Jornada mundial del Emigrante y Refugiado 2016

12439260_1231612663519232_5172271590349108626_nEl próximo 17 de enero se celebra la Jornada Mundial del emigrante y del refugiado con el lema, “Emigrantes y refugiados nos interpelan. La respuesta del Evangelio de la Misericordia“. 

En este día queremos recordar que el mundo está viviendo la mayor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial. Conflictos enquistados en Siria, Afganistán o el Cuerno de África están produciendo la huida continua de población civil que busca salvar su vida y tener un futuro, sin olvidar que el Mediterráneo se ha convertido en la frontera más desigual y mortífera del mundo.

Una realidad que nos interpela y a la que no podemos dar la espalda.

 

Recursos para celebrar esta jornada

Misioneros/as…para toda la vida

12484694_327396607384340_7011767200670325431_o

La pasada noche de las Campanadas, desde TVE1, Ramón García y Anne Igartiburu recordaban con cariño a los 14.000 misioneros españoles (religiosos y religiosas, laicos y sacerdotes,) que, a lo largo y ancho del mundo, gastan su vida al servicio de muchos sufrientes, últimos y olvidados. En circunstancias verdaderamente difíciles, que creo que ni somos capaces a veces de imaginar.

«Son los primeros en llegar y los últimos en irse» concluía la presentadora.

Y de verdad que así es. No por un tiempo o unos años; no supeditados a un proyecto o unos plazos que vencen; no en función de la estabilidad del país o sus favorables condiciones climáticas; sin garantías, sin avales y muchas veces sin seguridades tan propias de nuestra conciencia hoy; no solo allí donde comparten su credo o es sencillo hablar de Dios; sin apenas descanso, y ni mucho menos libres de sufrir la enfermedad, el hambre, la violencia o la muerte que intentan acompañar y paliar allá donde marchan.

Con el único horizonte de gastar la vida, para que de ella, brote más y más VIDA. Con su fe como aliento y ligeros, muy ligeros de equipaje.

Por haberlos tenido presentes, por reconocer su entrega y su testimonio, por hacer MEMORIA AGRADECIDA de ellos, nuestros misioneros y misioneras… de corazón, MUCHAS GRACIAS.

¡GRACIAS!»

Sergio Rosa.

Cristianismo y Justicia lanza un llamamiento a una “revolución del afecto y la ternura”

149291_325760350881299_5500551493550277807_nLos retos ecológicos, la creciente desigualdad, el drama de los migrantes y refugiados, o la igualdad entre hombres y mujeres son algunas de las realidades que necesitan de forma urgente nuestra atención. El centro de estudios Cristianisme i Justícia las describe en su reflexión de fin de año, pero lo hace con un llamamiento al afecto y la ternura como vía de transformación de la realidady de nosotros mismos.

«No podemos con más desconfianza, más miedo y más indiferencia«, asegura el texto. Y es por esta razón que «en un mundo hostil a la vida y a la humanidad, que nos endurece el corazón y nos desintegra, reivindicamos la revolución del afecto y la ternura como punto de partida, como lentes con las que mirar el mundo y las personas». Según el centro, los costes de abandonar esta dimensión los pagan nuestra salud, la naturaleza, las relaciones familiares y de vecindad, y las personas más vulnerables.

«La revolución ecológica empieza por nosotros»

Cristianisme i Justícia alerta nuevamente de las consecuencias del agotamiento de la Tierra: «hay lugares en los que el cambio climático y la acción irresponsable del ser humano sobre la tierra, matan». Ante esto, pide una conversión a la sobriedad y una cultura compartida de respeto a todo lo que nos rodea. En definitiva, una nueva forma de vivir, de consumir y de concebir el mundo y las relaciones «no solo permitirá que viviendo nosotros con menos, otros puedan vivir, sino que se revelará como factor de liberación para nosotros mismos».

«No podemos seguir viviendo así»

La creciente e «insoportable» desigualdad es uno de los puntos que recoge el texto con más preocupación, y que se manifiesta en la cronificación de la pobreza y la precarización del trabajo. «Ahora sabemos que no podemos seguir viviendo así si queremos que otros puedan vivir mejor» asegura la declaración, «pero tampoco podemos seguir viviendo así porque este modelo no nos hace más felices, más solidarios ni más humanos».

De la hostilidad y el rechazo a la hospitalidad y la acogida

Ante el desplazamiento forzado de personas, Cristianisme i Justícia denuncia la actuación criminal por parte de algunos estados que «en vez de abordar las causas y buscar la protección de todas estas personas, han corrido a proteger sus fronteras para dificultarles el paso». Frente a esto el centro pide un trabajo de abajo a arriba que vaya generando una cultura de la hospitalidad, para combatir los discursos xenófobos y los muros que se levantan entre las personas. «Estamos obligados a ello, por una ley de humanidad escrita en nuestros corazones y que va más allá de cualquier ordenamiento jurídico».

La revolución de los cuidados

No puede haber una verdadera justicia social si por el camino dejamos de cuidar a las personas que nos rodean o si los cuidados recaen exclusivamente en las mujeres. Por este motivo, el texto señala la necesidad de socializar el cuidado, buscando también la igualdad entre mujeres y hombres, porque, aunque cuidado, afecto y ternura son valores atávicamente atribuidos a las mujeres, el mundo no se puede permitir que el 50% de la humanidad delegue estos valores en las mujeres, ni los hombres no se pueden permitir renunciar a los beneficios que, para su vida puede suponer cuidar a los demás.

La misericordia

Finalmente, el texto acaba recordando que el papa Francisco ha impulsado la celebración del Año de la Misericordia porque quiere que la Iglesia mire el mundo desde esta perspectiva. Es necesaria, según los autores del texto «para dejar de mirar a todos los marginados de nuestra sociedad como culpables» y «pide al ser humano una acogida sin condiciones».

transformemos el mundo desde el afecto y la ternura

 

Las 20 frases del Papa Francisco en África

 Paz, reconciliación, justicia, ecumenismo… fueron los temas principales del primer viaje del Papa argentino a África. Del 25 al 30 de noviembre de 2015, Francisco ha realizado su undécimo viaje apostólico fuera de Italia, a Kenia, Uganda y República Centroafricana. Seis intensos días con encuentros de todo tipo: autoridades civiles, obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas, musulmanes, jóvenes. En total, el Papa ha pronunciado 20 discursos y homilías en los que ha insistido en la paz, la reconciliación y la justicia, eje sobre los cuales África debe edificar su futuro. Además de las frases reunidas por la revista Vida Nueva, ofrecemos el detalle de sus actividades día por día, con enlaces a noticias, discursos y homilías del Papa Francisco.

Paz y reconciliación

1. “Me gustaría que todos digamos juntos: todos somos hermanos. Otra vez. Otra vez. Y por esto, porque todos somos hermanos, queremos la paz”

2. “Su pueblo está marcado por pruebas y violencia que provocan tanto sufrimiento. Eso hace que el anuncio del Evangelio sea más necesario y urgente”

3. “El amor a los enemigos nos previene de la tentación de la venganza y de la espiral de las represalias sin fin”

4. “Lanzo un llamamiento a todos los que empuñan injustamente las armas de este mundo: depongan estos instrumentos de muerte; ármense más bien con la justicia, el amor y la misericordia, garantías de auténtica paz”

Pobreza y justicia

5. “La deuda social, la deuda ambiental con los pobres de las ciudades se paga haciendo efectivo el derecho sagrado a las ‘tres T’: tierra, techo y trabajo. No es filantropía, es una obligación de todos”

6. “El camino de Jesús comenzó en las periferias, va desde los pobres y con los pobres hacia todos”

7. “Uganda ha mostrado una preocupación excepcional por acoger a los refugiados (…). La manera como los tratamos es una prueba de nuestra capacidad de humanidad, de nuestro respeto por la dignidad humana y, sobre todo, de nuestra solidaridad con estos hermanos y hermanas necesitados”

8. “Quisiera hacer un llamamiento a todas las parroquias y comunidades de Uganda –y del resto de África– para que no se olviden de los pobres (…) Como cristianos, no podemos permanecer impasibles. Algo tiene que cambiar”

9. “Sí, Dios es Justicia. Por eso nosotros, cristianos, estamos llamados a ser en el mundo los artífices de una paz fundada en la justicia”

10. “La paz no es un documento que se firma y se queda ahí. La paz se hace todos los días, la paz es un trabajo artesanal, se hace con las manos. Se hace con la propia vida”

Ecumenismo y diálogo interreligioso

11. “El diálogo ecuménico e interreligioso no es un lujo. No es algo añadido u opcional sino fundamental; algo que nuestro mundo, herido por conflictos y divisiones, necesita cada vez más”

12. “Los mártires nos recuerdan que, a pesar de nuestros diferentes credos y convicciones, todos estamos llamados a buscar la verdad, a trabajar por la justicia y la reconciliación, y a respetarnos, protegernos y ayudarnos unos a otros como miembros de una única familia humana”

13. “Cristianos y musulmanes somos hermanos. Tenemos que considerarnos así, comportarnos como tales. (…) Juntos digamos ‘no’ al odio, a la venganza, a la violencia, en particular a la que se comete en nombre de una religión o de Dios. Dios es paz, salam”

A los jóvenes

14. “Los jóvenes son la riqueza más valiosa de una nación. Protegerlos, invertir en ellos y tenderles una mano es la mejor manera que tenemos para garantizarles un futuro digno de la sabiduría y de los valores espirituales apreciados por sus mayores, valores que son el corazón y el alma de un pueblo”

15. “Con demasiada frecuencia, se radicaliza a los jóvenes en nombre de la religión para sembrar la discordia y el miedo, y para desgarrar el tejido de nuestras sociedades”

16. “¿Están dispuestos a transformar en la vida todas las cosas negativas en positivo? ¿Están dispuestos a transformar el odio en amor? ¿Están dispuestos a querer transformar la guerra en la paz?”

17. “Huir a los desafíos de la vida nunca es una solución. Es necesario resistir, tener el valor de la resistencia, de la lucha por el bien. Quien huye no tiene el valor de dar vida”

A los sacerdotes y religiosos

18. “Los religiosos, las religiosas y los sacerdotes no podemos llevar doble vida. Si sos pecador, pecadora, pedí perdón. Pero no mantengas escondido lo que Dios no quiere. No mantengas escondida la falta de fidelidad”

Sobre el medio ambiente

19. “No puede haber una renovación de nuestra relación con la naturaleza, sin una renovación de la humanidad misma”

20. “África ofrece al mundo una belleza y una riqueza natural que nos lleva a alabar al Creador. Este patrimonio africano y de toda la humanidad sufre un constante riesgo de destrucción”

Año de la Misericordia y de la Justicia Social

Del 8 de diciembre de 2015 hasta el 20 de Noviembre de 2016, estamos llamados a vivir el “Año de la misericordia” que el Papa Francisco anunció el pasado 13 de Marzo con las palabras: las puertas de la Iglesia “permanecen abiertas, para que quienes son tocados por la gracia, puedan encontrar la certeza de su perdón”.

Desde su inicio, la Newsletter [Comboni JPIC Network] se ha inspirado en el llamado a toda la Iglesia de ser testigos de la Misericordia de Dios a partir de la lucha por la justicia social. Así, este jubileo se vuelve, en un llamado también a reafirmar nuestro compromiso de continuar trabajando por la justicia, la construcción de la paz y la integridad de la creación.

Las numerosas personas que viven cada día bajo el agobiante peso de la inequidad, en situaciones de pobreza extrema, en medio de guerras interminables, del hambre y la persecución, de la soledad y la muerte, no encuentran fácil cuando no imposible experimentar el amor de Dios a través de los acontecimientos diarios.

Dice Papa Francisco en su encíclica Laudato si’: Fuimos concebidos en el corazón de Dios, y por eso “cada uno de nosotros es el fruto de un pensamiento de Dios. Cada uno de nosotros es querido, cada uno es amado, cada uno es necesario” (N° 65).Y añade “la relación con Dios, con el prójimo y con la tierra”, según la Biblia, son relaciones vitales que se han roto, no sólo externamente, sino también dentro de nosotros. Esta ruptura es el pecado. La armonía entre el Creador, la humanidad y todo lo creado fue destruida por haber pretendido ocupar el lugar de Dios, negándonos a reconocernos como criaturas limitadas. Este hecho desnaturalizó también el mandato de “dominar” la tierra (cf.Gn 1,28) y de “labrarla y cuidarla” (cf. Gn 2,15). Como resultado, la relación originariamente armoniosa entre el ser humano y la naturaleza se transformó en un conflicto (cf. Gn 3,17-19 – N° 66). En la narración sobre Caín y Abel, vemos que los celos condujeron a Caín a cometer la injusticia extrema con su hermano. Esto a su vez provocó una ruptura de la relación entre Caín y Dios y entre Caín y la tierra, de la cual fue exiliado (N° 70).

Y «cuando la justicia no habita en la tierra… la vida está en peligro». Hemos construido un mundo que está en riesgo, pero la Misericordia de Dios nos da esperanza y la esperanza tiene la última palabra. El año sabático, cada siete años (cf. Lv 25,1-4), y el año jubilar, una vez pasados siete años sabáticos, es decir cuarenta y nueve años, se celebraba el año del perdón universal y de la «liberación de la tierra para todos sus habitantes «(Lv 25:10). Se trataba por lo tanto de recuperar el equilibrio y la equidad en la relación de los seres humanos entre sí y con la tierra donde viven y trabajan.

Al igual que los hebreos del Antiguo Testamento “podremos encontrar en este Jubileo la alegría para redescubrir y hacer más fecunda la misericordia de Dios, con la cual todos estamos llamados a dar consolación a cada hombre y cada mujer de nuestro tiempo. Esto nos exige unas acciones globales en contra de las injusticias que sufre no solo nuestro prójimo sino también la tierra; en particular contra el Acaparamiento de Tierras que provoca desastres naturales y muerte.

Este jubileo se vuelve, entonces, en un llamado también a reafirmar nuestro compromiso de continuar trabajando por la justicia, la construcción de la paz y la integridad de la creación.