Siete imágenes de la evangelización en el Papa Francisco

El impacto eclesial y mundial del Papa Francisco no se debe fundamentalmente a sus discursos y a sus escritos que muchos no han leído a cabalidad, sino a sus gestos simbólicos (abrazar a niños, besar a discapacitados, comer con los obreros del Vaticano en la cantina, alojarse fuera del Palacio Apostólico, viajar en un coche pequeño utilitario…) y a algunas de sus imágenes y expresiones gráficas, captadas y comprendidas por todos con gran facilidad. Estas frases acuñadas en medio de una homilía o de un escrito, tienen un gran poder evocador y mediático; son como la versión moderna de las parábolas e imágenes que empleaba Jesús en su tiempo.

Por esto, en lugar de ofrecer una exposición sistemática y académica del pensamiento de Francisco sobre la evangelización, me limitaré a presentar siete imágenes expresivas que de algún modo compendian de forma simbólica lo más esencial y novedoso de su propuesta de pastoral evangelizadora.

1. Puertas abiertas
La Iglesia no es una cárcel, ni un museo, ni una fortaleza medieval con murallas, fosos y puente levadizo. No es como aquel castillo misterioso que nos describe Franz Kafka, donde residía un misterioso señor.

La Iglesia es un hogar con puertas abiertas y flores en las ventanas, que acoge a todos, vengan de donde vengan, y a todos ofrece una mesa con pan y vino. Es un lugar de misericordia, no un lugar de torturas ni una aduana que controla todo. Es una casa paterna, materna, cuyo icono eclesial es María, que nos introduce a Jesús y éste nos lleva al Padre. La Iglesia reproduce en la historia las entrañas de misericordia del Padre que Jesús con su vida y enseñanza nos reveló. Una misericordia que se conmueve ante el sufrimiento y el pecado de sus hijos.

Si Juan XXIII dijo que con el Concilio Vaticano II la Iglesia abría su ventana para que entrase un poco de aire fresco en la Iglesia, ahora Francisco ha abierto totalmente las puertas de la Iglesia a todos, a cristianos y no cristianos, a matrimonios rotos, a homosexuales, a agnósticos y no creyentes. Todos son bienvenidos.

2. Salir a la calle
Las puertas abiertas indican acogida a los que llegan de fuera. Pero la Iglesia no ha de esperar a que lleguen de fuera a sus puertas, ha de salir a la calle, ir a las periferias, a las fronteras geográficas y existenciales, aun con el riesgo de accidentarse.

No es una Iglesia encerrada en sí misma, autorreferencial, preocupada tan sólo de sus escándalos o de sus problemas clericales… sino una Iglesia que busca lo perdido, que sale al encuentro del necesitado, que atraviesa los caminos polvorientos del mundo y escucha el clamor del pueblo, sus dificultades y anhelos, como hacía Jesús de Nazaret al recorrer los caminos de Galilea o Judea.

Es una Iglesia en estado de misión –misionera–, que “callejea” la fe y quiere acudir a las encrucijadas de la historia y dialogar con la ciencia, con las culturas, con las religiones, sin miedo, porque sabe que el Espíritu del Señor llena el universo y es causa de toda novedad.

Esto hace que la Iglesia no añore el pasado sino que se abra al futuro y a los signos de los tiempos, a los nuevos areópagos. Es una Iglesia en salida.

3. Hospital de campaña
En momentos críticos, de guerras, accidentes, epidemias… los hospitales no se dedican a hacer análisis complicados ni tratamientos de larga duración, sino a socorrer situaciones de emergencia, donde la vida está en peligro.

También la Iglesia tiene que socorrer las emergencias personales y sociales, salvar, curar, suturar, vendar heridas del sufrimiento humano, salvar vidas amenazadas de niños, mujeres, indígenas, ancianos, discapacitados, sanar cicatrices de personas que sufren en su cuerpo o en su espíritu ¿No es esto lo que hacía Jesús por los caminos de Palestina? ¿No curaba enfermos incluso en día sábado, dado que la persona está por encima de la Ley? ¿No es lo que hizo el buen samaritano?

4. Iglesia de los pobres
El sueño de Juan XXIII al comenzar el Concilio Vaticano II, la opción por los pobres de la Iglesia latinoamericana en Medellín y Puebla, la afirmación de Benedicto XVI de que “la opción por los pobres” está implícita en nuestra fe en Cristo, las afirmaciones de Aparecida de que no se puede hablar de Dios sin hablar de los pobres (no. 393)… se prolongan en el deseo de Francisco de una Iglesia pobre y para los pobres.

La evangelización tiene una dimensión social: evangelizar es hacer presente el Reino de Dios, comenzando por los predilectos del Señor, los pobres, hoy reducidos a seres descartables, a masas sobrantes.

La opción por los pobres de la que venimos hablando no es cultural, ni sociológica ni política, sino evangélica, bíblica, teológica. Los pobres, su piedad religiosa, son un verdadero lugar teológico, un lugar donde somos evangelizados.

La Iglesia no puede quedar al margen de la lucha por la justicia; por ello denuncia el actual sistema económico injusto que discrimina y mata al pueblo pobre. La Iglesia no puede permanecer impasible ante tanta injusticia y sufrimiento humano.

La constante sonrisa del Papa, sus gestos de ternura, sus escritos sobre la alegría del Evangelio… podrían parecernos una falsa imagen del obispo de Roma. Pero Francisco denuncia proféticamente los aspectos de nuestra sociedad, que son contrarios al Evangelio del Reino: ha proclamado un contundente “No” a la economía de la exclusión e inequidad que engendra violencia; un “No” a la economía que cristaliza en estructuras injustas y que mata; un “No” a la globalización de la indiferencia; un “No” a la idolatría del dinero; un “No” a escudarse en Dios para justificar la violencia; un “No” a la insensibilidad social que nos anestesia ante el sufrimiento; un “No” al armamentismo. Francisco actualiza el mandamiento de no matar y de defender el valor de la vida humana, desde el comienzo hasta el final.

Detrás de estos “No” de Francisco se dibuja una imagen realmente evangélica de la Iglesia y del mundo; un mundo más cercano al Reino de Dios. La alegría de Francisco no es una alegría mundana ni fruto de un temperamento optimista, sino la alegría que brota del Evangelio de Jesús y de la fuerza de su Espíritu, la alegría de la Iglesia de los pobres.

5. Difundir el olor del Evangelio
Frente a posturas tradicionales, obsesionadas por la ortodoxia doctrinal y por el moralismo de la casuística –sobre todo en temas sexuales–, la Iglesia ha de difundir, ante todo, el perfume del evangelio de Jesús, la alegría de la salvación en Cristo, el kerigma, es decir, el anuncio de la Buena Nueva de Jesús, pasando por la experiencia espiritual del encuentro con el Señor, hasta la mistagogía.

Hay que concentrarse en lo esencial del Evangelio, lo más bello y atractivo. Hablar más de la gracia que de la Ley, hablar más de Cristo que de la Iglesia, más de la Palabra de Dios que del Papa. Mantener la jerarquía de verdades, la novedad del Evangelio, la alegría de la Pascua.

6. Oler a oveja
Frente a posturas clericales de pastores encerrados en sus despachos, alejados de la gente del pueblo, funcionarios que buscan carrerismo o que siempre están en los aeropuertos… hay que acercarse al pueblo, “tocar la carne de Cristo” en los pobres, superar todo clericalismo, mundanización y patriarcalismo, reformar el mismo papado, recuperar las actitudes de Jesús buen pastor, que busca la oveja perdida y la carga sobre sus hombros. Hay que “oler a oveja”, a pueblo, a sudor, a polvo, a dolor y angustia.

7. Evangelizar con Espíritu
Evangelizar no es una pesada obligación, ni algo que debamos realizar de manera triste o con ansiedad; tampoco es una actividad que se debe efectuar con desaliento o impaciencia, sino que es fruto de la alegría del Evangelio que nos impulsa a una misión alegre y confortadora. Pero esto supone una evangelización con Espíritu, el mismo Espíritu que impulsó a los apóstoles en Pentecostés y que alienta y mueve a la Iglesia de hoy a proseguir la misión de Jesús.

La evangelización supone el encuentro con el Señor resucitado, el que da su Espíritu a los discípulos y convierte una comunidad de apóstoles cobardes y tímidos en testigos del Evangelio, capaces de dar la vida por el Señor Jesús y el Reino.

Se trata de anunciar la Buena Nueva no sólo con palabras sino con la vida, de confiar en la fuerza del Espíritu que siembra semillas del Reino por doquier y es fuente de novedad y de vida dentro y fuera de la Iglesia.

El Espíritu nos hace conocer a Jesús, nos constituye como Pueblo de Dios; el Espíritu hace presente el Reino, se convierte para los cristianos en alegría en medio del cansancio y el desánimo; es raíz de nuestra esperanza pascual. “No tengamos caras tristes ni de funeral”, sino transmitamos la alegría del Evangelio. No nos dejemos robar la esperanza.

Conclusión: Lampedusa
Lampedusa es una pequeña isla italiana de 20 km2 y con sólo 5,000 habitantes, situada en el Mediterráneo. Colinda a 205 km con Sicilia y a 111 km con Túnez. Esta isla árida y sin más agua que la procedente de la lluvia, vive de la pesca, la agricultura y el turismo. Se ha hecho famosa por ser el puerto de entrada a Europa de miles de inmigrantes indocumentados procedentes de África y también de Medio Oriente y Asia. En las últimas dos décadas unas 20 mil personas que, en busca de mejores condiciones de vida se dirigían a Lampedusa en barcazas y pateras, han perdido su vida en la travesía.

A esta isla ha viajado el Papa Francisco el día 8 de julio de 2013. Su primer viaje fuera de Roma no quiso hacerlo hacia Nueva Cork, ni a Bruselas, ni tampoco a Buenos Aires, sino a Lampedusa para lanzar un grito de alerta mundial ante la tragedia de los inmigrantes.

En Lampedusa, el Papa no sólo oró por los muertos, no sólo lanzó al mar una corona de flores amarillas y blancas en memoria de las víctimas, no sólo abrazó a los migrantes africanos recién llegados, sino que quiso despertar la conciencia de una humanidad que permanece envuelta –como en un burbuja de jabón– en la cultura del bienestar, de una humanidad que ha perdido el sentido de responsabilidad fraterna y se ha vuelto incapaz de custodiar a las personas más desprotegidas o, incluso, a la misma naturaleza.

En su mensaje, Francisco afirma que estamos sumergidos en la globalidad de la indiferencia, que tenemos el corazón anestesiado y somos incapaces de llorar por las muertes de nuestros hermanos. Nadie se siente responsable de estas muertes. Francisco repite las palabras bíblicas: “Caín ¿dónde está tu hermano?”

Este viaje de Francisco a Lampedusa, sus gestos y palabras ¿no puede resumir y   simbolizar el estilo de evangelización de una Iglesia que, movida por el Espíritu, sale hacia fuera, se dirige preferentemente a los pobres y a cuantos sufren, les abre sus puertas de madre, mientras llama a todos a dejar el egoísmo y a vivir como hermanos?

¿No rezuma el episodio de Lampedusa un fuerte olor a Evangelio? ¿No actualiza este viaje de Francisco la imagen del Buen Pastor que va en busca de la oveja perdida? El viaje a Lampedusa es como una parábola viva de la evangelización según el Papa Francisco. Si evangelizar es hacer lo que hizo Jesús, evangelizar hoy es hacer lo que hizo Francisco en Lampedusa. Esta es nuestra hoja de ruta.

Victor Codina

6 de enero de 2015: Día de los Catequistas nativos

Cartel Epifanía 2015

El próximo 6 de enero, fiesta de la Epifanía del Señor, se celebra en la Iglesia el día de los Catequistas Nativos, pilares fundamentales de las comunidades cristianas en misión.

El lema escogido para la campaña de este año es: «Catequistas gozosos de anunciar el Evangelio».

«La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida de los que se encuentran con Jesús». No puede haber Misión sin este encuentro profundo con Jesucristo. Encuentro profundo que llena nuestra vida de alegría y esperanza, y llenándose nuestra vida de alegría y esperanza se produce una comunicación que a la vez inunda la vida de quienes nos rodean, de ahí el lema de este año «Catequistas gozosos de anunciar el Evangelio». El discípulo participa por completo de la vida de Cristo y se llena de su alegría: «Os he dicho esto para que participéis en mi gozo y vuestro gozo sea completo» (Jn. 15,11).
Es así como los Líderes cristianos, Delegados de la Palabra o Catequistas de comunidades en Misión se ofrecen a sus comunidades. Ellos son un auténtico regalo y don, que alegra no sólo la vida de las comunidades cristianas donde viven, sino que son una esperanza alegre para el anuncio del Reino de Dios, especialmente en lugares difíciles.
Con esta jornada se pretende:
  • Celebrar la Solemnidad de Epifanía como Fiesta misionera por naturaleza, que provoca en los creyentes el deseo y el gozo de anunciar a Cristo como Luz y sentido de la historia humana.
  • Invitar a nuestras comunidades cristianas a reflexionar y tomar conciencia de la necesidad e importancia de la formación y cooperación con los líderes, delegados o catequistas en las Iglesias en Misión.
  • Promover la animación misionera de nuestros presbiterios desde la actitud de «dar desde nuestra pobreza» para vivir con profundidad la dimensión universal de la misión «ad gentes».

Lineamenta para Sínodo 2015: Las familias tienen la palabra

Se publicaron el martes 9 de diciembre los Lineamenta para la XIV Asamblea general ordinaria del Sínodo de los obispos que tendrá lugar del 4 al 25 de octubre de 2015, sobre el tema: «La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo».

Los Lineamenta está constituído esencialmente por la Relatio Synodi que dejó la Asamblea de octubre de este año y 46 preguntas que la Santa Sede planteará a las conferencias episcopales de todo el mundo, para que sean entregadas a las familias directamente, y que servirá también como información preliminar para el Sínodo del próximo año.

Los Lineamenta -el primero de los documentos para la cita del próximo año-, como lo indicó el Papa Francisco en el discurso conclusivo de la asamblea extraordinaria que tuvo lugar el pasado mes de octubre, lo constituye esencialmente la Relatio synodi redactada por la asamblea misma. Así, pues, para facilitar su recepción y la profundización de los temas que allí se tratan, la Relatio va acompañada por una serie de preguntas que ayudarán a seguir el camino sinodal ya iniciado y a preparar el sucesivo Instrumentum laboris de la próxima asamblea.

El documento así formado se envía a las Conferencias episcopales, a los Sínodos de las Iglesias orientales católicas sui iuris, a la Unión de los superiores religiosos y a los dicasterios de la Curia romana. Tales organismos eclesiales, que en los próximos días recibirán el documento traducido en las respectivas lenguas de uso más común, podrán elegir las modalidades adecuadas para verificar la recepción y la profundización de la Relatio synodi, implicando a los diversos componentes de las Iglesias particulares e instituciones académicas, organizaciones, asociaciones laicales y otras realidades eclesiales, con el fin de promover una amplia consulta sobre la familia según la orientación y el espíritu del proceso sinodal.

Los resultados de la consultación se deberán enviar a la secretaría general del Sínodo de los obispos antes del 15 de abril de 2015, para poder ser estudiados y considerados en la preparación del Instrumentum laboris que deberá ser publicado antes del verano.

Breve reseña de las preguntas

«¿En qué modo la comunidad cristiana dirige su atención pastoral hacia las familias que cuentan con personas con tendencia homosexual? ¿Evitando cada injusta discriminación, en qué modo se puede atender a las personas en tales situaciones a la luz del Evangelio?», se dice en la cuestión sobre los homosexuales.

«¿Cómo proponerles las exigencias de la voluntad de Dios sobre su situación?», se agrega en relación con esa cuestión.

También piden consejo sobre «cómo hacer más accesibles y ágiles, y posiblemente gratuitos, los procedimientos para el reconocimiento de nulidad del matrimonio», uno de los temas indicados en el pasado Sínodo y apoyado por el Papa Francisco.

Además se afronta el tema de las que se denomina «familias heridas» en las que se encuentran los divorciados y separados y la posibilidad de dar los sacramentos a aquellos que se han vuelto a casar, lo que provocó fuertes divisiones en la pasada asamblea de obispos entre los favorables a la «misericordia» y los acérrimos defensores de la doctrina.

«La pastoral sacramental en lo que se refiere a los divorciados que se han vuelto a casar necesita profundización, incluso evaluando la praxis ortodoxa y teniendo en cuenta la distinción entre situación objetiva de pecado y sus atenuantes. ¿En qué perspectivas nos podemos mover? ¿Cuáles son los pasos posibles: ¿Qué sugerencias para obviar las normas de impedimento no debidas o innecesarias?», preguntan.

En el cuestionario también se hace referencia a las «diferentes formas de unión» y se pregunta qué se puede hacer para que la pareja encuentren el valor y la confianza para «llegar a la plenitud del matrimonio cristiano».

E interrogan sobre cómo se deben mostrar los fieles católicos antes estas personas «con una actitud de acogida y acompañamiento».

La idea de enviar un cuestionario ya se había utilizado para preparar el anterior Sínodo, que se consideró de preparación ante el del próximo octubre, donde se tendrá que llegar a conclusiones.

Por ello, en el documento publicado hoy se insta a que se «haga de todo para que no se comience desde cero y se asuma el camino ya puesto en marcha por el Sínodo extraordinario de los obispos».

Documento completo de los Lineamenta en castellano   http://www.vatican.va/roman_curia/synod/documents/rc_synod_doc_20141209_lineamenta-xiv-assembly_sp.html

Comentarios del Secretario del Sínodo

Las familias serán las protagonistas de la nueva fase de reflexión que llevará a la celebración del Sínodo de octubre de 2015, así lo dio a entender el cardenal Lorenzo Baldisseri durante una conferencia organizada en Asís por la Oficina Nacional de la Conferencia Episcopal Italiana para la pastoral familiar, subrayando cómo el mismo Papa tomó esta decisión durante el último Consejo de la secretaría del Sínodo.

La base del documento de trabajo de la primera sesión -extraordinaria- del sínodo fue un cuestionario de 38 preguntas. Algunos subrayaron de esa consulta, como temas más sensibles, la petición de una mayor apertura de la pastoral familiar hacia las parejas de hecho y las parejas homosexuales así como la readmisión a la comunión sacramental de los divorciados que se han vuelto a casar.

Estos temas están presentes en la Relación final del Sínodo Extraordinario, que constituye la base del nuevo cuestionario: el documento fue aprobado el pasado 18 de octubre con una mayoría superior a los dos tercios, a excepción de los párrafos relativos precisamente a los divorciados vueltos a casar y la acogida a los homosexuales, que obtuvieron, de todas maneras, la mayoría simple. El Papa Francisco optó por no quitar del documento los tres párrafos que han registrado un consenso menor y encomendó al próximo Sínodo una nueva valoración de estos temas.

«Estamos a la mitad del camino sinodal. Ahora, para dar inicio a la segunda parte hemos decidido lanzar los Lineamenta bajo forma de preguntas», afirmó el cardenal Baldisseri al precisar que «este segundo cuestionario tendrá dos características: primero que nada pediremos a las Conferencias Episcopales, a las diócesis, a las parroquias cómo fue acogida la Relación final del Sínodo Extraordinario. Al mismo tiempo pediremos la profundización de todos los temas enfrentados en el debate, especialmente los que necesitan ser discutidos de manera más cuidadosa».

Las Conferencias Episcopales, prosiguió el secretario general del Sínodo, tienen la dificultad de decidir «cómo trabajar para lograr este objetivo, para llegar a la base». Para Baldisseri, «es como si el Papa entregara a los núcleos familiares las decisiones surgidas en la primera parte del recorrido sinodal y colocara dos temas fundamentales: ¿cómo han acogido estas reflexiones? ¿Cómo podemos profundizar estos temas?».

«Una elección de humildad que -concluyó el secretario del Sínodo- muestra toda la atención del pontífice en el acompañamiento misericordioso de la vida de las familias, pidiéndoles directamente un nuevo protagonismo».

Fuentes:

News.va / Religión Digital / Revista Ecclesia

Mensaje del Papa para la Jornada Mundial de la Paz 2015

 No esclavos, sino hermanos

1. Al comienzo de un nuevo año, que recibimos como una gracia y un don de Dios a la humanidad, deseo dirigir a cada hombre y mujer, así como a los pueblos y naciones del mundo, a los jefes de Estado y de Gobierno, y a los líderes de las diferentes religiones, mis mejores deseos de paz, que acompaño con mis oraciones por el fin de las guerras, los conflictos y los muchos de sufrimientos causados por el hombre o por antiguas y nuevas epidemias, así como por los devastadores efectos de los desastres naturales. Rezo de modo especial para que, respondiendo a nuestra común vocación de colaborar con Dios y con todos los hombres de buena voluntad en la promoción de la concordia y la paz en el mundo, resistamos a la tentación de comportarnos de un modo indigno de nuestra humanidad.

En el mensaje para el 1 de enero pasado, señalé que del «deseo de una vida plena… forma parte un anhelo indeleble de fraternidad, que nos invita a la comunión con los otros, en los que encontramos no enemigos o contrincantes, sino hermanos a los que acoger y querer».Siendo el hombre un ser relacional, destinado a realizarse en un contexto de relaciones interpersonales inspiradas por la justicia y la caridad, es esencial que para su desarrollo se reconozca y respete su dignidad, libertad y autonomía. Por desgracia, el flagelo cada vez más generalizado de la explotación del hombre por parte del hombre daña seriamente la vida de comunión y la llamada a estrechar relaciones interpersonales marcadas por el respeto, la justicia y la caridad.Este fenómeno abominable, que pisotea los derechos fundamentales de los demás y aniquila su libertad y dignidad, adquiere múltiples formas sobre las que deseo hacer una breve reflexión, de modo que, a la luz de la Palabra de Dios, consideremos a todos los hombres «no esclavos, sino hermanos».

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Líderes religiosos juntos contra la esclavitud moderna

 El Papa Francisco y el primado anglicano Justin Welby, promotores de la alianza de las grandes religiones para erradicar la esclavitud moderna en el 2020, firmaron en el Vaticano un compromiso formal junto con representantes ortodoxos, líderes musulmanes tanto sunníes como chiíes, rabinos, líderes budistas y líderes hindúes como Mata Amritanandamayi.

Después del discurso introductorio de Francisco, fueron tomando uno tras otro la palabra en la «Casina Pio IV», la sede de la Academia Pontifica de las Ciencias en los Jardines Vaticanos. Todas las intervenciones fueron aplaudidas cordialmente, en un clima de fraternidad por una buena causa, hasta concluir en la firma del documento.

«Declaramos en cada uno de nuestros credos, que la esclavitud moderna en todas sus formas, prostitución, trabajos forzados, mutilación, venta de órganos o trabajo de niños, es un crimen de lesa humanidad», ha clamado el Papa en su intervención.

El Pontífice argentino ha explicado que la esclavitud moderna, a pesar de todos los esfuerzos, sigue siendo un «flagelo atroz» y está presente en gran escala en todo el mundo, «incluso en el turismo», y ha lamentado que este crimen «se enmascara en costumbres aceptadas».

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Las religiones firmantes asumieron el compromiso de poner fin «al tráfico de seres humanos, el trabajo esclavo, la prostitución esclava, el tráfico de órganos» y cualquier otra práctica similar contraria a la dignidad humana.

La primera gran actividad conjunta de todas las religiones consistirá en sensibilizar no sólo a sus miembros sino sobre todo a multinacionales y gobiernos para poner fin a la vergüenza de que haya más de 30 millones de esclavos en el mundo contemporáneo, incluyendo unos 8.000 en España y medio millón en Europa según los datos de «Global Slavery Index».

Su programa de trabajo tiene plazos y números. El objetivo para 2014 es terminar el año con el apoyo explícito de 50 grandes multinacionales y 30 jefes de Estado de los 162 del mundo entero.

A través del «Global Freedom Forum», patrocinado por el magnate minero australiano Andrew Forrest, y otras organizaciones similares, los promotores de la erradicación de la esclavitud ayudarán a identificar tanto las redes como los productos comerciales que provienen del trabajo esclavo –balones de futbol, ropa o ratones de ordenador-, así como las redes de explotación de seres humanos en agricultura y pesca.

En su intervención, el primado anglicano Justin Welby comentó que el parlamento del Reino Unido está debatiendo una ley contra la esclavitud moderna que puede ser «un modelo muy bueno» para otros países. La nación abanderada de la lucha contra el comercio de esclavos en el Atlántico vuelve a primera fila frente a las formas contemporáneas de explotación de la esclavitud.

El Patriarca Ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I, participo mediante una intervención por video, mientras que el Gran Imán de Al-Azhar, principal referente de los musulmanes sunníes, estuvo representado por el subsecretario de Estado. Aparte de los discursos de los co-promotores, el Papa y el primado anglicano, las intervenciones que captaron mayor atención por su humanidad y su espiritualidad, fueron las de Mata Amritanandamayi, «Amma»; la del Gran Ayatolá Mohammad Taqi al-Modarresi, de Irak; así como la de una joven mexicana, víctima durante años de la prostitución esclava.


Declaración de los líderes religiosos para la abolición de la esclavitud

Los aquí firmantes estamos reunidos hoy aquí en pro de una iniciativa histórica, que tiene por objeto inspirar a todos los credos y a las personas de buena voluntad de todo el mundo a llevar adelante acciones tanto espirituales como prácticas con el fin de llegar al año 2020 habiendo erradicado las formas modernas de esclavitud de una vez y para siempre y en todo el Planeta.

A los ojos de Dios cada ser humano, sea niña, niño, mujer o hombre, es una persona libre, y está destinado a existir para el bien de todos en igualdad y fraternidad. Las formas modernas de esclavitud, tales como la trata de personas, el trabajo forzado, la prostitución, el tráfico de órganos, y toda relación que no respete la convicción fundamental de que todas las personas son iguales y tienen la misma libertad y la misma dignidad, constituye un delito grave de lesa humanidad.

Nos comprometemos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance dentro de nuestras comunidades de fe y más allá de ellas para trabajar juntos, en pro de la libertad de todos los que son víctimas de la esclavitud y la trata de personas, y en aras de la recuperación de su futuro. Hoy contamos con la posibilidad de poner nuestra conciencia, nuestra sabiduría, nuestra innovación y nuestra tecnología al servicio de la concreción de este imperativo humano y moral».

-Catolicismo: El Papa Francisco

-Hinduismo: Su Santidad Mata Amritanandamayi (Amma)

-Budismo : Venerable Bhikkhuni Thich Nu Chan Khong, en representación del Maestro Zen Thich Nhat Hanh (Tailandia); Venerable Datuk K Sri Dhammaratana, Sumo Sacerdote de Malasia.

-Judaísmo: Rabino Abraham Skorka y Rabino Jefe David Rosen KSG, CBE.

-Ortodoxia: Su Eminencia Emmanuel, Metropolitano de Francia (en representación del Patriarca Ecuménico Bartolomé)

-Islam: Abbas Abdalla Abbas Soliman, (Subsecretario de Estado de Al Azhar Alsharif) en representación de Mohamed Ahmed El-Tayeb, Gran Imán de Al Azhar; el Gran Ayatolá Mohammad Taqi al-Modarresi; el Jeque Naziyah Razzaq Jaafar, Consejero especial del Grand Ayatolá ,en representación del Gran Ayatolá el Jeque Basheer Hussain al Najafi; el Jeque Omar Abboud.

-Anglicanismo: Su Gracia Justin Welby, arzobispo de Canterbury.

Fuente:

News.va