Voz desde la misión

VOZ DESDE LA MISIÓN. Desde Mongoumba

Aunque hoy no es Samedi (sábado), ¡Samedi llegó! Como siempre fuera de hora, cuando ya he cerrado la puerta del dispensario y con ganas de descansar un poco, pues el cansancio ya se siente. Sin embargo, aunque me pongo a refunfuñar con su madre, porque no viene en horas, su sonrisa, sus ojitos brillantes como dos estrellas, sus bracitos extendidos hacia mí, me hacen dejar a un lado por completo mi mal humor. Todos son “mis queridos”, pero Samedi tiene un lugar especial en mi corazón. ¡Él fue uno de mis primeros casos de éxito! Era un niño destinado a morir, pero ¡la Vida ganó!

Palmira

En la segunda semana de mi llegada, un cierto día, cuando tenía que cerrar la puerta del dispensario, aparece una mujer, para más señales pigmea, que me dio la impresión de tener algo de retraso, y que sostenía en sus brazos a un niño pequeño que la según la explicación de alguien que la acompañaba sería prematuro, recién nacido y que la madre no tenía leche para darle de comer. Pesé al bebé, que realmente no alcanzan los 2 kilos porque los pigmeos son pequeños, pero que ya tenía un “tiempo”. Lo que él realmente tenía era hambre, ya que la madre, que parecía deprimida, aunque con unos enormes pechos, no estaba motivada para dar de mamar, por lo que las glándulas mamarias necesitan ser estimuladas por la succión del bebé para producir “el jugo de la vida”.

La dejamos permanecer en el Centro de Rehabilitación alrededor de un mes y medio en el tratamos de alimentar a la madre e incentivarla a dar de mamar al niño, lo que fue tarea difícil, porque no siempre podíamos estar presentes y, cuando íbamos la encontrábamos tendida en la veranda del Centro dormida con su enorme pecho extendido, con el niño tumbado también al lado, pero, como es lógico, sin la capacidad de tomar el pecho y mamar. Utilizamos como estrategia, otra madre también pigmea, que estaba acompañando a su pequeñito desnutrido, Jean Pierre, otro de mis favoritos, a quienes confiamos el enseñarle y animarle a amamantar el niño. Y así se fue superando la fase más crítica, en la que, para empeorar las cosas fueron apareciendo algunas enfermedades (malaria, la neumonía, la diarrea, etc.) a la que respondimos con la medicación adecuada. Hasta que un día la madre decidió marcharse sin decir nada y entonces perdimos la esperanza y pensamos que iba a morir, ¡no va a tener oportunidad! Pero para nuestra sorpresa, ella apareció, dos semanas más tarde con el niño muy enfermo de neumonía, tremendamente debilitado y dudamos de poder salvarla. Pero permaneció aquí unos días, y comenzamos el tratamiento, alimentando a la madre para que ella a su vez alimentara al hijo, pero cuando todo comenzaba a ir bien deja el tratamiento y vuelve al “Campamento”. Y así continuó apareciendo cuando el niño estaba en las últimas y nosotros continuábamos diciendo: ¡De esta vez no pasará! Pero la “VIDA” es más fuerte que la muerte y ¡Samedi ganó! Ahora tiene 9 meses, sigue siendo pequeño (como todo pigmeo), pero ya pesa 8 kilos. ¡Qué bueno! Cuando me acerco a él, salta de alegría, sonriendo y abriendo sus bracitos para venir a mi regazo.

PalmiraLo aprieto contra mi pecho como a un hijo amado a quien siento que he ayudado a vivir. Él juega, ríe y se divierte. ¡Es un niño feliz! Sin dejar de tener sus crisis de paludismo, diarrea, bronquitis, etc., pero al menos la madre tiene consciencia de traerlo cuando está mal, porque además de la medicación, lleve siempre una bolsa llena de comida para dos.

Creo que para mí y para Dios: “Aunque, no haya hecho nada más, ya valió la pena venir a Mongoumba para ver este niño sonreír después de estar destinado a morir”

Un abrazo a tod@s.

Palmira Pinheiro (MSC)

Una conversación sobre África

https://vimeo.com/121879522

«Desde África lo que nos dicen de Europa no es lo que yo me he encontrado aquí. Siempre hemos pensado que Europa era el paraíso. Yo incluso pensaba que era de otro color». Se lo dice la congoleña Nicole Ndongala a la española Beatriz García durante una conversación que mantuvieron en la sede de la revista Mundo Negro. Hablaron de África. Sigue leyendo «Una conversación sobre África»

Carmen nos escribe desde Gulu

DSCN0793mo sigue la vida por España?
Aquí, empezando la Cuaresma con muchas ganas, espero que vosotros también, con ganas de descubrir y de seguir trabajando “duro”, en este bonito camino que tenemos la suerte de querer recorrer  juntos.Camino apasionante, detrás del maestro…….
 
En Gulu todo sigue bien, ritmo frenético por el inicio de curso, mucho trabajo la verdad, pero también tiempo para disfrutar.
 
Estamos muy bien las cuatro, nos sentimos muy afortunadas de estar juntas en esta aventura, y estamos aprendiendo mucho las unas de las otras… todas estamos felices por poder compartir dudas, alegrías, tristezas…
 
Personalmente con ganas de vivir esta Cuaresma aquí, no me canso de “mirar” y de “buscar” lo que Dios quiere que vea cada día. 
Dios es bueno, nos cuida, y nos enseña a cuidar de los demás, a dejar también que nos cuiden, no sé, está siendo “mucho” y no dejamos de dar gracias. Confiamos en Él, y sabemos que nos quiere aquí, para ayudarle en este trocito de tierra. Para ayudarnos a aprender que la vida no se escribe sólo por un lado, que no hay una sola razón para las cosas, o un único punto de vista. No siempre es fácil, la paciencia es un don que a veces escasea, pero uno también se aclimata en ese sentido y baja revoluciones…….se vive mejor. DSC_5673 (2)
Aunque sabéis que soy positiva por naturaleza, también ha habido momentos “complicados”, (y los que vendrán), pero los hemos aceptado y reflexionado juntas, y esto ha hecho que nos unamos aún más si cabe. Situaciones que nos han hecho volver a preguntarnos qué hacemos aquí y quién  nos ha traído aquí.
 
Os mando un abrazo grande, os deseo un dulce periodo de reflexión, de silencio, de paz………
Gracias por estar siempre
Carmen

Carmen Aranda desde Uganda

P1040199A mis queridísimos LMC.

Os escribo especialmente contenta……sorprendida una vez más por la creatividad de Dios, por su manera de “cambiar” las cosas, de hacerlas nuevas, de dibujar nuevos escenarios con los mismos elementos……¡qué grande!

 Os escribo si cabe con más ilusión que al principio, porque pasa el tiempo rápido, y te vas dando cuenta de cosas, vas “viendo”, y al final de cada jornada me sorprendo dando un gracias sincero, de corazón, sentada en nuestra capilla y con tanta gente en la mente……..

 Nuestros niños cada día están “más guapos”, los discapacitados más receptivos, más despiertos, más limpios y menos rígidos. Y creo que nosotras (o por lo menos yo) más libres, menos condicionadas por lo “que tenemos que hacer”.

 Tengo la sensación de que en cierta manera ya estoy “aquí”, en mi rutina, en mi salsa, en una realidad y un tipo de vida que sabéis llevaba tiempo buscando. No sé es extraño, no me siento “en misión en África” me siento viviendo mi vida con perfecta normalidad y la sensación me gusta mucho. No hay tanta “distancia” como al principio, estoy aceptando lo que hay y lo que se pueda mejorar juntos lo intentaremos, lo que no como en otras partes del mundo (porque en todos sitios hay lacras) simplemente afrontarlo, aceptarlo y sin frustrarme intentar entenderlo para finalmente amarlo (sea lo que sea).

 DSC_6058Lo único que me importa es que “nuestros” críos sigan sonriendo y que compartamos lo mejor de este momento de vida, con lo que somos (tanto ellos como nosotras) sin exigencias o expectativas extrañas, sin rallarme con las diferencias, viendo lo bueno que tienen aquí y no sólo lo que les falta.

 Seguimos con nuestras responsabilidades. Ahora va a haber una serie de cambios porque varios trabajadores que no hacían nada se marchan y en su lugar ha llegado una chica que nos tiene bastante ilusionadas. Es una persona activa que se preocupa por hablar con los niños (a pesar de intentarlo con el Acholi, no pasamos de una conversación superficial, con algunos podemos ir más allá con el inglés pero no con todos). Era la pieza que nos faltaba porque queremos hacer más que “jugar” u organizar actividades, queremos que haya otro tipo de intercambio, y esta chica esta por la labor. Creemos que los niños necesitan que se les escuche, algunos tienen historias difíciles a sus espaldas, y como consecuencia, comportamientos bastante extraños.

 Joana está haciendo un trabajo precioso con Jackeline una chica autista, intentando buscar un canal de comunicación con ella, trabajando una hora diaria. Además ha ayudado a los alumnos más grandes a preparar sus exámenes, con clases de apoyo después de la escuela.

P1030069 Ewa pasa mucho tiempo con los bebes mientras las madres trabajan en el granero (antes estaban solos por el compaund haciendo todo tipo de cosas). Además pone películas a los mayores, que están un poco “descolgados” por el tipo de vida que se lleva aquí más enfocado a los peques. Ewa está muy en contacto con todos, y es la que nos “arrastra” a jugar al baloncesto, vóley o lo que sea con ellos……..

 Con los mayores tenemos un proyecto bonito, queremos adecentar el dormitorio y hacer como una sala para reuniones con mesa y sillas, para poder pasar tiempo, leer, hablar como personas normales. Ese espacio no existe y te los encuentras siempre sentados por el compaund o andando de un sitio para otro.

 Yo me estoy encargando (con ellos) de “lavarle la cara” a las habitaciones, hemos pintado  las taquillas que estaban muy viejas y con un color desvaído con los colores de la bandera ugandesa apaisada, que eligieron ellos, y ahora pondremos el nombre de cada uno en su puerta, con letras “chulas”.

 Después queremos pintar alguna escena (deportes o de alguna peli) en una de las paredes de dentro. La calcaremos con el proyector y podrán pintar todos (obviamente todos quieren participar).

 DSC_5663Yo paso casi todo mi tiempo libre con los discapacitados que me tienen “loca perdía”. Lavarlos, darles de comer, pasearlos, bailar con ellos ………. O simplemente sentarlos a todos juntos con cojines (hemos hecho un montón con la goma espuma de los colchones viejos) para cambiarles de posición, con música y al fresco.

 Mónica está haciendo un trabajo estupendo con ellos, fisioterapia para intentar quitarles un poco de esa rigidez que los tiene bloqueados a la mayoría. Además está haciendo gimnasia con los niños que tienen algún problema de movilización pero están bien “de cabeza” y a ellos les encanta.

 Nos sentimos en casa a pesar de algunas incomprensiones por ambas partes, la voluntad es buena y nos estamos cuidando mucho unas a otras.

 Y la “guinda” del pastel ha llegado esta semana. El hermano Elio está construyendo una iglesia. Esta semana han llegado de Italia un pintor y su hijo para empezar con la decoración (está totalmente vacía). Y yo me he enganchado al trabajo en mi día libre (los viernes los tenemos libres por “necesidades básicas”, desde hace dos semanas).Iré los jueves por la tarde, viernes y sábados por la mañana. Sólo serán tres meses, pero es una auténtica gozada, hoy mezclando los colores me sentía completamente feliz, encima del andamio pensaba “qué bonico eres Dios mío”. Cuando pensaba que no tendría oportunidad de trabajar “de lo mío”…….

 Además Luigi (el artista) es un encanto, está viviendo esto como un regalo de Dios, como una oración (después de haberse jubilado) y a ambos nos parece muy especial estar en Uganda haciendo esto, incluso habernos encontrado con la misma sintonía. Es un artista de los de verdad  y el proyecto es una pasada. A mí me viene genial como actividad “extra” para renovar energías.

 P1030490También estoy disfrutando yendo con Sister Teresa a las Capillas los domingos. La Liturgia de la Palabra, son momentos de espera (hasta que la gente va llegando), de miradas, de celebración juntos, de compartir tiempo, espera, comida. Les observo y me sorprendo de estar aquí, pero al mismo tiempo me siento unida a ellos como por un hilo que subyace por debajo de todo. Es extraño, no tenemos nada que ver, pero somos hermanos………y aunque a veces me cuesta sentirlo, pero otras lo percibo con tanta claridad que me siento en las nubes, plena, como si todo tuviera sentido.

 No me quiero enrollar más, madre mía!!! ……..que me engancho y no hay quien me pare, os tengo presentes a todos……..mientras trabajamos con los pequeños haciendo adornos e intentando montar un belén con los rollos del papel higiénico (a ver lo que sale….)

 Por lo demás, yo sigo aquí, “mirando” a mi alrededor………..siempre con un corazón agradecido.

 Un beso fuerte con todo mi cariño!

 Carmen Aranda. LMC

“El Reino de Dios empieza en una sonrisa”

 

Escuelas pigmeas: un ejemplo de integración y liberación

Comunidad LMC de Mongoumba. De izquierda a derecha, Teresa, Elia y Palmira
Comunidad LMC de Mongoumba.
De izquierda a derecha, Teresa, Elia y Palmira

Hace un par de meses regresaba de República Centroafricana Teresa Monzón, Laica Misionera Comboniana. En este último periodo ha vivido en primera persona las dificultades propias de un país inmerso en una espiral de violencia que ha puesto a prueba el trabajo de tantos misioneros y misioneras que luchan por los derechos de los más pobres y abandonados.

A pesar de las dificultades, en la misión de Mongoumba la comunidad de Laicas Misioneras Combonianas y de los Misioneros Combonianos han seguido adelante con el trabajo en los diferentes proyectos en el campo de la salud y la educación.

Os dejamos con el testimonio de Tere.

«Me incorporé a la misión después de unos años de ausencia y al llegar pude constatar muchos cambios, no solo en el pueblo sino en el país en general.
Llegue en septiembre de 2012, para trabajar en la escuela de educación primaria de la misión. Nada más llegar y dadas las fechas nos pusimos manos a la obra. Lo primero una toma de contacto con los maestros para organizar el curso, comprobar los recursos disponibles y las necesidades existentes; si necesitábamos contratar maestros, material didáctico, preparar aulas…
Comenzamos abriendo el plazo para las matrículas, era necesario saber el efectivo de alumnos por clase, saber cuántas clases y cuantos maestros estaban disponibles y cuantos necesitábamos.
Había una escuela en el centro donde está situada la misión, San Jorge, pero además se encontraban las escuelas que están en la “periferia” es decir a una cierta distancia (4,5 o 10km) del centro para facilitar la escolarización y asistencia a los niños de poblados o campamentos alejados del centro.
En las escuelas de la Imagen5periferia se pueden estudiar solamente dos cursos y en el tercer año los alumnos y alumnas que aprueban se incorporan a San Jorge, donde se les facilita la asistencia a la escuela ofreciéndoles un internado de lunes a viernes, mientras que el fin de semana vuelven a sus casas con sus familias.
En sus inicios las escuelas de la misión comienzan como un programa para la escolarización de niños pigmeos. El objetivo era proporcionarles los medios para que se pudieran integrar en la escuela pública en igualdad de condiciones o mejores (discriminación positiva) que los otros alumnos de la zona, ya que pertenecen a la etnia más desfavorecida y marginada que se encuentra en una situación de pseudo-esclavismo
Una de estas escuelas, Kpetene, se encuentra en el interior de la selva, donde no hay camino para llegar a ella, solamente un sendero que en la época de lluvias se inunda. Esta escuela tiene la particularidad de que todos sus alumnos son pigmeos así como los dos maestros destinados y también todos los miembros de la asociación de padres y madres de alumnos. No existe un edificio que los cobije, solamente un porche construido con unos cuantos palos atados y un techo de bambú. A pesar de esta situación precaria, es uno de los lugares que en más ocasiones es ocupado por las personas del pueblo, quedando el alumnado sin lugar para las actividades escolares cada vez que se presenta una situación difícil en que el pánico de la población hace que la gente huya de sus casas y se refugie en la selva, instalándose precisamente en este chamizo.
Imagen4En varias ocasiones tuvimos que intervenir para que la escuela siguiera funcionando. Debido al mal funcionamiento de la escuela pública, las escuelas de la misión son cada vez más solicitadas por los padres de los niños y es así como poco a poco se llega a tener una escuela “privada” que acoge a buena parte de los niños de la zona dándoles preferencia a los niños pigmeos y huérfanos por ser los más vulnerables pero sin exclusión de ningún niño por motivo de pertenecer a una etnia determinada. Es así como era normal encontrar jugando a niños pigmeos con musulmanes, con mondjombo, mbaka, etc.
Para conseguir que nuestras escuelas tengan un nivel mínimo para su buena marcha y proporcionar una enseñanza de calidad y una transmisión de valores dentro de un marco cristiano, en un país donde nada funciona, somos nosotros mismos los que formamos a nuestros maestros a partir de seminarios organizados a nivel diocesano, o bien en las reuniones y encuentros mensuales donde se ven las dificultades de los maestros, y en la presencia de cada día donde ellos se sienten acompañados y apoyados.
La República Centroafricana es un país que desde su independencia en 1960 ha sufrido 5 golpes de estado y el abuso de poder de todos sus gobernantes.
A finales de diciembre de 2012 los rebeldes, que venían del nordeste, llegaron a Bangui intentando tomar la capital. A partir de este momento en toda la región se vive en expectación, tensión, nervios y miedo. Los habitantes del pueblo huyen a la selva o cruzan una de las fronteras para buscar refugio. Como todo el conflicto se centra en la capital, se vive pendiente del teléfono y la radio, vuelven al pueblo pero están con un pie fuera, preparados para la marcha.
Así intentamos hacer funcionar una escuela donde parece que los alumnos no tienen tiempo de sentarse en la silla.
El 24 de marzo de 2013. Domingo de Ramos, se hace efectivo el 5º el golpe de estado. El pánico cundió por todos lados, un pánico justificado pues los golpistas habían ido sembrando el terror en toda su trayectoria.Mongumba quedo vacía.
Imagen3Cuando después de las vacaciones de Semana Santa nos planteamos si reanudar el curso tuvimos que sentarnos y reflexionar mucho sobre lo que teníamos que hacer, o, como lo teníamos que hacer y decidimos continuar para intentar que los niños salieran de un ambiente de miedo y huida y que continuasen con una vida lo más normal posible, donde aprender, jugar y estar juntos los alejase del miedo y la desconfianza. Pensamos que mantener la escuela abierta era una forma de seguir transmitiendo valores, de evitar que estuviesen en la calle o sin un lugar determinado donde pasar el día. Para mantener las puertas abiertas organizamos una semana cultural donde tenían talleres de manualidades que les permitían expresarse, competiciones deportivas donde ejercitarse físicamente y hasta canciones y teatro donde se representan los derechos de los niños.
 Esta semana les despertó el interés por la escuela de forma que fueron los mismos niños los que pedían a sus padres volver al pueblo para poder ir a la escuela.
Así, a trImagen2ancas y barrancas conseguimos finalizar el curso 2012-2013 y el programa, una de las pocas escuelas del país que pudo respetar el calendario escolar.
Como las cosas en el país no cambiaron para mejorar, cuando llego la hora de comenzar el nuevo curso, volvimos a tener los mismos problemas. Muchos de los alumnos habían dejado Mongumba siguiendo a sus padres, funcionarios y militares destinados en otros lugares, madres en campos de refugiados en los países vecinos buscando una seguridad para sus miedos y maestros que aprovechan el desplazamiento para buscar mejoras laborales.
Intentábamos informarnos de cómo estaban en otras escuelas de la diócesis pero las situaciones cambiaban mucho de un lugar a otro y había muchas dudas de cómo reanudar el curso y casi sin un calendario oficial nos liamos la manta a la cabeza y decimos ir adelante.
Iniciamos el nuevo curso el 8 de octubre 2013. Tuvimos que reclutar nuevos maestros pues tres se habían ido y, aunque los primeros días no parecían necesarios sabíamos que en poco tiempo serian imprescindibles. Dada la situación del país hay algunos universitarios que han vuelto a casa por la violencia de Bangui y el cierre de la universidad, circunstancia que se aprovechó para pedirles que nos echaran una mano.
Se inició el curso con mucha incertidumbre, pues, nada estaba claro y llegamos hasta enero del 2014 donde todo cambio pues el presidente, que nunca había sido aceptado por la población, fue obligado a dimitir y en el país empezó la “caza a los musulmanes”. En nuestro pueblo había una pequeña comunidad y a medida que la violencia se recrudecía y se iba acercando, para evitar males mayores, decidieron irse y con los adultos se fueron los alumnos musulmanes de nuestra escuela.
Imagen1En el mes de febrero como protesta a la violencia desatada en la localidad (saqueos y destrucción de las propiedades de los musulmanes y la mezquita), de la que nadie se había manifestado en contra, cerramos por una semana la escuela y para que se abriera los padres hicieron un escrito condenando los actos violentos ocurridos. Más adelante recuperamos los días “perdidos” y conseguimos finalizar el curso, no se puede decir con normalidad, pero no tuvimos necesidad de prorrogar un calendario que entorpecería otras actividades tradicionales y además necesarias en la región como es la recogida de “makongo” gusanos muy apreciados en todo el país por su sabor y su alto nivel proteico.
El país sigue viviendo muchas dificultades. Para 2015 están previstas las elecciones. Mientras tanto la paz no llega; son muchas las personas desplazadas, son muchas las familias en las que alguien ha muerto de forma brutal, es mucho el odio desatado y muchas las heridas que cicatrizar.
Una de las herramientas más importantes para hacer que esto cambie es la educación, es la escuela».

Tere Monzón Lara

Laica Misionera Comboniana