Los Misioneros Combonianos avanzan en las finanzas éticas

Fuente: Iglesias y Minería.-

En días pasados la congregación de Misioneros Combonianos tuvo un encuentro en Brasil, para reflexionar sobre los asuntos económicos y financieros de la congregación, en la que participaron los ecónomos de las provincias y delegaciones de Asia y América, además del ecónomo general y el asistente del responsable general de finanzas.

El P. Dario Bossi, miembro de la Red Iglesias y Minería y de la Comisión de Ecología de la CNBB, reflexionó sobre los modelos económicos del extractivismo depredador, las opciones neodesarrollistas y el conflicto con la propuesta que surge de las comunidades, en defensa de sus territorios, de economías dirigidas desde abajo, diversificadas y cooperativas. Es el caso de la Casa Familiar Rural y el centro Ciranda de Acailandia (Brasil) que impulsa nuestro compañero Xoan Carlos, como ilustra la imagen de este artículo. Se habló sobre el modelo de transición al post-extractivismo, así como la propuesta -más propia del norte global- de decrecimiento.

Los contenidos partieron de un análisis desde la doctrina social de la Iglesia sobre la economía, con especial énfasis en el magisterio del Papa Francisco y la iniciativa de la Economía de Francisco y Clara. El documento vaticano «Mensuram Bonam», sobre la ética de las inversiones financieras, ayudó a profundizar la propuesta que se hace desde la Red Iglesias y Minería a la Desinversión en Minería.

Las experiencias e iniciativas de otras congregaciones religiosas, como los Claretianos y Verbum Dei, que han dado pasos significativos para la desinversión, fueron inspiradoras, así, cómo  los avances  que ya se vienen dando en la congregación de los Combonianos. Entre los cuales se resalta la perspectiva de la inversión social, como hace la provincia de Brasil, apoyando fondos de inversión que apoyan el trabajo de las cooperativas del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra.

Debates iluminadores para la ética en las finanzas

Una reflexión vital desde los Combonianos, que puede ayudar para otras congregaciones y organizaciones de fe es  que ya no es suficiente creer en las afirmaciones superficiales que muchos fondos hacen sobre la ética de sus inversiones. Está claro que hay un interés creciente por «ganarse» a los clientes católicos mediante una propaganda que no siempre es coherente; algunos tesoreros también se han dado cuenta de que las propias garantías de la Responsabilidad Social Corporativa no son fiables, sobre todo porque en la mayoría de los casos se trata de autocertificaciones.

En la congregación, la gestión de las inversiones está fuertemente centralizada por la coordinación de la Administración General, que dirige la mayor parte de los fondos de inversión. El ecónomo general confirmó que los Misioneros Combonianos están siendo mucho más exhaustivos con sus procesos de vigilancia para evitar que los fondos invertidos apoyen la minería depredadora (así como otras actividades económicas contrarias a la DSI). Lo más importante, según el ecónomo, es conseguir que los fondos sean transparentes y permitan verificar su composición con el mayor detalle posible.

INVERSIONES ÉTICAS UN DESAFÍO DENTRO DE LAS ESTRUCTURAS FINANCIERA

Muchas congregaciones invierten en bonos de estado. No es un misterio para nadie que muchos de los gobiernos, invierten en armas, por ejemplo. Los Misioneros Combonianos, por estatuto, deben invertir sus fondos en bolsa con un máximo del 20%.  El 80% de los fondos, por tanto, se invierte en bonos del Estado. Esto en sí mismo no es una garantía, por muchos de estos PIB se van en inversiones que atentan con la vida (Italia alrededor del 2%; EE.UU. alrededor del 4%, en armas). Al profundizar estas miradas vemos que  en una proporción pequeña pero efectiva, también están apoyando estas inversiones.

Hacia posibles alternativas…

  • Una alternativa posible, aunque más arriesgada, sería invertir en empresas sociales. El mayor problema es que éstas no ofrecen garantías de seguridad y estabilidad, con el peligro de perder inversiones consistentes, lo que se consideraría irresponsable en la política de quien debe cuidar las finanzas.
  • Una solución a medio plazo, sugerida por el asistente general, sería descentralizar la administración de las inversiones a nivel local, permitiendo a las provincias evaluar también la seguridad y conveniencia de las solicitudes de inversión en empresas sociales (como se hace en Brasil, de forma mínima, con el MST).
  • El Asistente General trajo a colación otra consideración: lo esencial para una congregación es contar con asesores competentes.

Existe un grupo recientemente creado dentro de la Iglesia : Numus, que certifica las inversiones de la Iglesia, teniendo como guía el documento Mensuram Bonam y que es fruto de estudios técnicos realizados por diversas organizaciones de fe.

La coherencia ética en las finanzas de las organizaciones que se basan en el evangelio es un imperativo, pero se reconoce que una  congregación no puede, por sí sola, crear sus propias estrategias financieras para inversiones éticas; y por ello, piden esta asesoría, ayuda para identificar dónde sería más oportuno y coherente invertir.

Algunas reflexiones posibles:

  •  Incrementar procesos de vigilancia alas inversiones, para garantizar que no existan nexos con inversiones en minería y otras actividades contrarias a la DSI
  • Invertir en empresas sociales
  • Descentralizar las inversiones, permitiendo que las provincias evalúen y hagan sus opciones
  • Contar con asesoría técnicas competentes y coherentes
  • Basarse en la experiencia de otras congregaciones y/o organizaciones similares que ya van dando pasos
  • Referencia y directriz: DSI y Mensuram Bonam

Apoyo a los Derechos Humanos y el medio ambiente

REDES.- Más de 160 líderes religiosos de todo el mundo se suman a la petición a los legisladores de la Unión Europea para adoptar un marco legal sólido para responsabilizar a las empresas por daños ambientales y abusos contra los derechos humanos.

La declaración, impulsada por la plataforma CIDSE, incluye la firma de responsables de los Laicos Combonianos, Hermanas Combonianas y Misioneros Combonianos, así como numerosos apoyos de superiores provinciales de 13 países. Refuerza así el compromiso de la Familia Comboniana en la defensa de las comunidades vulnerables y el medio ambiente, en el espíritu del Pacto Comboniano por la Casa Común.

Coincidiendo con la carta desde las organizaciones de la sociedad civil latinoamericana, estos líderes elevan una declaración para insistir en la necesidad urgente de una economía global sostenible y justa, en la que es crucial el proyecto de directiva de debida diligencia empresarial sostenible de la UE para salvaguardar los derechos humanos y el planeta. Esta declaración refuerza la que hicieron 230 obispos católicos (7 de ellos combonianos) al iniciarse el trámite de esta directiva en 2020.

Entre las demandas planteadas, destaca la responsabilidad civil. Para los líderes religiosos, “cuando las corporaciones causan o contribuyen al daño, no se debe esperar que las víctimas lleven la carga de la prueba”. Piden al Parlamento, el Consejo y la Comisión de la UE que presten especial atención a los pueblos indígenas, las mujeres y los defensores de los derechos humanos y del medio ambiente que son los que más sufren los abusos de las empresas. 

«Estoy convencido de que no solo debemos proteger a los pueblos indígenas y otros de los abusos corporativos, sino también a todas las criaturas, particularmente en vista de la pérdida de biodiversidad que aumenta rápidamente.» declaró Kees Nieuwerth, cuáquero y ex vicepresidente del Consejo de Iglesias de los Países Bajos.  

Los líderes religiosos del Sur Global a menudo están cerca de las comunidades que experimentan de primera mano los devastadores impactos de las actividades corporativas, especialmente cuando los grandes proyectos extractivos o agroindustriales violan sus derechos. Nos lo recordó Mons. Jesús Ruíz en su reciente visita, o el también comboniano Dario Bossi, que vive en la comunidad de Piquiá-Açailândia donde acompaña junto a nuestro LMC Xoan Carlos las luchas de la población frente a los abusos de la minera Vale.

Otro de estos pastores es Don Vicente Ferreira, que nos visitó el año pasado para denunciar el sufrimiento de su comunidad de Brumadinho, víctima del hundimiento de una represa de la misma empresa minera Vale. Las reiteradas amenazas que ha recibido por su posicionamiento le instaron a aceptar un nuevo destino como obispo de Bahía, lejos de Brumadinho.

“Este es un llamado a proteger a las personas y al planeta, viviendo nuestra fe en relación con toda la creación de Dios. Debemos alzar las voces de las bases y llevarlas a la mesa de quienes toman las decisiones” declaró el Sr. Maamalifar M. Poreku, Co-Secretario Ejecutivo de la Comisión JPIC (Justicia, Paz e Integridad de la Creación de la USG y UISG. Recordó las palabras de un campesino de Apurimac en Perú, expresando el sentimiento de muchos de los que enfrentan impunidad: “¿Tenemos que morir para que nuestro país tenga dinero?” y quien agregó “¿La gente tiene que morir para que las empresas ganen dinero sin pensar en el planeta y las personas?”.

La Directiva de Debida Diligencia de Sostenibilidad Corporativa se encuentra actualmente en las negociaciones finales, que deberían concluir a finales de año, por lo que la presidencia de turno del Consejo de la Unión Europea que ostenta España debe ser decisiva.  

“Nuestra tierra en África se ve amenazada a diario por las actividades corporativas  a menudo vinculado a empresas en las partes más ricas del mundo. Necesitamos que la UE asuma sus responsabilidades y acuerde una ley fuerte”, dijo Stephen Dami Mamza, obispo de Yola (Nigeria), presidente de la Comisión de Justicia, Paz y Desarrollo de SECAM.

«Esta importante declaración no puede ser ignorada por los tomadores de decisiones. Los grupos religiosos se están uniendo a decenas de miles de ciudadanos, grupos de la sociedad civil y sindicatos para pedir una Directiva fuerte”, dijo Josianne Gauthier, Secretaria General de CIDSE. “Somos una familia humana, todos interconectados y parte integral de la Creación, reconocer este hecho es crucial para construir un sistema económico sostenible. Juntos, podemos marcar la diferencia y cambiar la economía global para mejor«, añadió.

Dejarse llevar por el pueblo

El misionero comboniano P. Dario Bossi participó recientemente en el V Seminario de Ecología Integral de la Conferencia Episcopal Española, que ha trabajado cuestiones de enorme relevancia social como energía y sostenibilidad.

Presentó el trabajo de la plataforma ecuménica Iglesias y Minería, que lleva la voz de las comunidades afectadas por los mega proyectos mineros, que prometen riqueza para todos, pero suelen dejar un medio ambiente contaminado que ya no puede sustentar las actividades agropecuarias tradicionales de las comunidades. La Iglesia es un apoyo que articula la movilización social de las distintas comunidades por sus derechos.

La Justicia y Paz e Integridad de la Creación (JPIC) se consolida como ámbito de la misión, en el que la familia comboniana está caminando desde hace tiempo, en diversos sectores como las migraciones, la trata, o la ecología integral/cuidado de la Casa común. En su ponencia en el Seminario, Dario Bossi describió con claridad de dónde nace la llamada a vivir la misión desde la ecología integral. Fiel al lema comboniano de hacer causa común con el pueblo, destacó: «Lo que cambia a un misionero es cuando empieza a escuchar y se deja cambiar por el pueblo… mis grandes maestras han sido las comunidades, que me han empujado».

Es una invitación a estar atentos a lo que las comunidades descartadas, en los márgenes de la historia, están pidiendo. En ellas tenemos una guía y estímulo para participar en el Reino. D. Bossi trabajó en la comunidad de Açailândia-Piquiá, junto a nuestro compañero Xoan Carlos Sánchez, que continúa allá desde el año 2000.

Intervención de P. Dario Bossi

Desinversión en minería

La Casa General MCCJ en Roma acogió el 10 de septiembre un encuentro de reflexión sobre la campaña de desinversión en la industria minera llevada a cabo por el movimiento ecuménico latinoamericano Iglesias y Minería.

A la izquierda, P. Fernando Galarza, Secretario de la Misión, a la derecha, Guilherme Cavalli.

Esta reflexión tuvo lugar al inicio del Tiempo de la Creación, en el que las iglesias cristianas se unen para celebrar la Creación y para actuar en la defensa de la Casa Común. La comunidad de Piquiá de Baixo, acompañada por LMC de Brasil, Portugal y España, es un claro ejemplo de comunidad víctima de los abusos de la mega minería.

El moderador de este encuentro fue Guilherme Cavalli, delegado de esta campaña en Europa. La red Iglesias y Minería está compuesta por comunidades cristianas, equipos pastorales, institutos religiosos, grupos de reflexión teológica, laicos, obispos y pastores que tratan de responder a los desafíos del impacto ambiental y a las violaciones de los derechos sociales  y medioambientales provocados por la actividad minera.

Esta campaña es una llamada a todas las instituciones eclesiásticas a revisar sus inversiones financieras en relación con las multinacionales que participan en la minería y que causan enormes daños ambientales, poniendo en peligro la vida de las poblaciones locales. Al encuentro participó también Carlos Ferrada, SVD, que compartió la experiencia de la familia del Verbo Divino y de cómo está revisando sus inversiones, abandonando los títulos vinculados a la industria minera.

Guilherme Cavalli mostró la metodología de trabajo de la campaña, fundada sobre cuatro pilares:

*Dar a conocer la realidad a partir de experiencias concretas de comunidades que han sufrido los efectos nefastos de la minería.

*Cuestionar la narrativa, desmontando mitos y falsas promesas de desarrollo por parte de estas compañías.

*Crear alianzas entre los que comparten la investigación y objetivos comunes.

*Desinvertir en las compañías que llevan a cabo actividades mineras nocivas.

«Es necesario buscar modelos económicos alternativos, más sostenibles, más amigables con la naturaleza, con un sólido apoyo espiritual», afirma el Documento final del Sínodo sobre la Amazonia (2019). El Papa Francisco, en Laudato Si’ nos recuerda que la crisis ecológica y la social están profundamente unidas. Este principio es particularmente válido para las actividades de extracción minera, debido a las cuales muchas poblaciones viven en lugares contaminados o se ven obligadas a buscar otros lugares para vivir, como ocurrió con Piquiá. Las grandes corporaciones se enriquecen a expensas de los sufrimientos de los más débiles que ven el deterioro de sus tierras y de su vida bajo la pesada huella de la contaminación.

FUENTE: MCCJ

Tiempo de la Creación: una casa para todos

Hoy 1 de septiembre celebramos la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, e iniciamos el Tiempo de la Creación, que nos llevará hasta el 4 de octubre. El Tiempo de la Creación continúa tomando fuerza como momento interconfesional anual de oración y acción, dimensiones complementarias en la misión eclesial.

La Familia Comboniana a nivel internacional está avanzando camino en el Cuidado de la Creación, impulsada por el magisterio del papa Francisco y dentro del proceso de reflexión sobre la ministerialidad social, que tuvo este año un hito con el Foro Social Comboniano. Diversas comunidades combonianas en el mundo están viviendo la Ecología Integral como parte de su misión evangelizadora: la cooperativa de reciclaje en Joao Pessoa (Brasil), el Centro Madre Tierra en Kaande (Zambia), el Pacto Comboniano por la Casa Común en América.

Podemos destacar el largo camino de la comunidad de Açailândia-Piquiá de Baixo (Brasil), amenazada por la contaminación de la mayor mina de hierro a cielo abierto del mundo.  En Piquiá, la familia comboniana asumió como prioridad la defensa de los derechos socioambientales y lo llevan cumpliendo desde hace 14 años de manera estructural, articulando la red “Justiça nos Trilhos”. „Estamos aprendiendo todos los días, junto con la gente, a asumir concretamente los desafíos y el sueño de la Ecología Integral, en una Amazonía cada vez más en peligro. ¡Acompáñanos!“ Esta presencia cuenta con 3 LMC, Xoan Carlos (España), Liliana (Portugal) y Flavio (Brasil), junto al resto de sus familias, Dida y María Aparecida.

La mano manchada por la contaminación minera, con el anillo de tucum, compromiso con el pueblo.

El Tiempo de la Creación 2021 nos propone el símbolo de la tienda de Abraham, compromiso de salvaguardar un lugar para todos las personas que comparten nuestra casa común, tal  como hizo Abraham en el Libro del Génesis. Este signo une la Ecología Integral y la hospitalidad con las personas descartadas. Con el lema Una casa para todos: renovando el oikos de Dios, las distintas confesiones cristianas, como habitantes de la Tierra, hacemos un llamado a convertir nuestros sistemas políticos, sociales y económicos (oikonomia) hacia economías de vida justas y sostenibles, que respeten los límites y las fronteras ecológicas vitales (oikologia) de nuestra casa común. La actual crisis climática está acelerando la inestabilidad ecológica, provocando la pérdida de hábitats que son el hogar de millones de especies, incluyendo a los seres humanos cuyos hogares están en peligro debido a los conflictos, pérdidas y daños climáticos.

En la web oficial de esta iniciativa podemos encontrar los materiales de reflexión y oración, como guiones litúrgicos, oraciones, guía para contemplación (Examen de la Tierra) para celebrar este tiempo en cualquiera de nuestras instituciones (comunidades, parroquias, colegios…). Están disponibles también las propuestas concretas que desde todo el mundo se van a desarrollar, componiendo un hermoso y diverso mosaico de vida y compromiso.