Encontrar a Dios en la creación

Imagen relacionadaEn estos días hemos tenido noticia de que la Alianza Católica por el Clima, una organización confesional norteamericana para el cuidado de la creación, ha preparado un soporte para orar semanalmente, en perspectiva ecológica, las lecturas del domingo durante este mes de septiembre, mes que considera como de la creación al estar inserto entre el 1 de septiembre, Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, y el 4 de octubre, festividad de san Francisco de Asís. Invitamos a los lectores a conocer la página web de la organización, ya que proporciona múltiples recursos y material para campañas de sensibilización y acción.

Y aunque comenzamos con retraso, ofrecemos aquí la traducción del guión correspondiente a las lecturas del pasado domingo, por si alguien todavía puede aprovecharlos para su oración personal o de grupo. En sucesivas entregas iremos traduciendo el resto de materiales.

Encontrar a Dios en la naturaleza

Domingo 3 de septiembre de 2017. Semana primera. El amor ilimitado de Dios

Acción de gracias

Monitor.
Queridos amigos, nos hemos reunido hoy para dar gracias a Dios por el regalo de la creación y la belleza de la familia humana. Alabamos a Jesús por su sacrificio de amor, y por la oportunidad de celebrar este sacrificio juntos cada semana en la Eucaristía.

Motivación

Monitor.
Al reflexionar sobre las lecturas de la misa de hoy, buscamos comprenderlas desde la perspectiva de la creación de Dios. Invocamos al espíritu para que llene nuestros corazones y nos ayude a escuchar la voz de Dios en estas palabras.
(Momento de reflexión en silencio)

Lectura reflexiva

Lector 1. (Sal 62,2)
Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.
Monitor.
Dios nos ama de forma ilimitada y profunda. Estamos hechos para el amor de Dios, tenemos necesidad de él con la misma intensidad qué tenemos necesidad del agua.
Dios creó el mundo natural a partir de su inmenso amor, como un regalo para nosotros. El agua es un símbolo del amor de Dios: puro, perfecto y mantenedor de la vida.
Lector 2. (Rom 12, 2)
No os amoldéis a este mundo, sino transformaos por la renovación de la mente, para que sepáis discernir cuál es la voluntad de Dios, que es lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto.
Monitor.
Vivimos en una época en la que hacemos mal uso del regalo de la creación de Dios a partir de nuestro orgullo e indiferencia. El aumento de las temperaturas está dejando la tierra reseca y sin vida. Las plantas se marchitan y las personas sufren.
Es uno de los muchos modos en que la falta de preocupación por el medio ambiente se traduce en dolor para nuestros hermanos y hermanas . No podemos continuar adaptándonos a esta época de orgullo y desperdicio al contrario, dejémonos transformar. Dios nos llama a la conversión a una renovación de nuestras mentes. Estamos llamados a abrirnos a la contemplación del regalo divino que es la creación, a reconocer la profundidad del amor de Dios hacia nosotros, y escuchar y responder al grito de la creación y de los pobres.

Oración

Monitor. 
Al mirar hacia atrás en nuestra última semana, permitimos al Espíritu Santo que nos guíe a través de nuestros recuerdos y emociones. Recordamos los momentos en los que hemos contemplado la belleza de Dios y de su poder en la creación. Le damos las gracias por las veces en que hemos sido capaces de servirle cuidando la creación, y le ofrecemos nuestro más sincero arrepentimiento por las veces en que no lo hemos hecho.

El monitor plantea una a una las siguientes preguntas (adaptadas del “Examen ecológico” del jesuita Joseph Carver) e invita a los participantes a compartir sus respuestas. Si se reza en soledad, el participante puede reflexionar sobre cada pregunta en silencio.

  1. ¿Dónde fui más consciente de la belleza de Dios en la Creación durante la última semana?
  2. ¿En qué ocasiones hice un esfuerzo consciente para cuidar la creación de Dios?
  3. ¿Qué retos o alegrías experimento al reflexionar sobre mí cuidado de la creación?
  4. ¿Cómo puedo reparar mis rupturas en relación con la creación?

Esperanza

Monitor. 

En la Laudato Si (71), el Papa Francisco nos recuerda: ¡Basta un hombre bueno para que haya esperanza! ¿Cómo podrás tú en esta próxima semana ser ese hombre bueno?

Sí la oración se realiza en grupo, se invita a los participantes a compartir sus respuestas. Se puede hacer alguna sugerencia, como hacer un esfuerzo consciente para tomar duchas más cortas o hacer un donativo para ayudar a víctimas de alguna inundación

Monitor.
Cerramos este momento con una oración de esperanza.

Lector 3.
Dios de amor,
hoy, en la naturaleza,
la belleza mana como el agua.
Las semillas descansan en la tierra seca
esperando las lluvias.
En lo que una vez fueron desierto resecos
fluyen corrientes poderosas.
Juntos en tu amor construiremos nuestro futuro.
En granjas, campos y ciudades
celebraremos tu justicia.
Y en el seno de una comunidad de amor
recogeremos una cosecha de esperanza
(Adaptada de la oración “Celebrar la justicia de Dios”, de Linda Jones, de la CAFOD, Agencia Católica para el Desarrollo de Ultramar, una ONG británica)

Tomado de Cristianismo y Ecología

 

Día Internacional de la Alfabetización 2017

El 8 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Alfabetización, una fecha para tomar conciencia de que la alfabetización es la principal herramienta de lucha contra la pobreza y su perpetuación. De hecho, la alfabetización es un derecho humano esencial para el desarrollo, la erradicación de la desigualdad y la promoción de sistemas justos, sostenibles e inclusivos ya que sin ella no sería posible cumplir ninguno de losObjetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS) propuestos por la ONU para 2030.

«La posibilidad de leer o de comprender los documentos escritos, incorporarse a la era digital y las habilidades sociales, están directamente relacionados con la erradicación de la pobreza y con el desarrollo de los pueblos y sociedades» asegura Maria José Hernando de Manos Unidas «ya que es el principal medio por el que la infancia, pero también los adultos, en particular las mujeres, pueden superar la pobreza e integrarse plenamente en la sociedad». Precisamente, este año 2017, la propuesta desde la UNESCO para este Día Internacional se centra en «La alfabetización en la era digital».

La alfabetización y el derecho a la educación está avalado por múltiples acuerdos internacionales y reflejado en las constituciones y legislaciones nacionales. Así, los Estados están obligados a que la alfabetización esté disponible; sea accesible a todos sin discriminación; sea aceptable en términos de calidad; culturalmente apropiada y esté adaptada a las necesidades concretas de las comunidades. Pero, según afirma Hernando, «aunque algunos países han ampliado sus sistemas escolares, no han sabido cómo enseñar a las poblaciones más vulnerables dando lugar a generaciones de analfabetos escolarizados».

Según los datos de la UNESCO, las dos terceras partes de la población analfabeta mundial son mujeres, (479 millones). Geográficamente, la mayor brecha está en Asia (77% de hombres alfabetizados frente a 58% d mujeres), el norte de África (82% de hombres frente al 66% de las mujeres) y el África Subsahariana (69% de hombres frente al 53% de las mujeres).

Actualmente en el mundo 750 millones de jóvenes y adultos no saben aún leer ni escribir, 250 millones de niños no consiguen adquirir las capacidades básicas de cálculo y lectoescritura y 72 millones de niños y niñas no están escolarizados. Esos jóvenes y adultos poco instruidos y cualificados no logran integrarse plenamente en sus comunidades y entornos sociales. Pero son las niñas las primeras a las que se les niega el derecho a la educación. De hecho, unos 16 millones de niñas de entre seis y 11 años nunca irán a la escuela primaria, en comparación con 8 millones de niños en la misma situación.

DOSIER FARMACEÚTICAS

Comenzamos en este mes de septiembre con una serie de publicaciones que nos acercarán a la realidad  que se vive en muchos pueblos del Sur en relación con  temas de actualidad. A lo largo de este curso y de manera mensual iremos publicando un dossier en el que se abordarán diversos temas:  salud, comercio justo, conflictos olvidados, cambio climático, situación de la mujer, etc… y  que sin duda nos ayudarán a tener una visión crítica en estos temas.
Gracias a los Misioneros de la Consolata y a la revista Antena Misionera por poner a disposición este material.

DOSIER FARMACEÚTICAS

Medicamentos y negocio son dos palabras que, unidas, caminan hacia el abismo de la doble moral. Por un lado nos encontramos con el deber de poner la ciencia al servicio de la salud; por otro lado, es un negocio que es la tercera industria más importante del mundo. Big Pharma, asociación que reúne a las empresas más importantes del sector, es la encargada de negociar con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial del Comercio (OMC) los límites de una industria creada para ayudar a las personas y orientada a generar beneficios económicos desorbitados.

El negocio de la industria farmacéutica se genera gracias a la exclusividad: una empresa invierte tiempo y recursos económicos en la investigación de fármacos que erradiquen enfermedades y, a cambio, reciben una patente que les otorga la exclusividad por 20 años.

Es lógico pensar que, si una empresa investiga e invierte sus recursos en nuevos fármacos, tenga como recompensa el poder utilizarlos en exclusividad por un cierto periodo de tiempo. ¿Pero quién controla los precios de ese medicamento? Ese es el problema.

La patente otorgada al fabricante es regulada por el acuerdo TRIP (acuerdo sobre los aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio) el cual, no solo concede la exclusividad, sino también la potestad a la empresa de marcar el precio en el mercado.

Los enfermos pasan a ser consumidores y las empresas farmacéuticas regulan su política de precios según sus objetivos económicos y pocas veces según las necesidades de la población. Ese es el principal problema de las enfermedades en los países del tercer mundo: existen los pacientes pero no los consumidores con suficiente capacidad económica.

Una vez termina el tiempo de exclusividad, entran en escena los fármacos genéricos: tienen la misma fórmula, la misma composición y los mismos principios, pero no el mismo nombre ni tampoco el mismo presupuesto de marketing. Eso no les resta efectividad pero si competitividad en una sociedad en la que solo sobreviven las marcas.

Dossier Farmaceuticas

Mensaje de la C. E. de Pastoral Social ante la Jornada mundial de oración por el cuidado de la creación

La Comisión Episcopal de Pastoral Social hace público un mensaje con motivo de la Jornada mundial de oración por el cuidado de la creación con el título, “Por una ecología integral“. La Iglesia celebra esta Jornada, instituida por el papa Francisco en 2015, el viernes 1 de septiembre.

Por una ecología integral

MENSAJE ANTE LA JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN
POR EL CUIDADO DE LA CREACIÓN

 (1 de septiembre de 2017)

El pasado 24 de mayo se cumplían los dos años de la publicación de la encíclica “Laudato si” del papa Francisco sobre “el cuidado de la casa común”. En la misma, el Santo Padre aborda los principales problemas sobre la relación del ser humano con sus semejantes y con la naturaleza. Para hacer frente a la degradación del ambiente, al agotamiento de las reservas naturales y a los perniciosos efectos de la contaminación ambiental es necesaria una respuesta decidida y urgente de creyentes y no creyentes.

Entre otras cosas, el Papa nos invita a todos los hombres y mujeres del mundo a practicar una “ecología integral”, asumiendo las responsabilidades personales y comunitarias en el progresivo deterioro del medio ambiente durante los últimos años. Todos hemos de tomar conciencia de que el gran crecimiento tecnológico de las últimas décadas no ha estado acompañado de un desarrollo del ser humano en responsabilidad, valores y conciencia.

Como consecuencia de una libertad mal entendida, de la búsqueda ciega del egoísmo y de las necesidades inmediatas, el hombre de hoy está “desnudo y expuesto a su propio poder, que sigue creciendo, sin tener los elementos para controlarlo. Puede disponer de mecanismos superficiales, pero podemos sostener que le falta la ética sólida, una cultura y una espiritualidad que realmente lo limiten y lo contengan en una lúcida abnegación”[1].

El ser humano, creado a imagen y semejanza de Dios, recibió del Creador el encargo de dar nombre a las demás criaturas y de cuidar la creación, pero sin olvidar que él no es Dios y, por tanto, no puede pretender ocupar el lugar que sólo a Dios le pertenece. Por ello, ha de actuar en todo momento desde una actitud de humildad, escuchando a Dios y poniéndose al servicio de los demás y de la misma creación.

Cuando el cosmos y la naturaleza son contemplados sin referencia a Dios y sin tener en cuenta las necesidades de los hermanos, pueden llegar a concebirse como un depósito, del que se pueden extraer sus riquezas de acuerdo con los egoísmos desmedidos de los individuos de cada continente. Ante estos abusos, la creación protesta a través de fenómenos naturales extraordinarios y por medio de los desastres ecológicos. Estas manifestaciones violentas de la naturaleza nos están indicando que es necesario respetar la creación y no manipularla.

Mirada creyente

Los cristianos, desde nuestra fe en el Creador de todas las cosas, además de valorar y proteger la creación, estamos invitados a promover en la sociedad una mayor atención hacia la misma, evitando reducirla a puro ecologismo, fomentando los comportamientos éticos y actuando siempre desde una libertad responsable. Cada día es más urgente que escuchemos a la creación, que narra la gloria de Dios, y que escuchemos también a Dios, que habla a través de las obras de sus manos. Frente a quienes consideran el cosmos únicamente desde su materialidad, sin valorar su belleza y sin considerar su referencia al Creador, los cristianos somos invitados a contemplar todo lo creado como un espejo, en el que se refleja la bondad, el amor y la belleza de nuestro Dios.

La confianza y la escucha del Creador implican un modelo de relaciones entre los seres humanos y la naturaleza que hagan posible contemplarla no sólo como obra de Dios, sino como casa y hogar para todos los seres humanos. En este sentido, si no crece el amor entre todos los habitantes del planeta, será imposible movilizar la voluntad humana para atajar el deterioro de la creación y la destrucción de la misma.

La respuesta a la crisis ecológica y la protección del medio ambiente hemos de situarlas dentro de la historia de amor que comienza con la creación y que tiene su desarrollo a lo largo de los tiempos hasta llegar a su cumplimiento en Cristo. Esta historia de amor exige la responsabilidad humana que, al mismo tiempo que nos permite asumir nuestras diferencias con la naturaleza, nos lleva a la convicción de nuestra pertenencia a la misma.

Para avanzar en esta responsabilidad con relación a la creación, entre otras cosas, es preciso un diálogo franco y abierto que ayude a la superación de los intereses egoístas sobre la cuestión ecológica. En este diálogo con los creyentes de otras religiones, con los gobiernos de las naciones y con las instituciones sociales, los cristianos hemos de ser los primeros en asumir que la fe en Jesucristo nos ofrece fundamentos extraordinarios para la práctica de una ecología integral y para el desarrollo pleno de la humanidad. “Será un bien para la humanidad y para el mundo que los creyentes reconozcamos mejor los compromisos ecológicos que brotan de nuestras convicciones”[2].

Conversión ecológica

Pero, además de valorar la importancia del diálogo, todos los habitantes del planeta hemos de progresar en una sincera “conversión ecológica”, asumiendo que el cuidado de la casa común exige un cambio profundo de aquellos criterios, tan arraigados en la cultura actual, que favorecen el consumismo y la búsqueda de los propios intereses, olvidando la dimensión espiritual de la persona y las necesidades de nuestros semejantes.

Esta conversión ecológica, que ha de concretarse en el uso moderado de bienes materiales, en el control de los gastos superfluos y en la atención de los más frágiles, exige un cambio efectivo de mentalidad y de estilo de vida, en las opciones de consumo y en las inversiones, escuchando la voz del Creador, buscando la verdad y trabajando por el bien común[3].

Para que los cristianos y los restantes seres humanos no olvidemos nuestra responsabilidad en el cuidado de la casa común y podamos renovar la adhesión a la propia vocación de custodios de la creación, el Santo Padre, en comunión con las Iglesias ortodoxas, nos convoca cada año, el día 1 de septiembre, a celebrar la Jornada Mundial de Oración por el cuidado de la Creación. En este día, especialmente, estamos invitados a invocar la ayuda del Señor para la protección del medio ambiente y a pedir su misericordia por los pecados contra el mundo en el que vivimos.

Los Obispos de la Comisión Episcopal de Pastoral Social invitamos a todas las comunidades cristianas a dar gracias a Dios por la armonía y perfección de la creación, y a elevar súplicas al Creador por la conversión de quienes, considerándose dueños y señores de la misma, abusan de sus recursos y se olvidan de los millones de hermanos que, en distintos rincones del planeta, sufren hambre, enfermedades y miseria debido a una mala distribución de los bienes de la creación, que Dios quiere que lleguen a todos.

Los Obispos de la Comisión Episcopal de Pastoral Social

[1] Francisco. Encíclica Laudato si, 105

[2] LS, 64

[3] cf. Encíclica Caritas in Veritate, 51

Tres millones de prófugos abandonan Sudán del Sur

Los obispos piden un cese al fuego total, invitaban al diálogo nacional y a la oración por la paz

«Es interminable el flujo de prófugos sud-sudaneses hacia Sudan del Norte y Uganda. El número de refugiados en Sudán ha tocado la cifra de 1,3 millones,alcanzando así la cifra total de 2 millones de refugiados en este país», lo anunció en rueda de prensa el Comisionado para los refugiados del Gobierno de Jartum, Ismail al-Gizouli, afirmando que el flujo de prófugos ha sufrido un incremento en estos meses y pidiendo más ayuda a la Comunidad Internacional para llevar asistencia a estas personas. A ellos, se agrega 1 millón de prófugos – en gran parte mujeres y niños – refugiados en Uganda en búsqueda de protección de la guerra civil, alimentos y agua.

En este sentido, no ha servido para nada los diversos llamamientos y denuncias realizados por la Iglesia en estos meses, incluso sostenidos por el Papa Francisco, que el pasado 26 de febrero, en su visita a la Iglesia Anglicana de Roma, expresó su deseo de visitar este País, junto al Arzobispo anglicano,Justin Welby. A las palabras del Pontífice se sumaron los llamamientos de la Conferencia Episcopal de Sudán, a través de un mensaje difundido con ocasión del sexto Aniversario de Independencia de Sudán del Sur. En el documento, los Obispos pedían un cese al fuego total, invitaban al diálogo nacional y a la oración por la paz.

Más allá de las críticas, las Iglesias locales, la Santa Sede y las diversas Organizaciones caritativas católicas internacionales están trabajando activamente para llevar ayuda a la población sud-sudanesa y a los refugiados. Entre ellas, Catholic Relief Services, la obra caritativa de los Obispos de Estados Unidos, la Caritas Italia y diversas Congregaciones Religiosas presentes en el país. También se debe recordar que en el mes de junio, el Card. Peter Turkson, Prefecto del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral, presentó la iniciativa «El Papa con Sudán del Sur«, una iniciativa de ayuda en ámbito sanitario, educativo y de trabajo agrícola, con la cual el Pontífice ha manifestado su cercanía y solidaridad con esta población africana.

Religión Digital, 25 de agosto de 2017