboniana en el Camino de Santiago

Os compartimos una pequeña reflexión en torno a la experiencia comunitaria que como Familia comboniana se está teniendo en el camino de Santiago.  Tanto la acogida a los peregrinos como la posibilidad de mostrar la dimensión misionera de nuestra fe está siendo toda una riqueza.

20160712_111229  “…Llama la atención como la Eucaristía está teñida del camino. Las homilías o las introducciones a la misma, siempre nos hacen referencia a todo camino. Al de Santiago, al de nuestra vida… Experimentar en este camino físico cómo debería ser nuestro camino vital: con poco equipaje. Cuanta más sea la carga que llevemos, más difícil sera avanzar, más tardaremos en llegar a donde quiera que vallamos. Las mochilas del peregrino tiene que ser ligeras. Y si comenzó el camino muy cargado, se irá dando cuenta de las cosas superfluas que ha de ir dejando atrás, quedarse con lo esencial, desprenderse. Y así es el camino de nuestra vida. O así debería de ser, porque la realidad nos dice que estamos haciendo lo contrario. Acumulamos y acumulamos peso y más carga sobre nuestras espaldas, sobre nuestros hombros, haciéndose el camino de la vida más y más pesado cada día. Y nos resistimos a desnudarnos de todo lo que nos estorba para ser felices, porque seguramente es eso lo que no nos deja ver el camino con claridad.

Nos parecería ridículo ver a un peregrino por estos parajes con unas anteojeras, con gafas de sol, con las orejas tapadas por música, con una gran mochila cargada de cosas a todas luces innecesarias. No disfrutarían del camino, de la naturaleza tan exuberante y verde que nos ofrece esta tierra. Ni del canto de los pájaros, ni el poder hablar y relacionarse con otros caminantes. ¡Que anormalidad!  Y sin embargo vemos normal andar por la vida cargados, doblados por el peso, no de la existencia, sino de nuestras posesiones más preciadas; esas que no nos acompañarán como no lo han hecho a lo largo de la historia del hombre, al final de nuestro camino vital. Posesiones que no nos dejan disfrutar de la vida a todo color, de la sinfonía continua del camino y de las personas que se agregan a nuestra vida, pasan por ella o las vamos perdiendo de vista poco a poco. O de golpe. Y es, en este último caso, cuando reflexionamos y caemos en la cuenta de que estamos muy cargados en la vida. De que perdemos el tiempo en escuchar nuestra propia música, viendo la vida a través de nuestras gafas, no más allá de lo que nos permiten nuestras orejeras. De que estamos encerrados en nosotros mismos y en los problemas que nos creamos también nosotros.

IMG-20160711-WA0002 La parroquia está a tope de gente. Muchos jóvenes que vienen de otras parroquias de España, de movimientos cristianos, sacerdotes que les acompañan, monitores, religiosos en bicicleta o religiosas caminando con sus bastones o palos. Tanta diversidad de gente y tanta gente diversa, que uno, ni dos ni los cinco que estamos por aquí podemos poner en pie. Nos llama la atención la mucha devoción y piedad de tantos y tantos jóvenes, de otras tantas personas no tan jóvenes. ¿Es solo una semilla  que se planta en este camino? ¿Caída al borde del camino o entre zarzales? ¿O caída en buena tierra, que dará mucho fruto? Pedimos a Dios Padre para que la Palabra ofrecida en estas palabras caigan, como la semilla,  aunque sea al borde del camino. Al menos servirá para alimentar a los pájaros, de esos que no tienen que preocuparse por la comida ni por el vestir. Y las que Él considere necesario o prudente, caigan en tierra buena o menos buena.

 Y después de la Eucaristía volvemos a casa. Y a esperar otro nuevo día, que nos traerá nuevas personas, con sus cargas, con sus vidas; a las que esperamos “aliviar” de alguna manera. O que ellos nos iluminen a nosotros. Es cuestión de irnos pasando la luz y la sal. De compartir lo que de poco tenemos para llegar al final de nuestro camino».

Juan Eugenio Escobar. LMC

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Primera semana en Etiopía

CLM-Community-in-Awassa2-768x539Ya llevamos una semana en Etiopía y parece que fue ayer cuando tomábamos el vuelo.

De momento ha sido una semana de bienvenidas y para comenzar a conocer.

Un primer día en Addis Ababa donde conocer la casa provincial, encontrarnos con el P Julio Ocaña con el que compartimos nuestro tiempo de preparación en comunidad cuando salíamos a Mozambique. Lo recordábamos como unos momentos muy especiales donde nosotros partíamos por primera vez a África y él también se preparaba de cara a la misión. Ahora tras casi 18 años nos volvemos a encontrar, en Etiopía, cada uno de nosotros con un poco más de historia.

También un momento especial para saludar el P Juan Núñez. Tras muchos años. Cuando le conocimos él era provincial de España y nosotros comenzábamos como LMC. Hasta ahí los viejos conocidos, a partir de ese momento muchos otros combonianos de la provincia que nos han acogido con mucho cariño.

Nuestro viaje a Awassa fue muy bueno, con parada en un precioso lugar junto a uno de los grandes lagos de la zona. Siempre es bueno viajar en coche pues te da una perspectiva del estado del país, sus carreteras, pueblos, cultivos. Inevitable comparar con nuestra experiencia en Mozambique o en otros países. Descubrir tantos campos arados con bueyes o la infinidad de burros que tiran de las carretas con las que muchos transportan el agua, las patatas y demás.

Por fin llegar a Awassa, capital de los estados del Sur. Conocer al P Mansueto, superior de la casa, que nos acoge muy bien, atento a las distintas necesidades, y el resto de la comunidad. Ésta es casa de paso para las diferentes comunidades del sur, así que de vez en cuando llega algún misionero para hacer compras, arreglar el coche o recoger correo.

Y cómo no, por fin encontrarnos con nuestra querida comunidad LMC. Mark fue el primero en llegar a casa de los combonianos al saber de nuestra llegada y sin deshacer maletas fuimos a saludar al resto de la comunidad (a poco más de 5 minutos de la casa). Allá nos encontramos con Maggie y sus tres hijos, Emebet, Isayas y Teibe, así como con Magda y Madzia. También con un bonito cartel de bienvenida que habían hecho los pequeños de la casa y una buena cena donde ir entablando conversación.

Es lo bonito de la internacionalidad, donde canadienses, polacas y españoles compartimos y nos encontramos como miembros de la misma familia.

Cada día vamos teniendo una actividad diferente. Cada miembro de la comunidad nos va acompañando y mostrando los lugares y actividades donde están empeñados y sacan tiempo para ir mostrándonos la ciudad y sus diferentes lugares (pero esto lo dejaremos para la siguiente entrada).

Siempre atentos a nosotros, con un nuevo plan cada día, y algo nuevo por descubrir en cada momento.

Una experiencia que como familia agradecemos y esperamos sacar el máximo provecho.

Un saludo a todos.

Tiempo de cambios

nuevas-LMC-MongoumbaEl día 13 de mayo, día de la Virgen de Fátima, comenzaron los cambios en la Comunidad Apostólica de Mongoumba, con la salida del P Maurice para Roma, donde tomará parte en la formación para convertirse en formador de los jóvenes que quieren ser, ellos también, misioneros Combonianos. Que María interceda por él para adaptarse bien a su nueva comunidad, donde pasará este periodo de formación, y para que dé un buen testimonio de fe y amor a todos los que se crucen en su camino.

El día 23 tuvimos la alegría de recibir Ana, joven LMC polaca, de llega de Kinshasa, donde ha estado aprendiendo francés. Pedimos al Señor de la mies que nos ayude en este tiempo de integración para Anna a ser un ejemplo de amor, alegría y también de compasión y servicio a este pueblo al que fuimos enviadas.

Ayer fue el turno de llegar desde París, donde estuvo aprendiendo francés el P. Fernando, de México. En estos primeros meses de su estancia en Centroáfrica la comunidad de Mongoumba apostólica crecerá, será allí donde el P Fernando aprenderá el Sango. Donde irá después no se sabe…

M-Augusta-MongoumbaEl mes de julio será de nuevo tiempo de cambio con la salida de Elia. ¡La misión se quedará sin una piedra muy fuerte… de yeso! ¿Volverá algún día? Eso ¡sólo Dios lo sabe! Por ahora, no podemos más que agradecer desdeya, todo el bien que hizo a este pueblo y a esta comunidad. Que el Señor le acompañe siempre.

Un fuerte abrazo a todos los LMC y en especial a todos los que han celebrado sus cumpleaños.

Maria Augusta y Elia.

LMC RC

 

Bibliotecas Itinerantes Rurales

PeruUn año más se ha iniciado el proyecto de las Bibliotecas itinerantes rurales en el Distrito del Carmen, en Perú.

A fines del año 2008, con algunos libros de la biblioteca del Centro Cultural Afroperuano San Daniel Comboni nuestra compañera Imma Monzón (LMC) inició una experiencia piloto de bibliotecas itinerantes (BI) en dos centros poblados del distrito del Carmen (San Luis y el Guayabo). A partir de Enero del 2010 con la colaboración de Cedili (Centro de Documentación e Información de Literatura Infantil) y Amani aumentaron a 17 centros poblados y en la actualidad son ya 20 las Bibliotecas itinerantes.

El Centro Cultural Afroperuano San Daniel Comboni de El Carmen es una asociación sin fines de lucro, que trabaja por preservar y difundir la cultura afroperuana. Su misión es revalorar la identidad y la cultura afroperuana a través de la educación, la investigación, el arte, la difusión y la creación de oportunidades que contribuyan a mejorar los niveles de vida de la población carmelitana.

Amani PeruEl objetivo general del proyecto de las bibliotecas es Fomentar y crear el hábito de lectura, de aprender y de utilizar las bibliotecas como un espacio para desarrollar sus capacidades, habilidades, destrezas de cada niño y niña y así puedan lograr crecer integralmente en sus aprendizajes.

Lo que hemos podido observar en nuestras actividades diarias es que los niños y niñas no tienen contacto con los libros, en las escuelas el acceso a los libros y bibliotecas es limitado, leen mal, no entienden lo que pueden leer y en consecuencias rechazan realizar esta actividad, que la ven como una obligación y una tarea académica . No como algo lúdico que puedan disfrutar y realizar para afrontar los problemas que se le presentan en su vida diaria” (Flor Elia Ipaneque, responsable del proyecto).

Para ello son necesarias y fundamentales las bibliotecas itinerantes, pues a través de ellas se promueve La lectura como una herramienta imprescindible para la formación a lo largo de toda la vida de una persona, el fomento de la lectura repercutirá en el aprendizaje de todas las áreas y en el desarrollo de las capacidades, lo que implicará que sean competentes, reflexivos y críticos a la hora de analizar y resolver cualquier tipo de texto , problemas y/o situación en una sociedad que constantemente está cambiando.

AmaniA finales de abril tuvieron lugar unas jornadas de capacitación para las mamás responsables de cada una de las Bibliotecas Itinerantes (BI) donde se programó también el trabajo que van a realizar a lo largo del curso, y se les hizo entrega del material que van a utilizar en este 2016.

Desde aquí las animamos a continuar con una labor tan bonita y necesaria.

Si quieres colaborar con este proyecto, puedes hacer llegar tu donativo a través de la cuenta de Amani Laicos por el Sur, ES37 2100 1737 7702 0004 0367 indicando Proyecto Bibliotecas

Amani, Laicos Combonianos por el Sur